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Artwork for Ecos de AETH

Ecos de AETH

Asociación para la Educación Teológica Hispana

Ecos de AETH es el podcast oficial de la Asociación para la Educación Teológica Hispana (AETH), una red que desde 1992 ha promovido la excelencia académica, la equidad y la transformación en la educación teológica hispana. A través de voces diversas, este espacio recoge experiencias, memorias y propuestas que emergen desde nuestras comunidades latinas en los Estados Unidos, Puerto Rico, América Latina y el Caribe.

Cada temporada aborda temas urgentes y profundos, entrelazando fe, identidad, justicia social y acompañamiento pastoral.

Visite nuestra página web: https://www.aeth.org/

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  • 21 episodes
  • weekly
  • Avg 18 min
  • Spanish
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  • Monday · 16 min

    Fe que se mueve en medio de la crisis

    Fe que se mueve en medio de la crisis Invitado: Rev. Jesús García El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, parte de una convicción teológica contundente: Dios no está en crisis. A través del testimonio del paso del huracán María en Puerto Rico y los desafíos de la pandemia global, se desmonta la falsa teología de la inmunidad espiritual para dar paso a una fe encarnada, resiliente y organizada que transforma la adversidad en una plataforma de servicio desinteresado, justicia y testimonio del amor de Cristo. Puntos clave del episodio: La certeza de que Dios no está en crisis: Frente al pánico social y la histeria colectiva, la iglesia no debe ser un eco del temor generalizado, sino un reflejo de serenidad y esperanza en Cristo. El creyente no está exento del dolor ni de las catástrofes; sin embargo, anclarse en las promesas divinas, en la intercesión comunitaria y en el acompañamiento pastoral le permite sostenerse con firmeza. Revisión teológica ante la tragedia (la lección del huracán María): Durante años prevaleció el discurso triunfalista de que "si oramos lo suficiente, el huracán se desviará porque somos un pueblo cristiano". La devastación total de Puerto Rico forzó una profunda revisión teológica: la oración no es un amuleto para esquivar la realidad, sino la certeza de que, aun cuando el sistema eléctrico colapsa y el país queda abatido, Dios sigue estando presente y sigue siendo Dios. La provisión práctica y la preparación eclesial: La fe en crisis requiere planes de acción concretos y previsión logística. Tras el huracán, el templo local pudo abrir sus puertas gracias a un generador eléctrico; el pastor descubrió con humildad que la multitud que llenaba el santuario no asistía deslumbrada por la elocuencia de su homilía, sino por la provisión concreta del templo para conectar y recargar sus teléfonos móviles. La iglesia fue relevante porque se había preparado para bendecir en lo cotidiano. La iglesia no es una ONG: Aunque se valora el aporte del tercer sector, la identidad y motivación de la iglesia son radicalmente distintas. A la comunidad de fe no la mueven métricas contractuales ni asistencialismos por cortesía, sino el amor sacrificial de Cristo y la búsqueda activa de la justicia social. Mientras los protocolos gubernamentales tardan o descuidan los sectores más aislados, la iglesia llega primero a los lugares remotos y marginados donde nadie más quiere entrar. Las crisis como catalizadoras de oportunidades: Los momentos de colapso abren puentes de doble vía entre la congregación y el vecindario. La emergencia del huracán impulsó redes telefónicas de oración pastoral y una plataforma ministerial para acoger brigadas de ayuda mutua, mientras que la crisis sanitaria de la pandemia aceleró el uso de herramientas tecnológicas para pastorear más allá de las paredes del edificio eclesiástico. Invitación final: El pastor García nos exhorta a no perder la esperanza ante las tormentas inesperadas de la vida, recordando que a Dios jamás lo toma por sorpresa ninguna dificultad. La invitación final es a mantenernos íntimamente conectados a la comunidad de fe y a estructurar planes de respuesta eficaces en nuestras congregaciones locales, asumiendo cada crisis no como un motivo de parálisis o queja, sino como una oportunidad sagrada para cruzar el puente hacia el prójimo herido y glorificar a Jesucristo mediante el servicio compasivo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • October 15 · 17 min

    Fe que se mueve hacia las fronteras

    Invitado: Rev. Jesús García El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, expone la teología del desplazamiento a partir del testimonio de Jesús, quien nunca esperó pasivamente a que las personas se acercaran, sino que tomó la iniciativa de desplazarse hacia los márgenes. A través de lecciones de servicio multicultural, colaboración intergeneracional y la disposición a desaprender fórmulas preconcebidas, descubrimos que el servicio guiado por el amor es el lenguaje universal capaz de derribar cualquier frontera. Puntos clave del episodio: La teología del desplazamiento: Frente a una iglesia estática que espera a que la comunidad llegue a sus templos, el ejemplo de Jesús modela un desplazamiento constante. La fe encarnada sale de la comodidad para moverse hacia y a favor de los marginados, los oprimidos y los extranjeros (documentados o no), convirtiéndose en un puente tangible de reconciliación y amor práctico. El servicio como lenguaje universal: Ante la complejidad de liderar congregaciones bilingües y multiculturales, el pastor destaca que el servicio desinteresado supera cualquier barrera idiomática o política. Se ilustra con la experiencia de misioneros angloparlantes sirviendo en asilos de ancianos en Puerto Rico: aunque no compartían el mismo idioma con las abuelas residentes, el cuidado de masajear sus manos y atenderlas con cariño comunicó con total claridad el mensaje del Evangelio. La intencionalidad de elevar a las minorías: Dentro de comunidades hispanas diversas, la mayoría demográfica no debe imponer su cultura ni obligar a los demás a asimilarse. La labor del liderazgo pastoral —siendo "clave o clavo"— consiste en diseñar espacios intencionales donde grupos minoritarios (por ejemplo, hermanos salvadoreños o dominicanos en una iglesia de mayoría puertorriqueña) tengan representación en comités, voz en la toma de decisiones y visibilidad en las actividades. Integración intergeneracional: Las tensiones entre generaciones se superan cuando los adultos toman la iniciativa de escuchar y aprender el lenguaje de la juventud sin esperar que ellos se ajusten primero. Rompiendo los modelos que segregan las misiones por edades (caballeros, damas o jóvenes por separado), se propone el servicio conjunto: unir la sabiduría de los adultos mayores con la energía de los niños y jóvenes genera una cohesión comunitaria sumamente poderosa. Humildad para desaprender y adaptarse al contexto: Los modelos ministeriales exitosos de una región no siempre aplican directamente a otra. El pastor relata cómo su intento de replicar en Nueva Inglaterra una jornada de servicio comunitario al aire libre en pleno mes de febrero (como solía hacer en el cálido clima de Puerto Rico) provocó risas entre los miembros debido al frío extremo. El buen vecino debe estar dispuesto a "romper el librito", admitir que no lo sabe todo y escuchar a la gente local para adaptar las estrategias a la realidad presente. Invitación final: El reverendo García nos convoca a imitar a Jesús en su capacidad de desplazarse y escuchar con profunda humildad, reconociendo que los niños, los jóvenes y los vecinos marginados pueden enseñarnos formas más efectivas de amar. La invitación final es a mantener el corazón dispuesto a ser sorprendido por el Espíritu Santo, abandonando nuestros prejuicios y zonas de confort para cruzar con valentía las fronteras generacionales, culturales y sociales que nos rodean, sirviendo como agentes vivos de reconciliación. Visite nuestra página web: aeth.org

