Skip to content
Artwork for Revolution Daily
BusinessNewsBusiness News

Revolution Daily

Javier Morodo

Revolution Daily es un podcast de interpretación estratégica para inversionistas: una lectura diaria en audio que transforma noticias en tesis, volatilidad en contexto y movimientos de mercado en criterio patrimonial.

javiermtzmorodo.substack.com
Play
  • 31 episodes
  • daily
  • Avg 9 min
  • Spanish
Counted on this page — what you have heard stays on this device, so it is not something the list can be paged by.
  • Yesterday · 9 min

    La Reserva Federal insinúa que las tasas altas se quedarán más tiempo

    El mercado confunde apetito con concentración Wall Street cerró leyendo la jornada como un regreso del apetito por riesgo: tecnológicas al alza, bitcoin recuperando terreno, crecimiento firme. Es una lectura cómoda y equivocada. Lo que sube hoy no es el riesgo en abanico, es una sola apuesta con muchos disfraces: la infraestructura de inteligencia artificial. Ese mismo motor infla el déficit externo, sostiene el crecimiento y le ata las manos a la Reserva Federal, que admite que ni siquiera frena lo suficiente. La implicación que nadie tiene en precio: esto no es diversificación, es fragilidad disfrazada de euforia. Sobrepondero infraestructura de IA y activos reales; subpondero deuda larga y software vulnerable. Tasas altas, por más tiempo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el déficit récord y la inflación pegajosa apuntan al mismo culpable, y qué le hace eso a tu horizonte de tasas. * Bitcoin recupera un nivel clave, pero no por la razón que te están contando. * Shein debuta a la mitad de su valor, la IA le pasa la factura a Intuit y Nvidia va por el GitHub de la inteligencia artificial. * El peligro enorme que ves venir de frente y aun así decides no mirar. Comprar crecimiento a crédito Dos presidentes regionales de la Reserva Federal, Jeff Schmid en Kansas City y Beth Hammack en Cleveland, dijeron lo que muchos preferían no escuchar: la política monetaria no está frenando lo suficiente y la inflación, con el indicador preferido del banco central en 3.7% anual hasta julio, sigue anclada por encima del objetivo. Con la tasa de referencia entre 3.5% y 3.75% y tres disidencias a favor de subirla, el debate ya no es cuándo recortar, sino si habrá que apretar más. El mismo día llegó el otro dato. El déficit de bienes se disparó 17.2% en un mes hasta $118,800 millones, el mayor desde marzo de 2025, empujado por el mayor salto en importaciones de bienes de capital, computadoras, semiconductores y equipo de telecomunicaciones, desde 1993. La economista Kathy Bostjancic lo resumió sin rodeos: no es debilidad, es hambre de infraestructura de inteligencia artificial. Aquí está el punto que casi nadie une. Estados Unidos está financiando su propio boom tecnológico importando las máquinas que lo alimentan. Ese apetito sostiene el crecimiento, con solicitudes de desempleo en 203,000, un piso histórico, y al mismo tiempo mantiene caliente una economía que la Fed no logra enfriar. El boom de la IA no es solo una historia de acciones: es una fuerza macro que empuja las tasas hacia arriba y las mantiene ahí. El mercado sigue apostando a recortes cercanos. Está leyendo el guion al revés. Mientras el gasto en IA siga entrando por los puertos, el freno monetario tendrá que ser más largo, no más corto. El verdadero riesgo no es una recesión. Es descubrir que el dinero caro llegó para quedarse. Correlación, no rebelión Bitcoin volvió a cruzar los $80,000, con un alza de hasta 3% y un nivel que no tocaba desde mayo. La narrativa oficial celebra el regreso del cripto. Yo veo otra cosa, y conviene decirla claro. El repunte no llegó porque el dinero huyera del sistema hacia un activo rebelde. Llegó pegado al mismo impulso que levantó a las tecnológicas cuando Nvidia reavivó la fe en la inteligencia artificial. Bitcoin y el Nasdaq subieron tomados de la mano, alimentados por el mismo apetito minorista. Eso desmonta el viejo cuento de que el cripto necesita que el capital abandone a las ganadoras de la IA para arrancar su siguiente tramo. La lectura importa. El bitcoin que muchos compraron como seguro contra el sistema financiero se comporta hoy como beta tecnológico apalancado: cuando la IA respira, sube; cuando tose, será el primero en caer. Los más de $2,600 millones que entraron a los ETF en ocho sesiones confirman que quien manda ahora es el flujo institucional, no el creyente ideológico. La prima de Coinbase sobre Binance, la primera en unos tres meses, apunta a que la demanda nace en Estados Unidos, no en la periferia. Aprendí hace tiempo que un activo vale por cómo se comporta, no por cómo se cuenta. Y hoy el bitcoin cuenta una historia de independencia mientras vive una de dependencia. Es lo que vale hoy Shein tras fijar el precio de su salida a bolsa, frente a los cerca de $100,000 millones que valía hace cuatro años. Casi tres cuartas partes de su valor evaporadas. El mercado lo lee como una historia de aranceles y competencia; el mensaje real es que el modelo de lo ultrabarato transfronterizo ya no escala, y ninguna campana de apertura lo revive. Shein sale a bolsa herida Shein recaudó $1,700 millones al fijar el precio de su oferta en Hong Kong, vendiendo unos 280 millones de acciones a 48.56 dólares hongkoneses cada una, y debutará el 1 de septiembre. Detrás del titular hay una empresa golpeada: pasó de ganar $395 millones a perder $99 millones en el primer trimestre de 2026, con ingresos que ya no crecen como antes por los aranceles estadounidenses y el avance de Temu. Lo que importa: salir a bolsa no cura un modelo de negocio, solo le pone fecha al veredicto del mercado. La IA le pasa la factura a Intuit BofA bajó Intuit de Compra a Neutral y recortó su precio objetivo a $360 desde $400, con un argumento incómodo: TurboTax crecería apenas 2.2%, muy por debajo del 6.8% que esperaba el mercado, porque los clientes migran a alternativas fiscales más baratas hechas con inteligencia artificial. No todo es sombra, Credit Karma subió 16% y el margen operativo llegó a 33.3%, pero el mensaje de fondo es que la IA ya erosiona negocios que parecían intocables. Lo que importa: la disrupción por IA dejó de ser promesa; ya aparece en los modelos de ganancias. Nvidia compra el GitHub de la IA Nvidia acordó comprar Hugging Face, la plataforma de modelos de código abierto conocida como el GitHub de la inteligencia artificial, por $12,900 millones. Con ingresos trimestrales reportados de $96,200 millones y compras recientes como los $20,000 millones por Groq, la empresa deja de vender solo las palas de esta fiebre del oro y empieza a comprar las minas. Jensen Huang lleva tiempo defendiendo los modelos de peso abierto como asunto de seguridad nacional. Lo que importa: quien controla el hardware ahora quiere controlar también dónde viven los modelos. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El rinoceronte que finges no ver Michele Wucker nos regaló una imagen que no me suelto: el rinoceronte gris. No el cisne negro, esa catástrofe rara e imposible de prever que usamos como excusa, sino la amenaza enorme, evidente y anunciada que decidimos ignorar hasta que nos embiste. Todos tenemos uno cargando de frente. La conversación que llevas meses posponiendo. El chequeo médico que sigue esperando. La relación que se enfría mientras miras hacia otro lado. La verdad es que casi nunca nos sorprende el desastre; nos sorprende habernos hecho los distraídos. Hoy te propongo un ejercicio incómodo. Nombra tu rinoceronte. Escríbelo. Y da un paso, aunque sea pequeño, antes de que el paso lo dé él. Ve el video completo aquí → Bitcoin resucita 22%, Canadá entra en guerra, EE.UU. es un junkie de la deuda La deuda de Estados Unidos cruzó los 40 billones de dólares y el bono a 30 años se dispara a máximos de dos décadas, marcando un punto de quiebre macroeconómico. En respuesta, Bitcoin resucita con una fuerza brutal del 22%, mientras Canadá eleva la tensión geopolítica al declararle abiertamente la guerra comercial a Washington. En este episodio de Skin in the Game, analizamos sin filtro la sostenibilidad fiscal estadounidense, las represalias comerciales en Norteamérica y el refugio definitivo del capital en este nuevo escenario. Todo, como siempre, con dinero real sobre la mesa. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana Warsh en Jackson Hole. En un mercado que reza por recortes, cada palabra suya va a pesar más que cualquier dato. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Thursday · 10 min

