Marcelino Lobato Castrillo, «El Peregrino Pasante»
Marcelino Lobato Castrillo (1952-2026), nacido en Regueras de Abajo, León, y logroñés de adopción, fue uno de los personajes más singulares, queridos y reconocibles del Camino de Santiago contemporáneo.
Comenzó a peregrinar siendo muy joven, a comienzos de los años setenta, cuando el Camino todavía era una experiencia minoritaria y los peregrinos dormían muchas veces en pajares, cuadras o bajo los pórticos de las iglesias. Durante más de medio siglo recorrió una y otra vez las rutas jacobeas, acumulando miles de kilómetros y numerosas credenciales, y convirtiéndose en un auténtico embajador del espíritu peregrino.
Vestido como un peregrino medieval, con capa, esclavina, sombrero, zurrón y bordón, su figura se hizo inseparable del Camino. En su pequeño refugio del parque de La Grajera, a la salida de Logroño, recibía a los peregrinos, sellaba credenciales, regalaba bordones, ofrecía fruta, consejos y, sobre todo, conversación y compañía.
Marcelino recorrió prácticamente todos los grandes caminos jacobeos de la Península y también peregrinó fuera de España. Sus experiencias quedaron recogidas, entre otros testimonios, en su libro «Aquel Xacobeo'93», y fueron compartidas durante años en conferencias y encuentros relacionados con el Camino.
Pero quizá su mayor legado no esté en los kilómetros recorridos, sino en su manera de entender la peregrinación: el Camino como encuentro, hospitalidad, convivencia, superación y transformación personal.
Marcelino Lobato, «El Peregrino Pasante», falleció el 8 de agosto de 2026, a los 74 años. Nos dejó un hombre que hizo del caminar una forma de vida y cuya imagen y memoria forman ya parte de la historia viva del Camino de Santiago.