
Fe que se mueve en medio de la crisis
Fe que se mueve en medio de la crisis Invitado: Rev. Jesús García El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, parte de una convicción teológica contundente: Dios no está en crisis. A través del testimonio del paso del huracán María en Puerto Rico y los desafíos de la pandemia global, se desmonta la falsa teología de la inmunidad espiritual para dar paso a una fe encarnada, resiliente y organizada que transforma la adversidad en una plataforma de servicio desinteresado, justicia y testimonio del amor de Cristo. Puntos clave del episodio: La certeza de que Dios no está en crisis: Frente al pánico social y la histeria colectiva, la iglesia no debe ser un eco del temor generalizado, sino un reflejo de serenidad y esperanza en Cristo. El creyente no está exento del dolor ni de las catástrofes; sin embargo, anclarse en las promesas divinas, en la intercesión comunitaria y en el acompañamiento pastoral le permite sostenerse con firmeza. Revisión teológica ante la tragedia (la lección del huracán María): Durante años prevaleció el discurso triunfalista de que "si oramos lo suficiente, el huracán se desviará porque somos un pueblo cristiano". La devastación total de Puerto Rico forzó una profunda revisión teológica: la oración no es un amuleto para esquivar la realidad, sino la certeza de que, aun cuando el sistema eléctrico colapsa y el país queda abatido, Dios sigue estando presente y sigue siendo Dios. La provisión práctica y la preparación eclesial: La fe en crisis requiere planes de acción concretos y previsión logística. Tras el huracán, el templo local pudo abrir sus puertas gracias a un generador eléctrico; el pastor descubrió con humildad que la multitud que llenaba el santuario no asistía deslumbrada por la elocuencia de su homilía, sino por la provisión concreta del templo para conectar y recargar sus teléfonos móviles. La iglesia fue relevante porque se había preparado para bendecir en lo cotidiano. La iglesia no es una ONG: Aunque se valora el aporte del tercer sector, la identidad y motivación de la iglesia son radicalmente distintas. A la comunidad de fe no la mueven métricas contractuales ni asistencialismos por cortesía, sino el amor sacrificial de Cristo y la búsqueda activa de la justicia social. Mientras los protocolos gubernamentales tardan o descuidan los sectores más aislados, la iglesia llega primero a los lugares remotos y marginados donde nadie más quiere entrar. Las crisis como catalizadoras de oportunidades: Los momentos de colapso abren puentes de doble vía entre la congregación y el vecindario. La emergencia del huracán impulsó redes telefónicas de oración pastoral y una plataforma ministerial para acoger brigadas de ayuda mutua, mientras que la crisis sanitaria de la pandemia aceleró el uso de herramientas tecnológicas para pastorear más allá de las paredes del edificio eclesiástico. Invitación final: El pastor García nos exhorta a no perder la esperanza ante las tormentas inesperadas de la vida, recordando que a Dios jamás lo toma por sorpresa ninguna dificultad. La invitación final es a mantenernos íntimamente conectados a la comunidad de fe y a estructurar planes de respuesta eficaces en nuestras congregaciones locales, asumiendo cada crisis no como un motivo de parálisis o queja, sino como una oportunidad sagrada para cruzar el puente hacia el prójimo herido y glorificar a Jesucristo mediante el servicio compasivo. Visite nuestra página web: aeth.org


