    La deuda financia el auge tecnológico y ahí anida el próximo riesgo

    El mercado confunde fuerza con permiso El mercado leyó una sola cosa: economía resistente más inflación que cede igual a luz verde para comprar todo lo que huela a inteligencia artificial. Mi lectura es la contraria. La fortaleza que celebran mira al pasado y la debilidad que ignoran mira al futuro. El consumo ya se frenó y el banco central tiene su pretexto para no moverse con los precios todavía lejos de su meta. En paralelo, la operación de IA exigía perfección y recibió apenas excelencia, que no es lo mismo. Lo que nadie tiene en precio es el regreso de la dispersión: el índice deja de cargarte. Largo flujos de caja reales, corto la narrativa. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el PIB que aplaudieron ya caducó y el dato que sí manda apunta en dirección opuesta. * Nvidia no falló en demanda, falló contra una fantasía. El reencuadre que cambia todo. * Son hipoteca su balance por OpenAI, Nike revive un fantasma de 1993 y Salesforce demuestra que la IA ya factura. * La herramienta más pequeña de tu cerebro decide qué se queda de tu vida y qué se pierde para siempre. Fuerza de ayer, freno de hoy La economía de Estados Unidos creció 1.5% anualizado en el segundo trimestre, una cifra que en la segunda estimación no se movió pero cuyo interior cambió de carácter. El gasto del consumidor se revisó al alza hasta 3.4%, la inversión fija no residencial avanzó 8.5% y las ventas finales a compradores privados nacionales subieron 4.2%, su mayor salto en más de tres años. Contra un primer trimestre de 2.1%, el trimestre se ve robusto. El gasto público, en cambio, restó al caer 1%. Aquí empieza lo interesante, porque ese vigor pertenece al pasado. En julio el gasto real del consumidor se estancó por completo tras los aumentos sólidos de mayo y junio, y el índice de precios que la Reserva Federal vigila subió 0.2% en el mes, con un subyacente de 3.3% interanual. Peor aún para quien apuesta por recortes: el subyacente del trimestre se revisó al alza hasta 3.6%, y el indicador preferido del banco central corre a 3.7%, muy por encima del objetivo de 2%. Lo que el mercado todavía no descuenta no es el número de crecimiento, sino su composición y su calendario. La fortaleza que hoy celebra es un espejo retrovisor: se construyó sobre un consumidor que acaba de frenar, mientras la inflación que se resiste a ceder le entrega a Kevin Warsh el pretexto perfecto para no mover un dedo cuando hable el viernes en Jackson Hole. Un dato fuerte de ayer no compra un recorte mañana, y quien posicione su cartera esperando el recorte está leyendo la película que ya terminó, no la que empieza. La economía que aplauden ya terminó; la que importa apenas empezó a enfriarse. El precio de la perfección Nvidia entregó una previsión de $108,000 millones de dólares para el trimestre en curso, por encima del consenso de $105,200 millones, y aun así la acción cerró cayendo cerca de 1%. Quien lea eso como la primera grieta del auge de la inteligencia artificial está mirando el marco equivocado. El problema de Nvidia no es la demanda. En el trimestre que cerró en julio las ventas se duplicaron hasta $96,200 millones, la división de centros de datos facturó $89,000 millones sobre una estimación de $85,800 millones, y el margen bruto ronda un extraordinario 74%. El problema es que la vara ya no mide crecimiento, mide milagros. Algunas proyecciones esperaban superar los $110,000 millones, y contra esa fantasía cualquier realidad decepciona. Vi esta película en otros ciclos. Cuando un activo pasa de sorprender a tener la sorpresa ya incorporada en el precio, deja de premiarse el desempeño y empieza a castigarse la ausencia de euforia. Nvidia ha superado las previsiones dieciséis trimestres seguidos y su acción cayó al día siguiente en cinco de los últimos seis reportes. Ese es el verdadero dato, y no habla de la empresa, habla de las expectativas. El reencuadre que importa no es cuánto vende Nvidia, sino quién le compra. Buena parte de su crecimiento se sostiene en acuerdos donde la propia empresa financia a sus clientes, y ahí anida la pregunta que el mercado empieza a hacerse en voz baja: si esa demanda es genuina o es un circuito que se paga a sí mismo. Cuando la perfección es el piso, la excelencia se vuelve mala noticia. Son los préstamos que han levantado las empresas de IA solo en los mercados de bonos en lo que va del año. La cifra reveladora no es cuánto se invierte, sino con qué se paga. La IA dejó de financiarse con ganancias y empezó a financiarse con deuda. Cuando el combustible es apalancamiento, la próxima corrección no llegará por la acción, llegará por el crédito. El apostador que hipoteca la casa SoftBank negocia emitir entre $10,000 y $20,000 millones de dólares en bonos, en dólares y euros, para refinanciar en parte un préstamo puente de $40,000 millones tomado para entrar a OpenAI, donde planea invertir cerca de $65,000 millones antes de octubre. El mercado ya cobró el riesgo: su bono al 8.5% tuvo su mayor caída desde que se emitió y el costo de asegurar su deuda se disparó. Por primera vez en más de una década explora el formato 144A para llegar a institucionales estadounidenses. Lo que importa: Masayoshi Son está hipotecando el balance para no perder su asiento en la mesa de la IA. Convicción o desesperación, la línea es delgada. El fantasma de 1993 Las acciones de Nike se hunden 38% en el año y van rumbo a su peor desempeño desde 1993, el año en que Michael Jordan se retiró por primera vez. La marca Jordan se desinfló, On y Hoka le comen terreno, y el plan “Win Now” del CEO Elliott Hill, de regreso desde octubre de 2024, aún no muestra resultados tangibles. La caída borró más de $60,000 millones de dólares en valor de mercado. Wall Street está partido: 16 recomendaciones de compra, 24 de mantener y 4 de venta. Lo que importa: ninguna marca es inmune. El liderazgo cultural caduca, y recuperarlo cuesta años, no trimestres. La IA que sí factura Salesforce saltó más de 12% tras cerrar en $205.62 al proyectar $11,500 millones de dólares en ingresos para su tercer trimestre fiscal y anticipar que Agentforce, su herramienta de agentes autónomos, generará $1,500 millones este año, arriba de los $1,200 millones previos. Además amplió su alianza con Anthropic para integrar sus productos dentro de Claude. Las obligaciones de rendimiento pendientes crecerán 14% y los pedidos netos están en su nivel más alto en cuatro años. Lo que importa: mientras a otros les exigen probar la demanda, Salesforce mostró que la IA ya se convierte en facturación real. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido La memoria que no alcanza Peter Doolittle, psicólogo educativo, dio una charla sobre la memoria de trabajo, esa parte del cerebro que nos permite darle sentido a lo que ocurre justo ahora. Su hallazgo es humilde y demoledor: la vida nos llega a toda velocidad, en un flujo amorfo de experiencia, y nuestra tarea es extraer significado de ese torrente con una herramienta de capacidad ridículamente pequeña. Retenemos apenas unos fragmentos a la vez. Lo demás se escapa. Me quedo pensando en cuántas conversaciones, cuántos atardeceres, cuántos momentos con mis hijos pasan sin que los procese de verdad, porque estaba en otra parte. Estar presente no es una virtud abstracta. Es, literalmente, lo único que la mente alcanza a guardar. Ve el video completo aquí→ Joel Greenblatt: la fórmula para ganarle a Wall Street ¿Existe una fórmula matemática capaz de ganarle al mercado de forma sostenida? Joel Greenblatt no solo demostró que era posible al liderar uno de los fondos con mayor rendimiento en la historia de Wall Street, sino que decidió hacer lo impensable: publicar abiertamente el método sistemático que utilizaba para seleccionar acciones en su famosa Magic Formula. A través de la combinación de solo dos indicadores clave, Greenblatt diseñó un filtro para identificar empresas extraordinarias cotizando a precios con descuento. Sin embargo, detrás del éxito de este modelo se esconde una verdad incómoda que la mayoría de los inversionistas pasa por alto: las mejores estrategias no fallan por su teoría, sino porque requieren una disciplina y paciencia sobrehumanas para resistir los periodos en los que el sistema parece dejar de funcionar. En este episodio de El Arte de Invertir, desarmamos la arquitectura de la Fórmula Mágica, evaluamos su efectividad en los mercados actuales y analizamos la lección más valiosa de Greenblatt sobre la psicología y el rigor necesarios para construir riqueza a largo plazo. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana Jackson Hole toma el micrófono. Lo que Warsh diga el viernes puede redibujar el mapa de todo lo que hoy dimos por hecho. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Wednesday · 9 min