  • October 5 · 17 min

    El buen vecino: Más allá de la cortesía

    Invitado: Rev. Jesús García En este cuarto episodio, profundizamos en la distinción fundamental entre el cumplimiento formal de las normas sociales y el compromiso radical del amor evangélico. El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, nos convoca a superar la cortesía pasiva para encarnar la figura del verdadero buen vecino. A través de una reflexión sobre el costo sacrificial del servicio, la renuncia a agendas de proselitismo transaccional y la humildad de no buscar protagonismo institucional, descubrimos que ser prójimo implica estar dispuestos a incomodarnos para que solo el nombre de Cristo sea glorificado. Puntos clave del episodio: Cortesía estática vs. discipulado de la milla extra: La cortesía tradicional busca lo correcto, mantener las apariencias y evitar conflictos desde una postura cómoda y estática. En contraste, el verdadero buen vecino da la milla extra: se incomoda, camina al lado del afligido, invierte tiempo imprevisto y asume el costo emocional y material que requiere cuidar la vida ajena, tal como el samaritano costeó la posada del hombre herido en Lucas 10. Amar sin agendas ni transacciones utilitarias: El servicio cristiano no debe reducirse a una estrategia transaccional para "ganar personas para el templo" o llenar una lista de control evangelística. Se debe amar y bendecir con excelencia aun cuando la persona auxiliada no muestre gratitud ni asista al domingo siguiente; amar incondicionalmente sin esperar retribución refleja el amor primero con el que Cristo nos alcanzó en medio de nuestro propio desastre. La trampa de la visibilidad y el discernimiento de las motivaciones: En una cultura hiperconectada dominada por la búsqueda de aprobación, likes y exposición pública, los ministerios deben examinar sus intenciones más íntimas. Aunque comunicar el trabajo eclesial es necesario, la iglesia no debe actuar para inflar su marca ni para que brille el nombre de sus líderes, sino para que todo reconocimiento y honra apunten exclusivamente a Jesús. La humildad de "ser el número dos": No todas las iniciativas comunitarias requieren que la iglesia funde programas nuevos o sea la protagonista. Si otra organización o entidad civil ya realiza un trabajo con excelencia —por ejemplo, con las personas sin hogar—, la postura madura y humilde es unirse a ellos como colaboradores secundarios, sumando recursos y esfuerzos en lugar de competir por el liderazgo. El buen vecino escucha antes de imponer: Servir de manera contextual exige reconocer que Dios ya ha estado trabajando en la comunidad antes de nuestra llegada. El buen vecino no asume que posee todas las respuestas ni llega a imponer fórmulas; escucha activamente a los residentes y a las organizaciones aliadas, adaptando sus planes y reconociendo que cada parte tiene saberes y dones valiosos que aportar a la mesa común. Invitación final: El reverendo García y la moderadora nos invitan a reflexionar con honestidad sobre qué mueve verdaderamente nuestras acciones cotidianas: si el deseo de ser vistos y reconocidos, o el amor transformador de Jesús. La invitación final es a abrazar la santa incomodidad, abandonando la falsa seguridad de la cortesía superficial para convertirnos en buenos vecinos que escuchan con atención, sirven con desinterés y están dispuestos a dar la vida por el bienestar y la dignidad del prójimo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • September 28 · 16 min

    ¿Quién es mi prójimo hoy?

    Invitado: Rev. Jesús García En este tercer episodio, nos adentramos en una de las preguntas éticas y teológicas más desafiantes del Evangelio: ¿quién es mi prójimo hoy? A través de vivencias pastorales en contextos multiculturales, la acogida a personas de diversos credos y la convivencia en medio de la polarización política, descubrimos que el prójimo trasciende nuestras afinidades étnicas, doctrinales o ideológicas, convocándonos a examinar con honestidad qué clase de prójimo estamos siendo nosotros para los demás. Puntos clave del episodio: La confrontación de Lucas 10: La pregunta del intérprete de la ley buscaba establecer límites cómodos al amor para justificarse y hacer lo mínimo necesario. Jesús rompe esos esquemas introduciendo como modelo ético al samaritano: aquel que no hablaba, no creía ni compartía el mismo trasfondo del oyente judío. Esto cambia radicalmente la perspectiva: el reto no es únicamente identificar quién califica como prójimo, sino evaluar qué clase de prójimo somos ante las heridas ajenas. El servicio como puente interreligioso: El pastor comparte su experiencia al recibir grupos de servicio en Puerto Rico, entre ellos a un joven de fe musulmana. Lejos de imponer barreras, el servicio comunitario conjunto sirvió como punto de encuentro donde el respeto mutuo y el amor cristiano propiciaron vulnerabilidad, diálogo genuino y la oportunidad de que el visitante participara en los cultos, demostrando que el servicio práctico derriba muros y une en propósitos comunes. Reconocimiento del privilegio y empatía migratoria: Al pastorear en Connecticut, el ministro experimentó una profunda reevaluación de sus propios prejuicios al convivir con inmigrantes de diversas nacionalidades latinoamericanas. Al contrastar la libertad de su ciudadanía puertorriqueña para viajar sin trabas frente al dolor y las restricciones del indocumentado, reconoció su situación de privilegio. Este entendimiento lo llevó a abandonar el juicio para escuchar con compasión el dolor del migrante y mirar con los ojos de Jesús. Multiculturalidad y reconciliación en la iglesia local: En una congregación diversa con servicios en inglés y en español, la hospitalidad exige visibilizar a todas las identidades. Más allá de la mayoría boricua, se levanta la voz de hermanos salvadoreños y dominicanos, y en el servicio en inglés se afirma a la comunidad afroamericana durante el Mes de la Historia Afroestadounidense. Se resalta además el desafío en tiempos de polarización: el mayor milagro dominical ocurre cuando creyentes republicanos y demócratas se sientan en la misma banca a adorar juntos al mismo Dios. El modelo de Zaqueo y la vulnerabilidad pastoral: Conectando con el encuentro de Jesús y Zaqueo, se destaca cómo el Maestro no esperó a ser llamado, sino que se autoinvitó a la casa del marginado y repudiado social. La iglesia actual está llamada a imitar esa misma vulnerabilidad activa: tomar la iniciativa de entrar en los espacios de quienes piensan o viven de manera distinta para escuchar sus historias y reconocer en ellos a personas amadas y redimidas por Dios. Invitación final: La invitación final es a pedirle a Dios que limpie nuestra mirada para descubrir su rostro en el extranjero, en el marginado y en quien sostiene posturas políticas contrarias a las nuestras, comprometiéndonos a salir de nuestra zona de confort para hacernos voluntariamente prójimos de aquellos que necesitan ser vistos, escuchados y dignificados por la gracia de Cristo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • September 21 · 16 min

    Caminar con Jesús por el vecindario

    Invitado: Rev. Jesús García En este segundo episodio, nos adentramos en el significado teológico y práctico de la Encarnación aplicada a la vida comunitaria. El reverendo Jesús García, pastor de Church of the City en New London, Connecticut, nos confronta con el hecho de que Jesús no desarrolló su ministerio desde la comodidad de un púlpito, sino recorriendo las calles y los caminos polvorientos de su tiempo. La conversación nos convoca a mantener los ojos y los oídos bien abiertos para estudiar nuestro vecindario con la misma devoción con la que estudiamos las Sagradas Escrituras, insertándonos en los espacios cívicos y respondiendo con ternura a las necesidades cotidianas de nuestra gente. Puntos clave del episodio: La Encarnación como modelo de presencia: Caminar con Jesús por el vecindario es vivir el principio de la Encarnación: Jesús no envió un mensaje de texto desde el cielo, sino que se hizo carne y habitó entre nosotros. Así como se estudia la Biblia para comprenderla en profundidad, la iglesia tiene la obligación pastoral de salir y estudiar la calle para entender verdaderamente a su comunidad, reconociendo qué cosas le duelen, qué celebra y qué necesidades enfrenta. El ministerio itinerante de Jesús: Se destaca que aproximadamente el noventa por ciento del ministerio de Jesús ocurrió en las calles, caminos y plazas (como describe Mateo 9:35) y no dentro de las sinagogas o templos. Siguiendo el principio de predicar "con la Biblia y con el periódico en la mano", la fe debe cruzar constantemente hacia la otra orilla para derribar las murallas modernas y responder a la realidad social concreta del presente. Mirar el barrio con los ojos de Cristo: Salir al encuentro de la comunidad implica ponerle rostro y nombre propio a las historias que se escuchan. El pastor García propone identificar los callejones oscuros, los parques desatendidos, pero también acercarse a instituciones como los cuarteles policiales y las alcaldías para escuchar y conocer de primera mano los desafíos que enfrentan los servidores públicos y los trabajadores locales. Tener oído en tierra e insertarse en lo cívico: La presencia de la iglesia en las calles no es únicamente para abrir la Biblia y proclamar sermones, sino para escuchar con respeto en reuniones comunitarias, juntas de vecinos y foros de salud o quejas locales. Rescatando el lema ministerial "entramos para adorar, salimos para servir", la comunidad eclesial debe entender que el templo es el espacio donde nos equipamos, pero la calle es donde realmente servimos. Gestos cotidianos y adaptación estacional: La fe encarnada se manifiesta en los detalles ordinarios: ayudar a cargar una compra, brindar un abrazo oportuno, llorar con el afligido, abrir el templo climatizado para quienes sufren el frío extremo del invierno o crear programas diurnos de acompañamiento para adultos mayores que enfrentan la soledad. Asimismo, durante el buen clima, se ilustra la práctica de sacar las mesas de oración al frente del templo, combinando la caminata de oración por las aceras con la intercesión accesible a cualquier transeúnte que se acerque. Invitación final: El pastor nos recuerda que la intercesión y la acción práctica jamás deben divorciarse; la oración no es una excusa para la inmovilidad, sino el motor que nos impulsa a caminar el barrio bendiciendo a nuestros semejantes. La invitación final es a abandonar la comodidad del templo y recorrer nuestras calles con los ojos de Jesús, dispuestos a ser sus manos y sus pies en lo cotidiano, sembrando consuelo, dignidad y esperanza en cada rincón de nuestra comunidad. Visite nuestra página web: aeth.org

  • September 14 · 20 min

    ¿Qué es una fe que se mueve?

