l peregrino medieval: caminar era una práctica religiosa
Tenemos que desprendernos de nuestra idea actual de peregrino. Hoy podemos hacer el Camino por espiritualidad, deporte, cultura, turismo o superación personal. En la Edad Media, aunque existían motivaciones muy diversas, el lenguaje religioso impregnaba toda la experiencia.
La peregrinación cristiana medieval se entendía como una forma de aproximarse físicamente a un lugar sagrado: la tumba de un apóstol, las reliquias de un santo, una iglesia o un santuario. Jerusalén, Roma y Santiago formaban la gran tríada de destinos de peregrinación de la cristiandad occidental.
Por eso, el viaje podía ser entendido como una imagen de la propia vida cristiana: el hombre estaba en este mundo como peregrino, caminando hacia la vida eterna.
¿Por qué emprendían el Camino?