    Fragmentación comercial, devaluación y valuaciones de otro planeta

    El fin del piloto automático El mercado leyó titulares sueltos: un pleito arancelario, un rally cripto, un número de OPI. Mi lectura es que son la misma historia. La estructura que dábamos por permanente, comercio integrado, un dólar que preserva valor y sistemas soberanos inmóviles, se está aflojando al mismo tiempo. Cuando dos aliados se gravan entre sí y el Tesoro monetiza su propia deuda, el capital deja de confiar en el marco y empieza a pagar por escasez y productividad directas. La implicación que nadie tiene en precio: esto no es aversión al riesgo, es aversión al marco. Largo escasez dura y productividad real, corto la idea de que las reglas se quedan quietas. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el choque entre Estados Unidos y Canadá no habla de Canadá, sino del método con el que México será negociado. * El bitcoin cruzó los 80,000 y todos festejan el apetito por el riesgo. Están leyendo el gráfico al revés. * Japón mueve sus bonos a blockchain, el zinc estrena precio propio en Estados Unidos y Anthropic pone una cifra que desafía la aritmética. * La ciencia dice que tu cerebro todavía se está construyendo. Tú decides con qué. El tratado que se vacía por dentro Estados Unidos y Canadá, dos de las economías más entrelazadas del planeta, acaban de subir sus aranceles mutuos al 50%. Washington gravó desde el sábado alrededor de 20,000 millones de dólares en productos canadienses, y Ottawa respondió con tarifas de entre 15% y 50% sobre cerca de 700 bienes, unos 20,000 millones de dólares canadienses, a partir del 8 de septiembre. El acero y el aluminio saltan al 50%. Lo interesante no es Canadá. Es lo que revela sobre el método. Aprendí hace años que los tratados no se rompen de golpe, se vacían por dentro. Moody’s lo dice con claridad: el T-MEC sobrevive, pero cada vez más como una carcasa regional sobre acuerdos bilaterales, concesiones sectoriales y condiciones distintas para cada socio. Alrededor del 80% de las importaciones estadounidenses desde la región todavía cumple el tratado, así que la ruptura total es improbable. Lo que se instala es otra cosa: revisiones anuales hasta 2036 y una mesa donde México negocia solo, con su cuarta ronda en septiembre. Y ahí está lo que casi nadie está poniendo en precio. El daño para México no llega por el arancel, llega por el impuesto silencioso de la incertidumbre sobre la inversión, débil desde 2024. México aporta 37% de los autos y autopartes que importa Estados Unidos; si los flujos canadienses se sacuden, el costo sube en plantas mexicanas que comparten proveedores y plataformas. Fitch calcula que un arancel de 50% a los autos canadienses tocaría unos 45,000 millones de dólares. El mercado cotiza titulares; ignora la hemorragia lenta del capital que se pospone. Cuando un tratado se renegocia cada año, la estabilidad deja de ser un supuesto y pasa a ser un lujo: eso, y no la tarifa, es lo que erosiona a México. El bitcoin no sube por optimismo El bitcoin volvió a superar los 80,000 dólares por primera vez desde mediados de mayo, llegó a tocar 81,257 y sumó 23% en siete días, su mejor semana en cerca de tres años. La narrativa fácil dice que “la cripto volvió” y que regresó el apetito por el riesgo. Pero hay algo más. Lo que se está cotizando no es entusiasmo, es desconfianza. El detonante fue el anuncio del secretario del Tesoro de intensificar la recompra de bonos para bajar los rendimientos largos. Traducido: el emisor de la moneda de reserva del mundo prefiere suprimir tasas antes que encarar su déficit. Cuando quien imprime el dólar manda esa señal, el que lo posee busca una salida que ningún banco central pueda diluir. Por eso el oro y el bitcoin se mueven juntos en lo que los analistas ya llaman la “operación de devaluación”. El dinero institucional lo confirma con los pies: los ETF de bitcoin al contado captaron 1,920 millones de dólares la semana pasada, su mayor entrada en diez meses, más 337 millones el lunes. El nivel técnico a vigilar es la media móvil de 50 semanas, cerca de 81,000. Cuidado, sin embargo: buena parte del rebote nació de liquidar 7,200 millones en apuestas bajistas, un motor que se agota. No compras bitcoin para apostarle al cripto, le apuestas en corto a la credibilidad del dólar como reserva de valor. Trátalo como un seguro, no como una lotería. Del bitcoin en circulación no se ha movido en más de un año. Suena a manos firmes y convicción de largo plazo, y lo es. Pero esa misma escasez que hoy dispara el precio con poca demanda es un resorte que se tensa en ambos sentidos: con un flotante tan delgado, la próxima salida de capital dolerá tanto como duele hoy la entrada. Japón lleva sus bonos a la cadena Japón se prepara para construir una infraestructura de pagos sobre blockchain que liquide de forma instantánea operaciones de acciones y bonos del gobierno. La Agencia de Servicios Financieros, el Ministerio de Finanzas, el Banco de Japón y varias instituciones lanzan este verano un grupo de estudio, con un plan de desarrollo desde principios de 2027 y operación posible a inicios de la década de 2030. Hoy una acción liquida en dos días y un bono en uno; el salto a tiempo real, extensible a remesas internacionales, es enorme. Lo que importa: cuando un banco central conservador adopta la tecnología que muchos asociaban solo a la especulación, la infraestructura financiera del futuro deja de ser una promesa. El zinc estrena precio propio Glencore y Trafigura, dos de los mayores intermediarios de materias primas del mundo, ejecutaron las primeras operaciones del nuevo contrato de futuros de zinc de CME Group en Estados Unidos, el 20 de agosto para entrega en septiembre. CME reconvirtió el contrato a estatus de derechos pagados en marzo, respondiendo a clientes que necesitaban cubrir el precio local. Su responsable global de metales lo resumió: cuando la fragmentación geopolítica reordena las cadenas de suministro, las señales de precio regionales importan más que nunca. Lo que importa: el mercado global único se está partiendo en mercados regionales con precios propios, y quien no lo cubra pagará la diferencia. Anthropic y la aritmética imposible Anthropic planea decir a sus futuros inversionistas que su mercado direccionable supera los 30 billones de dólares, por encima de los 28.5 billones que reclamó SpaceX. Para dimensionar la osadía: las 191 tecnológicas del S&P 1500 facturaron juntas 2.4 billones el año pasado, así que la cifra es más de doce veces ese total. Uber citó 6 billones en 2019 y WeWork 3 billones; el listón sube sin freno. El profesor de valuación Aswath Damodaran ya había advertido que la versión de SpaceX rozaba lo inverosímil. Lo que importa: cuando el tamaño del mercado se vuelve un ejercicio de imaginación, la disciplina del inversionista de largo plazo vale más que nunca. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Tu cerebro no está terminado Durante décadas creímos que nacíamos con todas las neuronas que íbamos a tener y que, a partir de ahí, solo tocaba perderlas. La neurocientífica Sandrine Thuret muestra que es falso: incluso de adultos producimos neuronas nuevas en el hipocampo, la región de la memoria y el estado de ánimo. A eso se le llama neurogénesis, y no es un dato de laboratorio lejano. Aprender cosas nuevas, moverte y cuidar cómo comes la estimulan; el estrés crónico y dormir mal la apagan. Me quedo con esto: la persona que serás dentro de un año se está construyendo, célula a célula, con lo que decidas hacer hoy con tu atención, tu cuerpo y tu descanso. Ve el video completo aquí → ¿Te perdiste el Monday Markets? Escúchalo ahora en Spotify o entra a Youtube y ponte al día con la información más relevante del mercado. Mañana Si el marco de siempre se está aflojando, la pregunta incómoda es dónde se refugia el capital cuando hasta los refugios cambian de reglas. Mañana seguimos ese hilo. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Tuesday · 10 min