    Invitado: Rev. Jesús García Con este primer episodio inauguramos la séptima temporada, titulada "Fe que se mueve: el buen vecino en acción". Nos acompaña el reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut. A partir de su experiencia ministerial tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos, el pastor García nos confronta con el peligro del estancamiento espiritual y nos recuerda que la fe cristiana no es un dogma estático ni un destino final, sino un camino activo. La conversación nos invita a romper el encierro del templo dominical para encarnar el Evangelio en la vida cotidiana, caminar el vecindario y dejarnos transformar profundamente por la realidad del prójimo. Puntos clave del episodio: La fe como camino y no como destino: Basándose en la advertencia de Santiago de que la fe sin obras está muerta, se enfatiza que una fe inmóvil se asfixia y se corrompe. La fe es comparable a la disciplina de un gimnasio: no basta con conocer la teoría, las ventajas o las instrucciones; es indispensable ejercitarla a diario, salir de las cuatro paredes del templo y ponerla en práctica en el encuentro cara a cara con la comunidad. De la lástima a la compasión transformadora: Ser una presencia eclesial relevante exige no solo buscar impactar al vecindario, sino tener la humildad de permitir que la realidad de la comunidad afecte a la propia congregación. Para predicar con pertinencia y encarnar el amor de Dios, el creyente debe transitar de la mera lástima distante hacia una empatía compasiva que camina, escucha historias y reconoce rostros concretos. Creatividad y diversidad en el servicio: El mandato de salir al encuentro del prójimo no se reduce a una acción física idéntica para todos. Aquellas personas con limitaciones de movilidad pueden ejercer un poderoso "ministerio del teléfono", enviar mensajes de texto o interceder en redes sociales. Asimismo, la iglesia puede respaldar y fortalecer a organizaciones sin fines de lucro locales que ya operan con excelencia, preparar paquetes de alimentos (snacks) de emergencia con mensajes bíblicos o establecer presencia activa en los comercios del vecindario. Hospitalidad genuina sin agendas de captura: Al abrir las puertas del templo para actividades vecinales o de servicio social, la comunidad de fe debe aclarar con transparencia que no busca coaccionar ni adueñarse de las personas. El objetivo primordial no es inflar la membresía de la iglesia, sino actuar como un buen vecino que sirve con desinterés y trabaja en conjunto por la transformación integral del barrio. La santa inconformidad que moviliza: Para romper la parálisis de las zonas de confort, el creyente debe abrazar la "santa inconformidad": una inquietud del Espíritu Santo que reconoce que la vida cristiana va mucho más allá de la experiencia emocional del culto dominical. Este despertar exige salir de la comodidad, orar con vulnerabilidad, observar con atención dónde Dios ya está obrando y dar pasos de acción concretos sin esperar condiciones de perfección. Invitación final: El Rev. García nos invitan a examinar en qué áreas de nuestra vida la fe continúa estacionaria, recordándonos que Dios nunca coloca una iglesia en un lugar por casualidad, sino con un propósito redentor específico. La invitación final es a dejarnos guiar por el Espíritu Santo, abandonar la seguridad del cautiverio eclesiástico y salir a las calles y aceras de nuestra ciudad con valentía, dispuestos a incomodarnos para ser las manos, los pies y el rostro visible de Cristo en medio de nuestros vecindarios. Visite nuestra página web: aeth.org

  • September 7 · 16 min

    Evaluar, aprender y celebrar

    Invitada: Prof. Noemí Córdova En este episodio de clausura de temporada, nos sumergimos en la etapa final y a la vez renovadora de todo proceso de desarrollo comunitario: la evaluación, el aprendizaje continuo y la celebración comunitaria. La profesora Noemí Córdova, líder y directora comunitaria en Queens, Nueva York, nos enseña cómo el cántico del Salmo 133 sirve como un marco teológico para evaluar el florecimiento del vecindario. La conversación nos muestra que la celebración no es un simple festejo superficial, sino una declaración de lo sagrado que afirma los valores, visibiliza a todos los participantes y actúa como la plataforma para impulsar nuevos ciclos de liderazgo local. Puntos clave del episodio: El Salmo 133 como métrica de evaluación: El fruto real de un proceso comunitario se manifiesta cuando los vecinos habitan juntos en armonía, entendiendo la vida eterna no solo como un concepto futuro, sino como la práctica presente de la paz y el florecimiento (shalom). De esta alabanza bíblica surgen preguntas clave de evaluación: ¿Habitamos verdaderamente juntos? ¿Quién fue incluido y quién fue excluido? ¿Cómo reaccionaron los participantes? ¿Y quién se benefició más: nosotros, ellos o fue un beneficio mutuo? El ciclo creativo de cinco etapas: La invitada recapitula el marco metodológico inspirado en la pedagogía de la Creación: Investigación: Conocer a fondo la realidad y activos de la comunidad. Imaginación: Soñar creativamente nuevas posibilidades. Creación: Formular soluciones prácticas, contextualizadas y sencillas. Análisis: Evaluar si la iniciativa funciona y es buena (reconociendo que, aunque no sea perfecta, es buena). Afirmación/Celebración: Declarar lo sagrado a través del descanso y el festejo de los logros alcanzados. Celebrar en mutua comunidad: Así como los proyectos se construyen en común, la celebración debe ser plenamente compartida. Deben estar presentes todos los involucrados: los que planificaron, los que financiaron, el equipo ejecutor y, de forma indispensable, los participantes de la comunidad. Si se festeja sin los vecinos del barrio, se rompe el testimonio de comunión y se comunica que en realidad no estamos habitando juntos. La celebración como punto de partida y descanso sagrado: Al igual que Dios estableció el reposo en el Génesis como algo sagrado, celebrar recarga las fuerzas y afirma la misión y los valores para no estancarse. La fiesta comunitaria no es el final definitivo, sino la oportunidad de evaluar ajustes necesarios y anunciar las fechas del siguiente ciclo, manteniendo el entusiasmo y el impulso colectivo para perfeccionar el trabajo. De participantes a líderes comunitarios: El ciclo de desarrollo se multiplica cuando los participantes asumen la dirección de nuevas iniciativas. Se ilustra a través del programa comunitario de finanzas, donde miembros destacados del primer grupo se convirtieron en facilitadores y líderes de dos nuevos grupos. Esto fomenta la autogestión, rompe dependencias y demuestra que la comunidad posee la sabiduría y la capacidad de guiar sus propios procesos de crecimiento. Invitación final: La invitación final para iglesias, institutos bíblicos y organizaciones locales es a evaluar con honestidad y celebrar con gozo cada pequeño fruto cosechado, animándonos a amar al prójimo con acciones concretas para que la justicia, la dignidad y la paz de Dios sigan transformando nuestros vecindarios de generación en generación. Visite nuestra página web: aeth.org

