
Episodio 236 - Tierra Firme: Lo que el cuerpo sabe cuando la mente no sabe nada
¿Alguna vez sentiste un vacío en el estómago o una presión en el pecho o que tu cuerpo se tensó antes de que pudieras nombrar qué te preocupaba? En este episodio practicaremos cómo reconocer esta respuesta biológica del cuerpo frente a la incertidumbre. Soy Gloria Cano y te doy la bienvenida a la Temporada 10 de Para y Respira. En la temporada anterior recorrimos los momentos del día — el despertar, la ducha, el café, la caminata. Aprendimos a habitar lo cotidiano. Esta temporada va a otro lugar: lo que le pasa al cuerpo cuando no sabe qué viene. La incertidumbre. El asombro y La presencia cuando estar aquí no es fácil. Empezamos por algo que quizás reconoces. Hay un tipo de tensión que aparece antes de que la mente pueda nombrar lo que la genera. Una reunión que todavía no ocurrió. Un resultado que todavía no llega. Un mensaje que leíste y no sabes cómo interpretar. El cuerpo ya respondió. La mente todavía está tratando de entender qué pasó. Eso no es ansiedad clínica. Es el organismo haciendo lo que sabe hacer: leer el entorno y prepararse. El problema no es que el cuerpo responda — el problema es que a veces responde a algo que todavía no existe, y se queda preparado para un peligro que no llegó. Desde la Biología del Conocer de Maturana y Varela, los organismos vivos no son pasivos — están constantemente en conversación con su entorno. Lo que sientes en el cuerpo frente a la incertidumbre no es un error de sistema. Es sensación. La pregunta es: ¿puedes recibirla sin que te consuma? Cómo es la práctica: Hoy vamos a hacer algo muy simple. Se llama orientación sensorial, y es una de las formas más directas de decirle al organismo que puede bajar la guardia — no porque el peligro haya pasado, sino porque estás aquí y puedes ver qué hay a tu alrededor. Donde estés ahora mismo, gira la cabeza muy lentamente hacia la derecha. No busques nada específico — deja que los ojos recorran lo que hay. Vuelve al centro. Ahora hacia la izquierda. Igual de despacio. Lo que hay ahí, lo que ves, le dice al sistema nervioso algo que las palabras no siempre logran decir: estás aquí, puedes mirar, no hay amenaza inmediata. Repítelo una vez más. Derecha, centro, izquierda. Y esta vez, mientras lo haces, siente el peso de tu cuerpo donde estás sentada/o o parada/o. Los pies en el piso. El peso en la silla si estás sentada/o. Ese contacto también es sensación — sensación de que hay algo sólido debajo de ti. No necesitas saber qué viene. Por ahora, solo necesitas saber dónde estás. Comparte esta práctica con aquella persona que sientes que la necesita. Hasta la próxima semana. 📚 Fuente: Levine, P. (2010). In an Unspoken Voice. North Atlantic Books — orientación sensorial como regulación somática.Música y Producción del Podcast: @creatorsconecta#PrácticaSomática #RegulaciónEmocional #RespiraciónConsciente


