    México crece poco y el dinero inteligente cobra por esperar

    La trampa del 2% El mercado leyó hoy resiliencia: la inflación en México regresó a 3.26% dentro del rango y su PIB rebotó a 1.4% trimestral tras el trimestre en rojo. Yo leo lo contrario. Con un crecimiento anual de apenas 2.1% y precios que dejaron de ceder, México no se está estabilizando, se está anclando. Lo que nadie tiene en precio es la duración de esa combinación: tasas altas por mucho tiempo con una economía que no acelera. Eso premia estar largo en tasa fija en pesos y castiga a los cíclicos locales atados a la inversión. La estabilidad que celebran es el nombre elegante del estancamiento. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la pausa de Banxico no es prudencia sino miedo, y qué activo mexicano redefine. * Visa toca máximos mientras el mercado mira hacia otro lado. Te explico qué está comprando en realidad quien la compra. * Japón se endeuda como nunca por la IA, Micron se desploma por una filtración, y Broadcom empieza a asustar a los tenedores de bonos. * La diferencia entre tener un estilo y hablar un idioma. La pausa que no es prudencia La inflación general de México repuntó a 3.26% anual en la primera quincena de agosto, todavía dentro del rango de Banxico. Pero el dato que casi nadie subrayó no fue ese titular, sino la inflación subyacente en 3.93%, la que mide el corazón estructural de los precios y que apenas cedió. Al mismo tiempo, las actividades secundarias mexicanas, la industria y la manufactura, crecieron 0.95% anual. Ese contraste lo dice todo: la parte de la economía que produce cosas está casi detenida, mientras el costo de la vida se niega a bajar. Lo que eso implica es incómodo. Banxico no tiene margen para recortar con prisa. El consenso apunta a una tasa clavada en 6.50% hasta bien entrado 2027, no por fortaleza sino por miedo: aranceles que pueden trasladarse a precios y un salario mínimo que presiona los servicios. México entra así en su tercer año consecutivo creciendo por debajo de su promedio histórico de 1.9%, con proyecciones de apenas 1.3% para este año. No es un bache. Es una nueva velocidad de crucero. Y aquí está lo que el mercado todavía no incorpora. Se sigue tratando la pausa de Banxico como una anécdota de renta fija, cuando en realidad redefine qué activo mexicano vale la pena tener. Con crecimiento anémico y tasas ancladas, el rendimiento real vive en el carry, no en el crecimiento. Los Cetes y los bonos M en pesos pagan por esperar. Los Udibonos protegen contra una subyacente que no cede. Lo que pierde atractivo es la promesa cíclica, la apuesta a que la economía real despegue. Esa historia lleva tres años sin cumplirse. Cuando una economía deja de crecer pero sus precios no ceden, el dinero inteligente deja de perseguir el rebote y empieza a cobrar por la espera. El peaje que nadie ve Visa tocó los $380.52 dólares, un máximo de 52 semanas, subiendo 2.6% desde su cierre previo de 371.04 dólares, y lo hizo en un día en que el S&P 500 cedía 0.3% y el Nasdaq retrocedía 0.6%. El mercado registró el movimiento como “acción de pagos en racha”. Visa no es una acción de crecimiento tecnológico. Es un peaje. Cobra una fracción de cada dólar que se mueve en el planeta, y ese flujo no depende de que la economía brille, solo de que la economía exista. Por eso el trimestre reportó ingresos creciendo 14% hasta 11.6 mil millones de dólares y una ganancia por acción de 3.32 dólares que superó al consenso. No vende una promesa, vende inevitabilidad. Lo interesante es quién está comprando esa inevitabilidad. Bill Ackman reveló una posición cercana a 1.1 mil millones de dólares. Cuando un inversionista de convicción entra a un negocio “aburrido” en pleno frenesí de inteligencia artificial, no está apostando a una moda, está comprando el cobro de una renta perpetua sobre el consumo global. Mientras todos discuten qué chip ganará la próxima década, el negocio que se lleva su comisión sin importar quién gane sigue componiendo en silencio. En un mercado sin dirección clara, el activo que sube cuando todo lo demás duda no es una casualidad, es una pista sobre dónde se está refugiando el capital que piensa en años, no en semanas. Es lo que los cuatro mayores actores de la carrera por los centros de datos se han comprometido a invertir en inteligencia artificial. No lo leas como ambición. Léelo como apalancamiento. Esa cifra ya no se financia solo con caja, sino con deuda y estructuras circulares. El número que el mercado celebra como visión es, en realidad, el tamaño del riesgo que aún nadie ha marcado a precio. SoftBank se endeuda como nunca por OpenAI SoftBank prepara la mayor emisión de bonos minoristas jamás hecha por un emisor en Japón: 1 billón de yenes, unos 6,300 millones de dólares, a siete años y con un cupón que rondaría entre 4.3% y 4.9%. El destino es cumplir sus más de 60,000 millones de dólares comprometidos con OpenAI. Y aun después de colocarlos, enfrenta un déficit superior a los 20,000 millones. La compañía carga una calificación BB+, un escalón por debajo del grado de inversión. Lo que importa: cuando la ambición supera a la caja, la deuda deja de ser palanca y se vuelve dependencia. El apetito minorista está financiando una apuesta que los bancos ya no quieren asumir. Micron se hunde por una filtración de fin de semana La acción de Micron cayó 7.8% tras reportes de que la administración estadounidense podría permitir a Apple comprar memoria de los fabricantes chinos CXMT y YMTC. Sumó presión un plan de retorno al accionista de Samsung que decepcionó, arrastrando a todo el sector asiático de memoria, y una nueva ofensiva legal de Netlist contra sus productos DDR5. Un analista calificó la reacción de exagerada, dado que se trata de un solo producto Mac de bajo volumen. Lo que importa: la dependencia de un cliente ancla no se ve hasta que el rumor de perderlo borra miles de millones en una mañana. La concentración es un riesgo silencioso. Broadcom empieza a inquietar a los tenedores de bonos Los operadores de crédito subieron las medidas de riesgo de Broadcom mientras respalda enormes paquetes de financiamiento para inteligencia artificial. Sus CDS a cinco años treparon 28 puntos base en agosto, superando incluso a Oracle y a SpaceX. La empresa estudia asegurar más de 60,000 millones de dólares en deuda para chips destinados a Anthropic y otros, tras haber respaldado antes un paquete de 35,000 millones financiado por Apollo y Blackstone. Lo que importa: los fabricantes de chips están prestando su solidez financiera a sus propios clientes. Si el ciclo se enfría, esos compromisos fuera de balance dejan de ser invisibles. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Estilo no es idioma Rosita Najmi pasó su carrera cruzando fronteras entre corporaciones, gobiernos y filantropía, y descubrió algo que casi nadie distingue: tener un estilo de liderazgo no es lo mismo que hablar el idioma de quien tienes enfrente. El estilo es sobre ti, sobre cómo te sientes cómodo apareciendo en el mundo. El idioma es sobre el otro, sobre la disposición a traducirte para que te entiendan quienes viven en un mundo distinto al tuyo. Piénsalo en tu propia vida. ¿Cuántas conversaciones importantes se rompieron no porque las personas estuvieran en desacuerdo, sino porque hablaban idiomas diferentes y ninguno quiso traducir? La fluidez no te pide renunciar a quién eres. Te pide algo más difícil: la humildad de aprender el idioma del otro antes de exigir que aprenda el tuyo. Ve el video completo aquí → Greed Market En este Monday Markets analizamos cómo Bitcoin vuelve a repuntar con fuerza impulsado por un choque de liquidez, claridad regulatoria y un apriete masivo de posiciones cortas, mientras activos como Zcash se disparan un 66% por especulación de ETF y Hyperliquid alcanza máximos históricos en medio de un apetito voraz por los derivados descentralizados. En el frente macroeconómico, la deuda de Estados Unidos rompe un récord insostenible de 40 billones de dólares (trillions), superando el tamaño de toda su economía y elevando los rendimientos del Tesoro a 30 años al 5.25%. A pesar de que la guerra con Irán empuja el petróleo sobre los $100 por barril y dispara las expectativas de inflación al 5%, el gobierno estadounidense gasta un histórico 1.4 billones de dólares en pagar intereses, exigiendo recortes de tasas a gritos. Mientras la crisis inmobiliaria en China se profundiza con caídas interanuales en 70 ciudades, el capital global sigue huyendo hacia Estados Unidos: los inversionistas extranjeros compraron 181,000 millones en acciones en un solo mes, la demanda minorista por semiconductores rompe récords y el 68% de las empresas del S&P 500 eleva sus guías financieras. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana Una semana que empezó tensa todavía guarda su prueba de fuego. Mañana te digo si el mercado tenía razón en ponerse nervioso, o si el miedo era la verdadera oportunidad. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Monday · 8 min