  • August 31 · 16 min

    Implementar cuidando las relaciones

    Invitada: Prof. Noemí Córdova En este penúltimo episodio, abordamos el corazón ético y relacional que sostiene cualquier iniciativa social o eclesial. La profesora Noemí Córdova, directora de programas en New Life Community Development Corporation (CDC) en Queens, Nueva York, nos confronta con la realidad de que ningún proyecto tiene valor si en el proceso se fracturan los vínculos humanos. Anclándonos en 1 Corintios 13 y en herramientas de facilitación comunitaria, descubrimos que las relaciones no son un accesorio del plan, sino su verdadero fundamento, y que el amor se manifiesta a través de la claridad, el respeto por la agencia del prójimo y la paciencia para acompañar procesos de transformación profunda. Puntos clave del episodio: El fundamento de 1 Corintios 13 en el trabajo comunitario: De nada sirve tener conocimientos técnicos, mover montañas organizativas o distribuir alimentos si no hay amor. El activismo que solo busca "hacer por hacer" sin cuidar a las personas se convierte en metal que resuena. La labor comunitaria debe crear espacios de pertenencia donde los vecinos no solo vengan a recibir de forma asistencialista, sino donde sean vistos, amados, valorados y empoderados para co-crear y colaborar. La relación como valor institucional fundamental: En New Life CDC, a los tres valores históricos de restauración, alivio y reinversión, se incorporó formalmente un cuarto pilar indispensable: la relación. Sin vínculos saludables a nivel interno (dentro de la iglesia y el equipo) y externo (con el vecindario), los planes se vuelven contraproducentes, la misión pierde respaldo y las visiones se quedan en meros sueños estériles sin fruto perdurable. Establecer acuerdos comunitarios y expectativas claras: Al facilitar conversaciones difíciles y dolorosas (como los impactos de ICE y las políticas migratorias), la facilitadora debe definir desde el inicio "qué es y qué no es el espacio". Un espacio seguro es para escuchar, dialogar y comprender; no es para atacar, juzgar ni imponer debates agresivos. Establecer estas reglas y respetar la libertad de quienes decidan no participar valida la agencia individual y demuestra que la claridad es, en sí misma, una forma de respeto. Manejo de tensiones y desacuerdos: La meta de la labor formativa no es forzar la comodidad o la uniformidad de criterios, sino transmitir información y recursos esenciales. Cuando surgen fricciones, el líder debe invertir tiempo en escuchar activamente el trasfondo de la persona, reconociendo que muchas posturas defensivas provienen de heridas y experiencias pasadas no resueltas. Paciencia pastoral y transformación a largo plazo: El acompañamiento comunitario requiere constancia sin presiones utilitarias. A través de la anécdota de un joven que rechazaba a las personas sin hogar por prejuicios, se ilustra cómo la invitación inicial a realizar una tarea práctica y sencilla (cargar bolsas de alimentos) abrió una puerta de aprendizaje que, tras dos años de servicio constante, transformó su corazón y lo convirtió en un líder sensible y comprometido que conocía por su nombre a quienes antes juzgaba. Invitación final: Se nos exhorta a perseverar con paciencia pedagógica, recordando que la verdadera meta de toda acción comunitaria no es solo suplir una necesidad material, sino propiciar la transformación integral y la dignidad de cada persona que Dios pone en nuestro camino. Visite nuestra página web: aeth.org

  • August 24 · 15 min

    Diseñar un plan sencillo y participativo

    Invitada: Prof. Noemí Córdova En este sexto episodio, abordamos la transición indispensable entre concebir una buena idea y materializar un cambio real y sostenible en la comunidad. La profesora Noemí Córdova, directora de programas en Queens, Nueva York, nos enseña que la clave para la viabilidad de cualquier iniciativa radica en definir y sostener una meta común. A través de la metodología del Modelo Lógico y el manejo saludable de expectativas, descubrimos cómo estructurar planes sencillos y visuales que movilicen a los vecinos sin desviar el enfoque ni abrumar las capacidades de los líderes. Puntos clave del episodio: La meta común como base del cambio real: La diferencia entre una idea pasajera y una transformación comunitaria concreta es la existencia de una meta compartida y clarificada desde el inicio. El proceso para transitar del sueño al plan comprende cuatro pasos secuenciales: Clarificar la meta: Definir con precisión qué se quiere lograr (por ejemplo, atender la salud mental y emocional). Priorizar la meta: Diseñar un programa enfocado exclusivamente en servir a esa meta. Implementar la meta: Determinar el dónde, cómo y con quién. Evaluar la meta: Medir los resultados mediante encuestas breves y continuas tras cada ciclo. Proteger el enfoque frente a la tentación de abarcarlo todo: Durante la ejecución surgen nuevas necesidades apremiantes (como la falta de ropa o alimento); sin embargo, desviarse del objetivo principal fragmenta los recursos y diluye el impacto. El liderazgo debe mantener la disciplina de no salir de la meta acordada y, en su lugar, activar el mapa de relaciones para conectar a los vecinos con otras iglesias u organizaciones aliadas que sí tengan como misión suplir esas carencias específicas. El Modelo Lógico como herramienta de diseño: Para garantizar que la visión vaya de la mano con la implementación, se utiliza una estructura lógica compuesta por cinco componentes interconectados: Manejo de expectativas y metas alcanzables: Pretender "salvar al mundo" o asumir objetivos inalcanzables solo genera frustración y desgaste en la comunidad. La lógica del plan permite aterrizar el alcance: si invertimos ciertos recursos, realizamos determinadas actividades; si hacemos esas actividades, generamos productos específicos; y si producimos eso, alcanzamos nuestra meta. Animar la participación desde la utilidad personal: El compromiso comunitario se fomenta desde lo práctico. Cuando los vecinos sienten que no tienen recursos económicos para aportar, se les invita a donar algo igualmente valioso: una hora de su tiempo. A las madres participantes se les animó a agendar los talleres de bienestar como una "cita médica" ineludible consigo mismas, logrando que reconocieran el inmenso valor de sus propios saberes y experiencias. Invitación final: La profesora Córdova y la moderadora nos invitan a aterrizar los sueños comunitarios dentro de una planificación ordenada, transparente y participativa. La invitación final es a utilizar herramientas estructuradas como el Modelo Lógico en nuestras congregaciones y organizaciones vecinales, fijando metas numéricas y conceptuales claras que reconozcan los límites del equipo, manejen sanamente las expectativas y permitan que cada integrante se sienta útil, valorado y empoderado como coautor del bienestar colectivo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • August 17 · 19 min

    Soñar creativamente el cambio

    Invitada: Prof. Noemí Córdova En este quinto episodio, abordamos el ejercicio de la imaginación comunitaria y la co-creación como herramientas indispensables para gestar transformaciones profundas y contextualizadas. La profesora Noemí Córdova, directora de programas en Queens, Nueva York, nos guía a través del proceso divino de nombrar la realidad para imaginar nuevas posibilidades y soluciones. A través de la experiencia del proyecto "Casa de Esperanza" —diseñado para la niñez inmigrante y mujeres sobrevivientes de violencia doméstica—, descubrimos que los sueños no pueden ser impuestos ni rígidos, sino encarnados, flexibles y llenos del gozo del Espíritu Santo. Puntos clave del episodio: Nombrar la realidad e imaginar lo nuevo: Siguiendo la pedagogía del Creador en el Génesis, el primer paso para soñar es nombrar la realidad de nuestras comunidades con total claridad para luego visualizar nuevas posibilidades. El objetivo es crear soluciones que, tras ser probadas y analizadas junto a los vecinos, puedan ser afirmadas y llamadas "buenas". El origen del proyecto "Casa de Esperanza": Ante la llegada de familias migrantes en autobuses desde la frontera y los desafíos de estrés y trauma que enfrentaban los niños en las escuelas locales para concentrarse, surgió una respuesta creativa: talleres de bienestar corporal y respiración liderados por una maestra de yoga de la congregación. Esta iniciativa se expandió a un albergue de mujeres sobrevivientes de violencia doméstica, formalizándose como un programa piloto de nueve meses dividido en tres ciclos: opciones socioemocionales, manejo de conflictos y prácticas de movimiento (baile, artes marciales, boxeo y yoga). Co-creación y evaluación participativa: El proyecto "Casa de Esperanza" demostró que los programas no deben diseñarse desde un escritorio aislado. Las madres y las participantes no son receptoras pasivas ni "proyectos", sino socias activas que retroalimentan al equipo al cierre de cada ciclo, indicando qué funcionó, qué debe ajustarse y qué desean para el futuro, generando comunidad y redescubriendo su capacidad de soñar para sí mismas. Flexibilidad contextual frente a la rigidez institucional: La co-creación exige abandonar agendas rígidas y calendarios inflexibles. Cuando el programa escolar de after-school se retrasó, el equipo no forzó el inicio en septiembre como estaba planificado; escuchó a las madres y adaptó el lanzamiento a octubre para sincronizar los horarios con el cuidado infantil. Soñar creativamente implica no operar en el vacío, sino aterrizar en los tiempos reales de la comunidad. La evolución del sueño y los puentes hacia el futuro: El sueño inicial de la organización era incorporar a las familias a programas de empoderamiento financiero a largo plazo; sin embargo, se discernió que las personas en crisis extrema carecen de la capacidad mental y emocional para asumir compromisos extensos. La creatividad contextual permitió crear un "puente": atender primero el trauma y el bienestar socioemocional para, progresivamente, aumentar la capacidad de los vecinos hacia metas más amplias. Invitación final: La invitación final es a abrir espacios para que el Espíritu Santo inspire nuestra imaginación, permitiendo que la iglesia y los liderazgos comunitarios actúen como agentes de confianza donde se experimente con gozo, humildad y flexibilidad, creando entornos donde todos los vecinos puedan sanar, integrarse y florecer plenamente. Visite nuestra página web: aeth.org

  • August 10 · 18 min

    Discernir un foco: Elegir por dónde empezar

    Invitada: Prof. Noemí Córdova En este cuarto episodio, abordamos la disciplina del discernimiento práctico como el mecanismo indispensable para priorizar iniciativas en medio de la abundancia de necesidades comunitarias. La profesora Noemí Córdova, directora de programas en Queens, Nueva York, nos instruye sobre cómo pasar del mapeo de activos a la selección de un enfoque claro. A través de la identificación de inquietudes recurrentes, la no duplicación de esfuerzos eclesiales y la honesta aceptación de nuestros límites personales e institucionales, descubrimos que enfocarse no limita los sueños, sino que les otorga orden y sostenibilidad para ver florecer al vecindario. Puntos clave del episodio: Apoyar lo existente antes de crear de nuevo: Tras realizar el mapeo comunitario, el primer criterio de enfoque no debe ser la invención apresurada de nuevos programas, sino evaluar qué proyectos o recursos ya existen en el barrio para unirse a ellos. Fortalecer las iniciativas vigentes incrementa la capacidad instalada y hace que los líderes y vecinos se sientan acompañados por una comunidad de fe comprometida. Criterios para priorizar necesidades: Para elegir por dónde empezar dentro de una pluralidad de demandas, se sugiere formular preguntas clave de evaluación: ¿Qué preocupación o narrativa se repite constantemente entre los vecinos? (Como la falta sistemática de contenedores de basura en un sector). ¿Existe la energía, el interés y los recursos para ejecutar ese proyecto? ¿Coincide el tiempo de ejecución con la capacidad real del grupo? (Un equipo con disponibilidad de nueve meses no debe asumir proyectos planificados a un año). Unir esfuerzos eclesiales sin duplicar recursos: La iglesia local debe analizar qué programas ya posee antes de lanzarse a la comunidad. Frente a la escasez de fondos en iglesias hispanas pequeñas, se ilustra cómo una congregación que deseaba realizar una fiesta navideña comunitaria no creó un evento paralelo; en su lugar, abrió su celebración interna y se alió con otra organización que donó los juguetes restantes, integrando a niños de la iglesia y del barrio en un mismo espacio de acogida. El ministerio de ser un puente de conexión: La confianza ganada en el vecindario permite a los líderes comunitarios actuar como conectores estratégicos entre el Punto A (quien tiene el recurso o la donación) y el Punto B (quien tiene la necesidad urgente). Este rol de enlace evita el aislamiento, optimiza las alianzas entre iglesias vecinas y demuestra que todos colaboran para el mismo Reino. Reconocer límites para evitar el paternalismo: Ningún líder ni iglesia puede resolver la totalidad de los problemas de una ciudad. Es indispensable realizar un diagnóstico honesto de las capacidades financieras, mentales, emocionales y de espacio físico. Admitir nuestros límites nos libera de la falsa idea del "superhombre" o "supermujer" y nos empuja a formar alianzas con otras congregaciones e instituciones. Invitación final: Se nos exhorta a no abrumarnos pretendiendo abarcar diez causas a la vez, sino a seleccionar un solo proyecto por año que responda a nuestras capacidades reales. Retomando la pedagogía divina del Génesis, la propuesta práctica es ordenar nuestros compromisos comunitarios, avanzar un paso a la vez y darnos el tiempo necesario para analizar y evaluar lo creado, asegurando que podamos contemplarlo y llamarlo verdaderamente bueno. Visite nuestra página web: aeth.org

  • August 3 · 16 min

    Mapear recursos, relaciones y conexiones

    Invitada: Prof. Noemí Córdova En este tercer episodio, nos adentramos en la metodología práctica del mapeo comunitario (mapping) como el puente que transforma una buena idea en una acción concreta, sostenible y contextualizada. La conversación profundiza en el valor irremplazable de la iglesia local, la importancia de construir confianza genuina y la necesidad de examinar nuestras motivaciones para evitar agendas utilitarias que impidan el trabajo colectivo. Puntos clave del episodio: Visualizar el mapa completo de la comunidad: Para generar un cambio positivo, es indispensable plasmar de forma física o digital (usando mapas impresos o Google Maps) una imagen clara de lo que ya existe en el entorno. Este mapa debe incluir: Personas: Talentos únicos, habilidades profesionales, saberes culturales y experiencias vividas. Organizaciones e instituciones: Escuelas, clínicas, bancos de alimentos, negocios locales e iglesias. Asociaciones comunitarias: Ligas deportivas y grupos de apoyo vecinal. Espacios públicos: Parques, centros comunitarios, líneas de transporte y bibliotecas públicas (destacando a la biblioteca como un espacio vital de alfabetización, integración y justicia para los inmigrantes). El valor incondicional de la iglesia local: A diferencia de las organizaciones sin fines de lucro, que pueden paralizarse o perder financiamiento en momentos de crisis, la iglesia posee una fuerza espiritual y social única: su compromiso inquebrantable con el Evangelio de Jesucristo. Se recuerda cómo durante la pandemia, cuando los bancos de alimentos gubernamentales cerraron por peligro, los organizadores acudieron a los pastores, quienes abrieron sus templos para asegurar que la comunidad no pasara hambre. Capital social y la prueba de la confianza: El recurso más valioso en un mapa comunitario es el capital social (la confianza y la alineación entre vecinos). No basta con preguntarse si nosotros confiamos en la comunidad, sino confrontarnos con la pregunta inversa: ¿confía la comunidad en nosotros? Si no existe confianza, antes de imponer proyectos es momento de practicar un "ministerio de presencia", sirviendo pacientemente y apoyando lo que ya funciona. Chequear el ego y la intencionalidad: La invitada advierte sobre el peligro de acercarnos a los vecinos con curiosidad utilitaria o con la agenda oculta de "sacar provecho" o "cambiar a la gente". La alternativa es la autenticidad y la humildad. Si la intención no busca el bienestar de la gente sino el beneficio propio, se rompe el principio de Dios, quedando atrapados en el "Yo" y anulando la historia del "Ahora" y del "Nosotros". El mapeo como un ejercicio colectivo: El trabajo de mapear recursos y caminar el vecindario no debe hacerse de manera individual. Debe realizarse en grupo, sumando a personas que compartan la misma visión dentro de la congregación o el barrio, de modo que el proceso se convierta en una experiencia comunitaria que sostenga el ánimo frente al cansancio. Invitación final: Se nos invita a agruparnos en colectivo para levantar el mapa de recursos de nuestro vecindario, comprometiéndonos a caminar con paciencia junto a nuestros pares. La propuesta práctica es formar un equipo en la iglesia o comunidad, salir a la calle con un deseo genuino de aprender, mapear las fortalezas locales y procesar juntos los hallazgos para comenzar a ver el fruto del trabajo comunitario. Visite nuestra página web: aeth.org