    Cuando el activo seguro se vuelve frágil y la periferia paga mejor

    La gravedad se llama IA El mercado celebra que Bessent domó las tasas y lee cada noticia por separado: Apple, Alibaba, Samsung, los emergentes. Lo que vi es una sola fuerza. La inteligencia artificial está reescribiendo el precio global del capital y ningún tesoro puede contra eso. Todos compiten por el mismo dinero y el dólar quedó como la válvula de escape. Aprendí que cuando el activo libre de riesgo empieza a pagar como acción, lo caro se vuelve frágil. La implicación que casi nadie tiene en precio: posiciónate largo en carry de moneda local emergente y en cobertura dura contra la devaluación. El dólar pierde. La convexidad se mudó afuera de Estados Unidos. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué Bessent ganó un día y perdió la guerra que importa. * La razón por la que llegar tarde a la IA puede ser el mejor negocio de Apple. * Alibaba paga con fe, el carry emergente rompe récords, y Samsung admite que su ciclo maduró. * La pregunta que me dejó una científica sobre en quién nos estamos convirtiendo. El 5% manda. La batalla que el Tesoro no puede ganar El Tesoro de Estados Unidos anunció que al menos duplicaría algunas recompras de deuda a plazos de 10 a 30 años. Las tasas largas cedieron exactamente un día. Después, el dólar se debilitó, el oro tocó su máximo de tres meses y el bitcoin rondó los $77,000 dólares. Bessent movió la oferta de duración; no tocó la causa. Y la causa es simple de nombrar y difícil de combatir: hay una competencia global feroz por el capital. Los gobiernos financian defensa, energía y programas sociales. Las empresas vuelcan sumas descomunales en centros de datos, chips y modelos. El propio Bessent lo dijo con frustración: las hiperescaladoras emiten deuda “casi ajena a los rendimientos” porque creen que el retorno de la IA será tan alto que no les importa lo que pagan. Con un déficit cercano a los $2 billones de dólares, el Tesoro puede administrar el vencimiento de la deuda, pero no puede borrar la demanda de capital ni fabricar la que falta. Aquí está lo que casi nadie está descontando. Cuando el bono a 30 años se acerca al 5%, deja de ser un instrumento aburrido y se vuelve competencia directa de las acciones caras. Michael Hartnett, de Bank of America, marca ese 5% como la línea que separa la calma de la presión sobre el dólar y sobre todo lo apalancado, empezando por las grandes de IA y el crédito privado. Warsh, además, quiere una Fed más chica, justo cuando el crecimiento y la inflación sostienen las tasas arriba. La verdadera batalla no es Bessent contra el mercado. Es el 5% contra todo lo que se pagó caro creyendo que las tasas ya no importaban. El que llega tarde a propósito El consenso castiga a Apple por llegar tarde a la IA. Apple Intelligence decepcionó, la compañía depende de una versión a medida de Gemini que le cuesta cerca de $1,000 millones de dólares al año, y arrastra una relación tensa con Google. La lectura fácil es que Apple perdió el tren. Rothschild lo da vuelta y sube la acción a Compra, con precio objetivo de $400 dólares desde $260. Su tesis, que llaman Fast Follower 2.0, es la que a mí me hace sentido desde hace tiempo: Apple no necesita inventar el mejor modelo, necesita ser dueña del lugar donde ese modelo se usa. Con modelos abiertos, potencialmente de la mano de Nvidia, cuyos Nemotron ya igualan a los cerrados de frontera, Apple podría soltar su dependencia de Google y quedarse con el margen. Hay un detalle que revela el tamaño del juego. Google le paga a Apple $27,500 millones de dólares al año solo por colocar su buscador en los dispositivos. Ese cheque mide exactamente lo que vale controlar la puerta de entrada, no el motor. Aprendí observando ciclos de tecnología que el que distribuye suele ganar más que el que inventa, y con menos riesgo. El mercado sigue valuando a Apple como rezagado de IA. La está mirando por el retrovisor equivocado. Apple no es una oportunidad por su modelo de IA. Lo es por ser el peaje que todos los modelos tendrán que pagar. Podría ser el precio estimado del iPhone plegable, una prima de 83% sobre el iPhone 17 Pro Max. Redburn proyecta 14 millones de unidades en el año fiscal 2027 y solo 4 millones como canibalización. Traducción: Apple no está lanzando un teléfono más caro, está creando un escalón de precio nuevo donde antes no había techo. El lujo es la última frontera de márgenes que le queda intacta. Alibaba paga con fe Alibaba quiere levantar $10,200 millones de dólares en Hong Kong, la mayor oferta primaria de seguimiento en la historia de esa bolsa. Todo el dinero va a IA de pila completa: semiconductores, cómputo y modelos. El detalle que muchos pasan por alto es que su utilidad neta cayó 75% entre abril y junio por ese mismo gasto. Los fondos soberanos hicieron cola de todas formas. Están pagando por una promesa de cómputo, no por ganancias actuales. Lo que importa: cuando el capital acepta 75% menos utilidad hoy a cambio de capacidad futura, el precio ya no mide el negocio, mide la fe. Un mundo de carry El carry de mercados emergentes vive su racha más larga desde 2008: siete trimestres seguidos en positivo y cerca de 22% de retorno desde finales de 2024, contra apenas 5.9% de los bonos del Tesoro. Financiado en dólares, dio 48% en pesos colombianos, 21% en reales y 19% en pesos mexicanos. El dólar débil paga dos veces: por la tasa y por la apreciación. No es suerte pasajera; es capital buscando rendimiento real fuera del centro. Lo que importa: la periferia dejó de ser la apuesta arriesgada. Hoy el riesgo caro vive en el activo que todos creían seguro. Samsung suelta efectivo Samsung prepara un paquete de retribución a accionistas de hasta 110 billones de wones, unos $79,000 millones de dólares, uno de los mayores retornos de capital de su historia. Lo empujó SK Hynix, que ya anunció recompras por 40 billones de wones, y la presión creciente de inversionistas sobre las reservas que dejó el boom de memoria para IA. Las acciones preferentes saltaron cerca de 8%. La pregunta real no es el monto, sino cuánto es dividendo y cuánto recompra. Lo que importa: los ganadores de la IA ya no reinvierten todo. Empezar a devolver efectivo es la señal de que un ciclo madura. En quién te estás convirtiendo Sandra Matz, científica social computacional, hizo una pregunta que no me suelta: ¿la inteligencia artificial nos está convirtiendo a todos en la misma persona? Cada vez le pedimos que elija por nosotros: qué leer, qué ver, qué probar. Y el algoritmo, para servirnos mejor, nos devuelve versiones cada vez más parecidas de lo que ya somos. Va limando, sin que lo notemos, eso que nos hace únicos. Su consejo me pareció sabio: usa la IA para encender tu curiosidad, no para apagarla. Que te muestre lo que no buscarías, no solo lo que confirma quién crees ser. Lo raro, lo tuyo, lo que nadie más elegiría: cuídalo. Ahí vives tú. Ve el video completo aquí → Los 5 activos que se van a disparar con el nuevo ciclo de liquidez La Reserva Federal opera bajo una regla fundamental que muy pocos comprenden: literalmente no puede quedarse sin dinero, sin importar el escenario. En este episodio de Revolución de la Riqueza te explico la mecánica real detrás de este juego y por qué los cimientos de la liquidez global no solo están en un nivel elevado, sino listos para escalar aún más ante el advenimiento de un nuevo ciclo de inyección monetaria. Analizo el comportamiento proyectado para las acciones, Bitcoin, los bonos, el dólar, el oro, la plata, el cobre y los bienes raíces, revelando cómo posicionar tu capital antes de que el mercado descuente por completo la llegada del dinero nuevo. Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana Nvidia rinde cuentas y con ella se pone a prueba todo el relato de la IA. Si el rey tose, se resfría el mercado entero. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 21 · 9 min