  • July 27 · 18 min

    Escuchar la historia de la comunidad

    Invitada: Prof. Noemí Córdova En este segundo episodio, nos enfocamos en el sentido del oído como una disciplina fundamental para el liderazgo y el desarrollo comunitario. A través de herramientas de organización comunitarias y de la experiencia con comunidades inmigrantes, descubrimos que antes de reaccionar o implementar proyectos, es indispensable aprender a discernir entre las necesidades reales y las mentiras o prejuicios impuestos, reconociendo que no puede existir trabajo comunitario sin la participación activa de la comunidad. Puntos clave del episodio: Discernir entre narrativas reales y prejuicios: Escuchar implica hacer preguntas y dejarse descubrir. La invitada advierte sobre el peligro de aceptar narrativas falsas sobre un barrio, como asumir que falta cierto servicio sin investigar antes, o la mentira sistemática de pensar que la población inmigrante carece de la educación, capacidad o recursos para liderar sus propios proyectos. El marco narrativo "Yo, Ahora y Nosotros": Se presenta una herramienta triangular utilizada por organizadores comunitarios para estructurar la escucha activa: La historia del Yo: Reconocer nuestra propia historia, origen y raíces (como la memoria de los padres y abuelos) para comprender qué pasiones y convicciones nos impulsan a servir. La historia del Ahora: Leer la realidad inmediata del entorno en tiempo real. En Queens, esto implica atender la presencia de agentes migratorios, el miedo de los vecinos indocumentados y sus efectos en la asistencia escolar y la vida social. La historia del Nosotros: Definir hacia dónde se quiere ir colectivamente, abogando en niveles formales para construir un entorno seguro donde todas las familias puedan florecer. Hacer el trabajo antes del trabajo: Planificar requiere evaluar las capacidades y saberes de la comunidad antes de ejecutar cualquier acción. Tomando la experiencia de la pandemia en Queens (epicentro donde solo contaban con un hospital), se destaca que la escucha informada permite exigir soluciones estructurales a las autoridades, como el aumento de recursos médicos o infraestructura. Intencionalidad en la acción comunitaria: Emulando el relato de la Creación, donde Dios no creó al azar sino con propósito y orden en cada etapa, el liderazgo comunitario debe evitar salir a protestar o actuar "por hacer". Se requiere coherencia entre las capacidades de los vecinos, los organizadores y los gobernantes para que los esfuerzos den frutos verdaderos. Diversidad vs. Unidad y la alineación social: Escuchar también implica mapear la capital social: los espacios públicos, parques, iglesias, ligas deportivas y autoridades locales. A través de la experiencia de jóvenes organizadores en formación, se observó que un barrio puede tener una inmensa diversidad pero carecer de unidad; por ello, la labor principal es crear puentes de confianza y alineación comunitaria, ya que sin ellos no hay frutos sostenibles. Invitación final: Se exhorta a los líderes a detenerse, escuchar con intención y comenzar a mapear las relaciones, fortalezas e instituciones del entorno. La propuesta práctica para esta semana es aplicar la estructura del "Yo, Ahora y Nosotros" en nuestros espacios de liderazgo, asegurando que cada iniciativa responda a una alineación colectiva construida desde la confianza mutua y el respeto por las historias de nuestro pueblo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • July 20 · 19 min

    Ver la comunidad con otros ojos

    Invitada: Prof. Noemí Córdova Con este primer episodio damos inicio a la sexta temporada, titulada "Modelos Creativos para el Desarrollo Comunitario". En esta ocasión, nos acompaña la Prof. Noemí Córdova, directora de programas y alianzas comunitarias de la Queens Federation of Churches Community Development Corporation en Nueva York. A partir de su propia experiencia como inmigrante peruana criada en Queens, la Prof. Córdova nos desafía a transformar los lentes con los que miramos nuestro entorno, invitándonos a abandonar la tendencia de enfocarnos únicamente en las carencias para comenzar a identificar el potencial, las virtudes y el florecimiento de la comunidad bajo una mirada de hospitalidad y profunda humildad. Puntos clave del episodio: El espíritu del eterno estudiante: El quehacer comunitario y teológico requiere la madurez y la disposición de asumirnos como estudiantes constantes. Insertarse en una comunidad no implica llegar como un experto que posee todas las respuestas, sino mantener la apertura y la curiosidad necesarias para permitir que sean los propios vecinos y el entorno quienes nos enseñen día a día. El modelo ABCD (Desarrollo Comunitario Basado en Recursos): Frente a la socialización tradicional que nos empuja a ver primero lo roto, lo malo o lo que falta en un barrio, se propone el marco del Asset-Based Community Development (ABCD). Este enfoque metodológico prioriza la identificación de los recursos, talentos, historias y capacidades que ya existen y coexisten en el vecindario, como la inmensa riqueza cultural de Queens, donde confluyen más de 144 lenguajes. Honrar el espacio como una casa invitada: La inserción en una comunidad exige ganarse la confianza de la gente y actuar con el respeto de quien entra a un hogar ajeno. Entrar con un lente de diagnóstico destructivo o con el afán de alterar y arreglar cosas que no se conocen a fondo resulta ofensivo. El trabajo de desarrollo requiere la humildad de reconocer que somos invitados a participar y colaborar, no a imponer. La creación como marco de lectura comunitaria: La fe se inserta en esta labor cuando acudimos al relato bíblico del Génesis. Dios no miró la tierra con una postura de desprecio ante el caos, sino como un espacio idóneo para diseñar y crear. Al emular la paciencia y la ternura del Creador —quien se tomó el tiempo para observar, analizar y contemplar que lo hecho era bueno—, aprendemos a valorar la diversidad y la riqueza de las comunidades como un reflejo del Reino de Dios. La lectura crítica del entorno: Utilizando herramientas de análisis aplicadas a las Escrituras, la invitada propone evaluar los espacios públicos haciéndonos preguntas sobre la equidad y la representatividad: discernir qué voces son las más audibles y cuáles no se están escuchando, qué vecinos son los más afectados por las problemáticas actuales, quiénes están tomando las decisiones y quiénes han sido históricamente excluidos de los procesos de gestión. Invitación final: La invitación práctica para las iglesias y liderazgos es realizar una investigación colectiva comenzando por listar cinco dones específicos de la comunidad (personas, historias, lugares o redes de apoyo existentes) y procesar este aprendizaje junto a grupos pequeños, asegurando un ejercicio mutuo, transparente y participativo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • July 13 · 21 min

    Una fe que incide: Compromisos para nuestras comunidades

    Invitada: Prof. Nina Balmaceda En este episodio de cierre de temporada, transitamos hacia la articulación práctica y espiritual de los compromisos colectivos que deben guiar a una comunidad de fe en su labor civil. La profesora Nina Balmaceda nos instruye sobre cómo blindar nuestro corazón contra la polarización, el odio y el cinismo a través de una rigurosa vida de oración. Analizando la diferencia entre la captura del poder y el recordatorio de responsabilidades a los gobernantes, descubrimos que la incidencia con amor no genera paternalismos, sino que restaura la agencia del prójimo desvalido basándose en el tierno ejemplo protectivo de Jesucristo. Puntos clave del episodio: La brújula de la incidencia frente al poder: La incidencia que nace de la fe jamás debe buscar la ambición por el poder o la captura de partidos políticos, ni limitarse a reclamar privilegios exclusivos para los cristianos. Su objetivo es recordarle con firmeza a quienes ejercen la autoridad sus responsabilidades ante toda la sociedad. Debido a que Dios ama a toda la humanidad y a toda su creación, los creyentes deben asumir la responsabilidad activa de velar por el bien común de toda su comunidad política. Resistir la polarización sin odio ni resentimiento: En tiempos de marcada polarización política a nivel global, es fácil que el desprecio y el resentimiento afecten a quienes tienen convicciones políticas claras. Ante decisiones o ideas que causan sufrimiento innecesario a la comunidad latina, la invitada subraya que el cristiano debe blindar su corazón. La intercesión constante y la comunión colectiva con Dios actúan como un lente limpio que nos permite evaluar estrategias sin dejarnos arrastrar por el odio o los deseos de venganza. Esperanza más allá de las derrotas electorales: Una mirada espiritual limpia y estratégica ayuda a comprender que, incluso cuando las acciones de incidencia fallan o el partido político de preferencia pierde una elección, la esperanza cristiana permanece inalterable. El desaliento o el cinismo —fruto de la frustración ante el descaro y el abuso real del poder en los países del hemisferio— se combaten reconociendo que Dios sigue presente y nos convoca a una ciudadanía activa que busque soluciones prácticas para mitigar la vulnerabilidad. El desaprendizaje del odio para aprender a amar: Retomando el principio de que nadie nace odiando, siendo racista o menospreciando a la mujer y al extranjero, se afirma que todas las conductas de exclusión y codicia material son aprendidas. Por consiguiente, la prioridad de la iglesia local debe ser desaprender estos patrones mundanos para aprender comunitariamente a amar, cuidar y defender al prójimo pobre o que piensa radicalmente diferente, restaurando su valor como portador de la imagen divina. El modelo de Cristo: interposición, ternura y agencia: Jesús nos legó el máximo ejemplo de intervención no violenta y protección física al interponer su propio cuerpo para salvar a la mujer en peligro de lapidación por parte de un sistema injusto. La verdadera incidencia imita la ternura de Jesús hacia los niños, las mujeres y los extranjeros. El llamado es a hacernos preguntas estructurales sobre las causas de la pobreza en las naciones ricas y trabajar para restaurar la agencia de los oprimidos, permitiéndoles ponerse sobre sus propios pies. Invitación final: La iglesia está llamada a plantar sus carpas en los márgenes de la vulnerabilidad para manifestar, de forma clara, perceptible y tangible, el amor reconciliador de Jesucristo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • July 6 · 23 min

    Desafíos actuales: Democracia frágil, desigualdad y desinformación

    Invitada: Prof. Nina Balmaceda La profesora Nina Balmaceda analiza el profundo decaimiento de la confianza comunitaria y nos confronta con la tentación de utilizar la iglesia como un espacio de escape o aislamiento de la realidad. A través de una mirada crítica a la lógica capitalista en la política, la crisis ambiental y una redefinición del concepto bíblico de la salvación, descubrimos la urgencia de colaborar entre denominaciones y aprender de los modelos colectivos indígenas para poner nuestras tiendas allí donde el prójimo sufre mayor vulnerabilidad. Puntos clave del episodio: El decaimiento de la confianza y el refugio virtual: Las democracias saludables requieren una vida comunitaria activa; sin embargo, nuestra generación —especialmente tras la pandemia— enfrenta un menoscabo de los lazos sociales y una constante tentación de ocultarse en lo virtual. La invitada advierte que las iglesias no pueden convertirse en espacios de escape introspectivo que ignoren las crisis y el sufrimiento de la patria y del prójimo. La desconexión del espacio cúltico y la crisis global: La adoración a Dios no puede desvincularse de las realidades tangibles de la creación. Problemas como la hambruna secular (referenciada por el apóstol Pablo al elogiar la solidaridad eficaz en sus cartas), los conflictos armados en Tierra Santa o las crisis humanitarias en Haití deben habitar la intercesión eclesial. Asimismo, la severa polución ambiental de ciudades como Lima, Beijing o Nueva Delhi demuestra que el cuidado de los ecosistemas es una responsabilidad espiritual directa ante el Creador. Los límites de la lógica capitalista en la sociedad: Si bien el sistema capitalista es eficiente para el intercambio de bienes económicos, no se debe permitir que su mentalidad domine todas las esferas de la vida humana. El peligro actual radica en que la política ha adoptado la lógica corporativa, aliándose con los poderes financieros para formar dinastías donde el poder recae siempre en los mismos sectores, dejando a un lado el bien común y la protección de los más desfavorecidos. Colaboración transdenominacional frente a la indigencia: La mitigación de las desigualdades requiere acciones concretas de cooperación. Se destaca el ejemplo de la congregación de la invitada (que no posee edificio propio y renta un espacio) colaborando con otra denominación teológicamente distinta para abrir las puertas a las personas sin techo durante el invierno, proveyendo cobijas y alimentos. Incluso se plantea el impacto y la gloria a Dios que traería el unir esfuerzos entre cristianos y musulmanes para salvaguardar a poblaciones vulnerables basándose en consensos éticos compartidos. Una salvación personal pero eminentemente colectiva: Se confronta el paradigma de muchas iglesias que reducen la conversión a una dimensión puramente individual y vertical (Dios y yo). Aunque la experiencia de fe y el descubrimiento del amor de Dios en el ser humano es profundamente personal —no se hereda mecánicamente—, el concepto bíblico de la salvación es colectivo. Al igual que las comunidades indígenas no occidentales que dependen de la colectividad para sobrevivir, 1 Corintios 12 revela que ser parte del cuerpo de Cristo es, en sí mismo, la salvación. Invitación final: La invitación final es a levantar los ojos y oídos espirituales para discernir la realidad, saliendo de las cuatro paredes del templo para plantar nuestras propias carpas de manera estratégica en los lugares de necesidad, injusticia y desigualdad, haciendo que el amor protector de Dios sea plenamente visible. Visite nuestra página web: aeth.org

  • June 29 · 21 min

    Incidencia desde la fe: Otros ejemplos que inspiran

    Invitada: Prof. Nina Balmaceda En este sexto episodio, nos adentramos en el impacto histórico y contemporáneo de los movimientos de incidencia impulsados por personas de fe. La profesora Nina Balmaceda comparte testimonios concretos de su patria, el Perú, evidenciando cómo creyentes ordinarios han puesto el cuerpo, la mente y el corazón para contrarrestar injusticias estructurales. A través de la denuncia de la violencia de género, la lucha por la transparencia y un histórico esfuerzo ecuménico a favor de los prisioneros políticos inocentes, descubrimos que la incidencia estratégica, respaldada por la oración, es un motor poderoso para restaurar la dignidad humana. Puntos clave del episodio: Héroes ordinarios que ponen el cuerpo: Los movimientos de incidencia exitosos no dependen de superhéroes, sino de personas ordinarias que, al vivir en la presencia de Dios y discernir la injusticia, están dispuestas a actuar. Dependiendo de la causa, la incidencia se materializa a través del envío de cartas, llamadas telefónicas, videos o, cuando es necesario, saliendo valientemente a la calle para exigir el respeto a los derechos de los más vulnerables. Resistencia contra la violencia de género: Tomando como referencia la realidad de América Latina, la invitada denuncia la violencia sistémica que sufren las mujeres, niñas y jovencitas, ante la cual muchas naciones se hacen de la vista gorda. A través de organizaciones como Paz y Esperanza (en Perú) y Juventud para Cristo (en Uruguay), se han liderado esfuerzos educativos, campañas de capacitación familiar (como Perú 21) y talleres de concienciación infantil para frenar abusos, incluso en el entorno doméstico. Exigencia de verdad ante el conflicto: Durante el conflicto armado interno en Perú (1980-2000), que dejó miles de muertos y desaparecidos, la población más pobre e indígena sufrió la crueldad tanto de grupos terroristas criminales (Sendero Luminoso y el MRTA) como del propio gobierno. Ante el colapso judicial, diversas organizaciones de derechos humanos se unieron estratégicamente para incidir en el establecimiento de la Comisión de la Verdad una vez que cayó la dictadura de Alberto Fujimori. Integridad contra la corrupción pública y privada: Donde impera la corrupción institucional, es sumamente difícil defender los derechos fundamentales. La profesora Balmaceda destaca la urgencia de abogar por la transparencia, la integridad y el control financiero de los estados. En respuesta a esto, resalta la campaña internacional "Integridad que Transforma", que invita a las comunidades de fe a comprometerse activamente desde el hogar y las iglesias contra las prácticas corruptas. El poder de la oración y el ecumenismo práctico: Uno de los mayores milagros de incidencia ocurrió cuando abogados evangélicos de Paz y Esperanza y líderes católicos de la Comisión Episcopal de Acción Social coincidieron sirviendo en cárceles de máxima seguridad. A pesar de sus marcadas diferencias teológicas, lograron un consenso fraterno para presionar políticamente y levantar una campaña de oración que dio como fruto la Comisión de Indultos Presidencial (presidida por el padre Hubert Lancier), logrando liberar a miles de campesinos e indígenas inocentes condenados injustamente. Invitación final: La invitación final es a ser ciudadanos responsables, reflexivos y estratégicos que unan la oración con la valentía para defender al que sufre, asegurando que nuestras buenas intenciones no causen daño y que nuestras vidas sigan siendo un testimonio vivo del amor protector de Cristo. Visite nuestra página web: aeth.org