    Cuando el oro deja de escuchar tasas y empieza a temer deudas

    La curita no cierra la herida El mercado leyó el rescate del Tesoro y unos datos de empleo sólidos como el fin del susto en tasas. Lo que hoy sostiene los rendimientos largos no es miedo a la inflación sino un desequilibrio estructural entre la oferta de deuda y quién la quiere comprar, y ninguna recompra lo resuelve. El oro ya lo está descontando; las bolsas todavía no. La jugada del inversionista de largo plazo: sobreponderar activos reales y oro, extender duración con cuentagotas y exigir prima extra a las tecnológicas que financian su ambición con deuda. Lo caro no es el metal. Lo caro es seguir creyendo que esto se arregla solo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el Tesoro comprando su propia deuda es un síntoma, no una solución. * El oro dejó de escuchar a la Fed y empezó a escuchar otra cosa mucho más incómoda. * Walmart cae ganando, Broadcom apalanca la IA hasta las cejas y SpaceX cobra por su cercanía al poder. * Lo más transformador que puedes hacer hoy no cuesta nada. El extintor no apaga el incendio El Tesoro de Estados Unidos anunció que duplicará el tamaño de sus recompras de deuda larga, de un máximo de $2,000 millones a al menos $4,000 millones de dólares por operación en los tramos de 10 a 30 años, a partir del 9 de septiembre. Lo hizo con el bono a 30 años en 5.33%, su nivel más alto desde 2007. El mismo día, las solicitudes de desempleo cayeron a 206,000, cerca de mínimos que no se veían desde 1969. La lectura fácil es que la economía aguanta y el Tesoro pone un piso. Pero el propio Tesoro admite que su objetivo es la liquidez, no contener las tasas. Y aquí está lo incómodo: el alza de los rendimientos largos no viene de la inflación sino del componente real, es decir, de un exceso de deuda que colocar frente a compradores que se han ido retirando. El déficit supera el 6% del PIB. Ni la Fed ni una recompra arreglan un problema de oferta. Lo que el mercado no tiene en precio es la fragilidad de plomería. Los fondos apalancados en el basis trade pueden verse forzados a vender Treasuries si los rendimientos saltan, y la recompra funciona menos como estímulo y más como extintor contra esa liquidación. Un mercado laboral fuerte, lejos de tranquilizar, le quita a la Fed la excusa para recortar. Si a eso se suma una sorpresa fiscal antes de las elecciones intermedias, el ajuste ordenado se vuelve desordenado en cuestión de sesiones. Cuando el Tesoro tiene que comprar su propia deuda para que el mercado funcione, el problema ya no son las tasas. Es la confianza. El oro dejó de escuchar a la Fed El consenso todavía trata al oro como un termómetro de tasas: si suben los rendimientos reales, el metal debe caer porque no paga intereses. Morgan Stanley acaba de romper ese marco. Ve al oro por encima de $5,000 dólares por onza en 2027, después de que alcanzara antes de lo previsto su objetivo de $4,450 para el cierre de 2026. Lo interesante no es el número, es el porqué. Desde comienzos de agosto el oro empezó a subir mientras los rendimientos largos se mantenían estables, rompiendo la relación inversa que los unía. Traducción: el metal ya no reacciona al nivel de las tasas, reacciona a lo que las tasas altas revelan, un problema de deuda pública que ningún banco central puede imprimir para resolver. Y hay una mano firme debajo del precio. Los bancos centrales están comprando en las caídas: China sumó 60 toneladas este año, su mayor incremento desde 2023; Polonia agregó 82 y se acerca a las 700. Cuando el comprador marginal es un Estado que quiere reservas y no rendimiento, los retrocesos se vuelven menos profundos y las manos débiles tienen menos espacio para tirar el precio. El oro no está caro por miedo a la inflación. Está caro porque cada vez más gente con poder de compra dejó de confiar en el papel. Esa es la tesis, no el rally. Es la deuda emitida por las grandes tecnológicas, equivalente a una cuarta parte de la emisión neta de bonos del Tesoro. No es solo que el gobierno emita más deuda. Es que las tecnológicas de la IA ahora compiten con el Tesoro por el mismo ahorro global. Cuando dos gigantes pujan por el mismo dinero, el precio de ese dinero, la tasa, solo tiene un camino: subir. Ganar y perder en la misma línea Walmart superó las expectativas y aun así su acción se desplomó 9%. Reportó ganancias ajustadas de $0.81 por acción contra los $0.74 esperados, e ingresos por $187,900 millones de dólares. El problema estuvo en las ventas comparables en Estados Unidos: crecieron 2.6% frente al 3.67% que esperaba el mercado, el ritmo más lento en seis años, algo que un analista describió como el peor escenario posible. Ni el comercio electrónico creciendo 23% ni la publicidad subiendo 38% alcanzaron para tapar que el motor central, la tienda física, perdió tracción. Lo que importa: cuando una acción cae superando resultados, el mercado no está juzgando lo que pasó, sino lo que teme que viene. La IA a crédito Broadcom está negociando más de $60,000 millones de dólares en deuda para un acuerdo de chips de inteligencia artificial que beneficiaría a Anthropic, la creadora de Claude. Con un tramo subordinado adicional, el paquete podría acercarse a los $100,000 millones. Blackstone y Apollo evalúan sumarse. La estructura es reveladora: la deuda la emite un vehículo de propósito especial, no las empresas directamente. La infraestructura de la IA ya no se paga con flujo operativo, se paga con apalancamiento diseñado para no ensuciar los balances de quienes la construyen. Lo que importa: la próxima burbuja, si la hay, no será de acciones. Será de la deuda que financia los centros de datos. El foso ya no es técnico SpaceX aseguró más de $8,000 millones de dólares en contratos del programa Golden Dome, al menos un tercio del presupuesto total del proyecto de defensa, con satélites militares y lanzamientos. El contexto pesa tanto como el contrato: la administración le ha permitido eludir requisitos regulatorios y reducir revisiones ambientales, mientras Elon Musk planea gastar al menos $100 millones de dólares apoyando a candidatos republicanos en las intermedias. El acceso, más que la tecnología, se está volviendo la verdadera ventaja competitiva. Lo que importa: cuando la cercanía al poder vale más que el mejor producto, el foso deja de ser técnico y se vuelve político. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Mueve el cuerpo, cambia la mente Hay una idea de la neurocientífica Wendy Suzuki que me persigue: lo más transformador que puedes hacer hoy por tu cerebro no cuesta nada y no requiere talento. Es moverte. En una charla que millones han visto, explica que el ejercicio mejora el ánimo de inmediato y, con el tiempo, fortalece la memoria y protege al cerebro contra enfermedades como el Alzheimer. Cada caminata, cada sesión de sudor, está literalmente construyendo un cerebro más resistente. No hablo de verte mejor. Hablo de que la mente con la que piensas, recuerdas y decides dentro de veinte años se está formando en los movimientos que eliges hacer hoy. Ve el video completo aquí → Trump devalúa el dólar, Anthropic es pura narrativa, el oro gana la guerra Anthropic acaba de presentar su S-1 para buscar la salida a bolsa más grande de la historia a una valuación de 2 trillones de dólares, desatando un choque directo en la mesa. Al mismo tiempo, las placas tectónicas del mercado macro se mueven a toda velocidad. El peso mexicano rompe la barrera de los 17 por dólar mientras Donald Trump apuesta abiertamente por una divisa estadounidense débil, los bancos centrales aceleran la acumulación de oro como “vino de guarda” en sus reservas y la carrera de la IA enfrenta un cuello de botella energético que China parece dominar. En este episodio de Skin in the Game, con la bienvenida a Gerardo Mendoza como socio de SouthLight Capital, cuatro gestores con capital propio sobre la mesa debaten sin filtro quién se quedará con el valor real entre modelos y distribución, y revelan en qué invirtieron exactamente su dinero esta semana. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana Seguimos la pista del dinero. Si el oro tiene razón y las bolsas no, uno de los dos tendrá que ceder pronto. Te digo cuál. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 20 · 8 min