  • June 22 · 20 min

    Gandhi, Jesús y la no violencia

    Invitada: Prof. Nina Balmaceda En este quinto episodio, abordamos el fundamento teológico de la no violencia y su relación directa con nuestra confesión de fe. La profesora Nina Balmaceda nos transporta al contexto histórico de la iglesia primitiva bajo el Imperio Romano para desentrañar el impacto político y espiritual de declarar a Jesús como el único Señor. A través de un análisis del señorío de Cristo y el ejemplo de grandes movimientos históricos, descubrimos que la no violencia no es pasividad ante el abuso, sino un compromiso valiente para poner el cuerpo, proteger a los vulnerables y contrarrestar los sistemas de opresión del mundo. Puntos clave del episodio: El contexto del Kyrios frente al César: En el mundo grecorromano, la declaración "César es el Señor" (Kyrios Kaiser) era un compromiso político-religioso absoluto; el emperador concentraba la máxima autoridad civil y se autodeclaraba divinidad (como Domiciano hacia el año 80 d.C.). Cuando Pablo apela en Romanos 10:9 a confesar que "Jesús es el Señor", lanza un mensaje subversivo: existe una autoridad suprema por encima de cualquier imperio o fuerza militar humana. El Estado como un bien penúltimo: Siguiendo las enseñanzas de Jesús y los apóstoles, las estructuras políticas, los gobiernos y las leyes humanas son importantes para mantener el orden y la convivencia (como indica Romanos 13), pero son bienes penúltimos. Lo supremo es el reino de Dios; por lo tanto, la lealtad última del cristiano no pertenece a un partido o a un líder carismático, sino a las leyes de amor y justicia de Jesucristo. La resistencia cuando el poder corrompe: Cuando las instrucciones de los líderes políticos violan las leyes divinas y promueven la opresión o el exterminio del prójimo —como ocurrió con los regímenes de Hitler, Franco o el apartheid—, la fe pública exige desobediencia civil y resistencia. Las demandas inquebrantables del reino de Cristo son la defensa del pobre, del extranjero, de la viuda y del huérfano. La incidencia no busca capturar el poder: Desde la ciencia política y la teología, se aclara que la meta de las comunidades de fe en la incidencia pública no es la captura del poder político o de los partidos. El llamado de la iglesia es sumar esfuerzos transpartidarios y respetuosos con otras espiritualidades para resguardar la vida humana y mitigar las causas estructurales que empujan a los jóvenes y vulnerables a la exclusión o la criminalidad. Poner el cuerpo como los gigantes de la historia: La no violencia no significa callarse o esconderse ante la injusticia. Gigantes como Martin Luther King, Desmond Tutu, Nelson Mandela y Mahatma Gandhi demostraron que la resistencia pacífica requiere organización y coraje para interponer el propio cuerpo entre las fusiles y los oprimidos. Se destaca el hecho de que Gandhi (de religión hindú) extrajo su inspiración para vencer al imperio más fuerte de su época leyendo el Nuevo Testamento y anclándose en el Sermón del Monte. Invitación final: La profesora Balmaceda nos invita a mantener oídos atentos al clamor del prójimo y a buscar la dirección de Dios mediante la contemplación y el diálogo comunitario en estos tiempos difíciles. La invitación final es a hablar verdad ante el poder y a modelar el Evangelio de manera activa pero pacífica, entendiendo que la incidencia cristiana nunca busca causar daño intencional, sino reflejar de manera coherente el señorío de Jesús, quien puso el amor y la dignidad humana por encima de todas las cosas. Visite nuestra página web: aeth.org

  • June 15 · 18 min

    Cuando la fe suma su voz: El movimiento sufragista

    Invitada: Prof. Nina Balmaceda En este cuarto episodio, analizamos las lecciones históricas del movimiento sufragista y la lucha por la igualdad civil desde una perspectiva de fe. La profesora Nina Balmaceda nos invita a reflexionar sobre la diferencia entre tener un derecho escrito en el papel y contar con las condiciones estructurales y de protección para ejercerlo. A través de testimonios de fe y de la memoria de mujeres y hombres valientes que desafiaron la indiferencia, descubrimos que la incidencia pública es una carrera de consistencia que exige poner el cuerpo y la presencia para erradicar la discriminación política y civil. Puntos clave del episodio: Derecho legal vs. condiciones reales: Vivir en un país donde se puede votar democráticamente y sin coerción es un derecho que solemos dar por sentado en las Américas; sin embargo, en lugares como Afganistán las libertades de las mujeres siguen horriblemente limitadas. Además, la invitada explica que no basta con la existencia de una ley si el Estado no garantiza el acceso físico y la protección en zonas remotas, recordando cómo los campesinos quechua hablantes en los Andes de Perú debían caminar larguísimas distancias para poder votar. La voz y la presencia física como disuasión: En el quehacer de la incidencia pública, levantar la voz debe acompañarse de la disposición de "poner el cuerpo". La presencia física visible y organizada de los ciudadanos no solo anima a otros a ejercer sus derechos, sino que actúa como un factor que disuade a quienes pretenden abusar del poder e infundir violencia o coerción contra las mujeres y grupos minoritarios. El rol de las mujeres cristianas en el sufragio: Históricamente, el movimiento sufragista en América Latina, Gran Bretaña, Australia y Estados Unidos fue impulsado por mujeres valientes, muchas de las cuales eran cristianas dedicadas al cuidado del hogar y de los suyos, que encontraron en su fe el coraje para sumarse a una causa de justicia. Asimismo, se reconoce la autocrítica hacia las instituciones religiosas de la época cuyos líderes fueron cómplices de la segregación femenina, lo que provocó que algunas lideresas renegaran de la iglesia por causa de ese mal testimonio. Alianzas estratégicas sobre puntos en común: El movimiento sufragista (que logró sus primeros éxitos en Australia y el Reino Unido) demuestra que la incidencia pública no requiere que los participantes estén de acuerdo en absolutamente todos los temas políticos o teológicos. El éxito radica en identificar causas de justicia urgentes —como el reconocimiento de la mujer como ciudadana plena— y unirse firmemente en ese consenso específico. La igualdad en la calle y en la casa: Tomando como referente la campaña de las mujeres chilenas tras la caída de la dictadura de Pinochet, el movimiento sufragista trasciende el mero acto de depositar un voto. Su consigna de "igualdad en la calle e igualdad en la casa" conecta directamente con Gálatas 3:28: en el reino de Cristo no hay jerarquías de género, etnia o clase social, sino una afirmación radical de que todos somos portadores de la imagen de Dios. Invitación final: La invitación final es a reconocer que la incidencia pública no es una carrera corta ni un evento de una sola vez, sino un discipulado constante y consistente. Como iglesia, estamos llamados a encarnar el modelo de Jesús, quien se hizo uno entre iguales para asegurar que la justicia y el amor de Dios no se queden en el papel, sino que se vivan de manera práctica en toda la sociedad. Visite nuestra página web: aeth.org

  • June 8 · 21 min

    Incidencia pública paso a paso

    Invitada: Prof. Nina Balmaceda En este tercer episodio, transitamos hacia un enfoque metodológico y estratégico para comprender cómo la iglesia y las comunidades de fe pueden canalizar su voz profética en la arena civil. La profesora Nina Balmaceda nos traza una hoja de ruta práctica, partiendo de la conversación comunitaria y el discernimiento colectivo. A través de testimonios históricos de defensa de los derechos humanos y el anclaje ético del Sermón del Monte, descubrimos que la incidencia eficaz requiere organización, investigación, claridad en el mensaje y un compromiso absoluto con la no violencia y el respeto mutuo. Puntos clave del episodio: La conversación comunitaria como punto de partida: Para las personas de fe, la incidencia pública no es un esfuerzo individualista, sino una acción que nace orgánicamente en el cuerpo de Cristo. El primer paso consiste en abrir espacios de diálogo sincero dentro de la iglesia local, escuelas bíblicas y liderazgos pastorales para identificar colectivamente las expresiones de injusticia que ofenden a Dios en nuestra propia generación. Discernir y responder a los viejos sistemas: Frente a estructuras históricas que victimizan a las minorías étnicas, los extranjeros y las personas con discapacidad, la iglesia debe activar sus oídos y ojos espirituales. El discernimiento no es para evadir la realidad, sino para comprometerse con causas claras y consensuadas. Se cita como ejemplo el movimiento ecuménico en Perú, donde profesionales y agencias pastorales se unieron para orar y abogar por la liberación de miles de personas encarceladas injustamente. El Sermón del Monte y la no violencia activa: La base ética de la incidencia cristiana se encuentra en las enseñanzas de Jesús, las cuales promueven la persuasión por encima de la coerción. Levantar la voz en lo público exige un coraje profundo para abrazar la no violencia de manera activa: usar el cuerpo y la organización para defender causas justas sin recurrir a las armas, al maltrato ni a las amenazas contra quienes piensan diferente. Identificación de autoridades y diversificación de estrategias: La incidencia pública requiere investigación para determinar ante qué esferas del poder (local, estatal o nacional) se debe elevar la petición. Las estrategias de presión civil pueden ser simultáneas: desde campañas estructuradas de correos electrónicos, llamadas telefónicas y posicionamientos claros en plataformas sociales, hasta manifestaciones públicas y pacíficas con carteles. La claridad del mensaje y la presencia en cabildos: Para que la incidencia sea efectiva ante gobernadores o legisladores, las cartas y comunicados deben ser concretos, claros y directos; los textos vagos o confusos son ignorados por los equipos gubernamentales. Asimismo, es vital marcar presencia física en audiencias públicas y cabildos abiertos, lo cual demanda tiempo, organización y acuerdos internos firmes. Invitación final: La profesora Balmaceda concluye con un fuerte llamado a cultivar la escucha recíproca: para que nuestra causa sea escuchada, debemos ser capaces de escuchar con respeto a quienes están en desacuerdo con nosotros. Escuchar al otro no significa claudicar en las convicciones, sino tender puentes de diálogo inspirados en el amor al prójimo. La invitación final es a abandonar la pasividad y organizarnos paso a paso, fundamentando todo nuestro accionar sobre el cimiento inquebrantable de que todas las personas poseen la misma dignidad ante Dios y deben recibir el mismo trato y protección ante la ley. Visite nuestra página web: aeth.org

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