    Deuda récord, tasas en duda y euforia por chips buscando un ancla.

    El ancla se soltó El mercado leyó las minutas como una pausa amable y el récord de deuda como un dato de trivia. Las minutas mostraron un comité que todavía coquetea con subir, votó 9-3 por mantener, mientras las apuestas por un alza en septiembre se desplomaron de más del 70% a cerca del 36%. Con la deuda federal cruzando los $40 billones de dólares, quien fija el precio del dinero dejó de ser la Reserva Federal. Es el tenedor de bonos que exige más por prestar. La implicación sin precio: la parte larga de la curva es hoy el activo frágil. Corto en duración, largo en oro y en quien financia su propio ciclo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el verdadero banquero central hoy es el mercado de bonos, no la Reserva Federal. * La señal que convierte a un cíclico de memoria en algo que el mercado todavía valúa mal. * El ARNm resucita, China le pone precio a los robots y el líder de los chips reparte efectivo. * Por qué tu peor enemigo es predecible, y qué hacer con eso. El nuevo jefe de la Fed no se llama Warsh La deuda federal de Estados Unidos cruzó por primera vez la barrera de los $40 billones de dólares, repartidos entre $32.2 billones en manos del público y $7.8 billones intragubernamentales. Casi en paralelo, el Tesoro de Scott Bessent anunció que duplicará sus recompras de bonos a 10 y 30 años hasta al menos $4,000 millones de dólares por operación, con un objetivo transparente: bajar los rendimientos de la parte larga. Que el Tesoro tenga que salir a comprar su propia deuda para contener las tasas dice más que cualquier comunicado. Cuando el emisor interviene para sostener el precio de sus propios bonos, el mercado ya olió la debilidad. La deuda se ha más que duplicado desde los $19.95 billones de enero de 2017, y ahora el rendimiento de largo plazo ronda su nivel más alto en casi dos décadas, con la prima por plazo a 10 años en máximos de más de doce años. Lo que casi nadie está poniendo en precio es el cambio de régimen. La Reserva Federal fija la tasa de referencia, pero quien fija el costo real del dinero a largo plazo es el tenedor de bonos que exige una prima creciente por prestarle a un gobierno que emite sin freno. Warsh puede recortar reuniones de ocho a seis y coquetear con mover el objetivo de inflación en enero. Ninguna de esas maniobras devuelve el control de la parte larga. El ancla de tu portafolio ya no es la Fed. Es la curva. La memoria dejó de ser commodity El mercado sigue tratando a Micron como lo que fue durante veinte años: un fabricante de un insumo cíclico, condenado a vender caro en el auge y a regalar producto en la caída. S&P Global acaba de decir lo contrario. Subió la calificación de Micron de BBB a BBB+ con perspectiva positiva, apoyada en la demanda de memoria por inteligencia artificial hasta 2028. No es un gesto de optimismo suelto; es un reencuadre del modelo de negocio. La clave no está en el auge de precios, sino en la estructura de los contratos. Micron espera que cerca de la mitad de sus ingresos quede cubierta por acuerdos estratégicos, y alrededor del 40% bajo contratos con precios mínimos por encima del pico del ciclo anterior y máximos cercanos a los niveles actuales. Eso convierte lo que era una montaña rusa en algo más parecido a un servicio con visibilidad. El margen bruto pasó de 39% a 85% en un año, y el desequilibrio entre oferta y demanda, según la propia empresa, persistirá más allá de 2027. El CEO de SK Hynix llegó a proyectar que la demanda superará a la oferta más allá de 2030. El mercado castiga a los cíclicos con múltiplos bajos precisamente por su falta de visibilidad. Cuando esa visibilidad aparece, la revaluación no es lineal. Deja de valuar a Micron con el múltiplo del ciclo viejo. El contrato cambió las reglas. Son los depósitos en efectivo de clientes que Micron espera recaudar, sin restricciones y disponibles para operar. Los clientes ya no solo compran memoria: la financian por adelantado. Cuando quien te compra te presta para asegurar suministro, el riesgo del ciclo dejó de vivir en el productor y se mudó a la fila de espera. El ARNm resucita Moderna y Merck se dispararon después de que su vacuna personalizada contra el cáncer, combinada con Keytruda, redujera la recurrencia del melanoma en un ensayo de fase final, el primero exitoso para una terapia oncológica basada en ARNm. Moderna más que duplicó su valor antes de la apertura y Merck subió casi 9%. En fase intermedia, la combinación ya había mostrado un 49% menos de probabilidad de morir o recaer a cinco años. Bancel habla de una posible autorización en 2027. Lo que importa: el ARNm acaba de encontrar su segunda vida más allá de la pandemia. China cotiza el futuro Unitree se disparó 460% en su debut en Shanghái tras recaudar $904 millones de dólares, la primera fabricante de robots humanoides que cotiza en China continental, con una valoración de 342,000 millones de yuanes. Sus ingresos saltaron a 1,700 millones de yuanes en 2025 desde 393 millones, y entre sus inversionistas estratégicos aparecen DeepSeek y vehículos ligados a Tencent. La empresa cotiza a 35.89 veces ventas. Un analista fue tajante: no hay base fundamental que justifique el precio. Lo que importa: China le está poniendo precio de mercado a la IA física antes de que exista el mercado. Efectivo en vez de fe SK Hynix anunció una recompra de acciones por $29,000 millones de dólares, hasta 24 millones de títulos que cancelará, y elevó a más del 50% de su flujo de caja libre el retorno comprometido a los accionistas. Sus acciones en Estados Unidos subieron hasta 7.1% antes de la apertura. El gesto llega un mes después de recaudar $26,500 millones en su salida a bolsa y busca calmar el temor a que el gasto en IA sea efímero, en un proveedor clave de Nvidia. Lo que importa: cuando el líder reparte efectivo en lugar de invertirlo, admite que el mercado duda del ciclo. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El enemigo es predecible Tomamos decisiones que sabemos que nos hacen daño. Comemos lo que no debemos, posponemos lo que urge, ignoramos lo que el médico repite. David Asch lo explica sin adornos: nuestra irracionalidad no es aleatoria, es predecible. Y si es predecible, se puede diseñar alrededor de ella. Durante años creí que la fuerza de voluntad era el músculo que había que entrenar. Me equivoqué. El truco no está en pelear contra tu naturaleza, sino en ordenar tu entorno para que la mejor decisión sea también la más fácil. No necesitas ser más disciplinado mañana. Necesitas ponerte las cosas más simples hoy. No te exijas más voluntad. Diséñate una vida donde te haga falta menos.Ve el video completo aquí→ Cómo elegir tu estrategia de inversión ideal ¡Celebramos 1 MILLÓN de reproducciones con una sesión especial en vivo! En este episodio de El Arte de Invertir, el Cometa y yo revelamos nuestras filosofías de inversión cara a cara en un evento presencial con nuestra comunidad. A lo largo del episodio exploramos la eterna batalla entre el enfoque en crecimiento acelerado (growth) y la búsqueda de oportunidades asimétricas en mercados emergentes. A través de casos reales, análisis de errores del pasado y un debate profundo sobre las tecnologías que están transformando Wall Street, te ayudamos a definir el estilo que mejor se adapta a tus metas financieras para construir un portafolio sólido en esta nueva era de inversión. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana Warsh sube al estrado en Jackson Hole con su primer discurso como presidente de la Fed. Ahí veremos si tiene un plan o solo un guión. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 19 · 8 min

    Bonos, cobre y nube china: las tres caras de una misma escasez

    El dinero ya no es barato El mercado lee la venta de bonos, el salto del cobre y el rebote de Alibaba como historias sueltas. No lo son. Son el mismo fenómeno: el capital se volvió escaso y todos compiten por él, gobiernos endeudados, tecnológicas que financian inteligencia artificial, industrias que acumulan metal antes de los aranceles. Cuando el bono largo marca máximos de varios años, ese rendimiento se vuelve el piso desde el que se descuenta todo lo demás. La implicación que nadie tiene en precio: con tasas largas altas, el activo real y la caja mandan sobre la promesa futura. Largo cobre y oro, selectivo en tecnología, cauto con deuda soberana latinoamericana de largo plazo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué un arancel que todavía no existe ya vació los almacenes de cobre del mundo. * El rebote de Alibaba no viene de un producto, viene de dinero que huye de Tencent. * La SEC destraba el cripto, Xiaomi sobrevive a la memoria y el bono largo aprieta a América Latina. * Por qué te odias en las fotos, y qué dice eso de ti. La escasez que fabricó un arancel Un arancel que todavía no existe ya movió el mercado físico del cobre. La sola apuesta a que Estados Unidos gravará el cobre refinado bastó para que los cargamentos corrieran hacia sus puertos, y esa migración vació los almacenes del resto del mundo. Los inventarios de la Bolsa de Metales de Londres cayeron casi a la mitad desde mediados de mayo, con 42 días seguidos de descensos, hasta 207,800 toneladas. El contado llegó a cotizar $545 dólares por tonelada arriba del futuro a tres meses, la mayor prima desde la crisis de 2021. Lo interesante no es la escasez, es su origen. El cobre global no falta. Se concentró en un solo país por una amenaza regulatoria que ni siquiera se ha anunciado: el plazo para la recomendación del Departamento de Comercio venció hace siete semanas y la Casa Blanca sigue en silencio. El mercado está pagando hoy por un impuesto hipotético. El precio no descuenta hechos, descuenta relatos con probabilidad, y un relato lo bastante creíble deforma la oferta física real. Aquí está lo que el mercado todavía no acomoda en precio. Esta distorsión es de fontanería, de dónde está el metal, no de cuánto metal hay. El día que el arancel se defina, en cualquier dirección, el cobre atrapado en Estados Unidos buscará salida y la prima se desinflará rápido. Debajo de ese ruido táctico corre una corriente estructural que no se revierte: electrificación, centros de datos para inteligencia artificial y la dificultad creciente de financiar minas nuevas. Quien confunda la ola con la marea venderá justo antes de que empiece la parte lenta y larga de esta historia. La escasez de hoy es logística y temporal. La de la próxima década es geológica y permanente. La rotación que pocos nombran El mercado celebró que Alibaba subiera hasta 5% en Hong Kong por el lanzamiento de la nueva plataforma de Alipay para empresas, con agentes de inteligencia artificial que automatizan tareas. Titular correcto, marco equivocado. Un lanzamiento de producto rara vez mueve una acción un día antes de resultados. Lo que se movió fue dinero rotando. Los fondos están saliendo de Tencent, golpeada por un reporte flojo la semana pasada, y entrando a Alibaba, donde el crecimiento se ve más nítido gracias al negocio de la nube. La plataforma de Alipay es la excusa, no la causa. La causa es que, en un mercado chino de consumo interno débil, el capital busca la única historia con visibilidad de ingresos: la infraestructura de IA que otros rentan. Por eso el reencuadre importa para el inversionista. Comprar Alibaba hoy no es apostar por otro producto de consumo más. Es comprar exposición a la nube china y a la capa de agentes que se está construyendo encima, con Ah Bao y ahora esta plataforma como piezas de una misma tesis. La recuperación de más de 40% desde el mínimo de junio no es rebote técnico, es el reprecio de una compañía que dejó de venderse como e-commerce y empezó a venderse como plataforma. El jueves llega la prueba: se espera que los ingresos crezcan 8.4%, con flujo de caja libre todavía negativo por la inversión en IA. Ahí se verá si el mercado tolera pagar hoy por la caja de pasado mañana. No estás comprando una app de pagos. Estás comprando la factura que Alibaba le cobrará a la IA china. Es la emisión de deuda corporativa de Estados Unidos en agosto, récord para el mes. El detalle que casi nadie conecta: las tecnológicas que financian centros de datos ya no compiten por clientes, compiten por capital contra el propio Tesoro. La factura de la inteligencia artificial no la paga la bolsa, la paga la curva de rendimientos, y por eso el bono largo sube. La SEC abre la puerta La SEC propuso su marco para contratos de inversión con criptoactivos, bautizado Regulación de Criptoactivos. Contempla dos exenciones de registro: ofertas de hasta $5 millones en cuatro años y de hasta $75 millones cada doce meses, además de un puerto seguro que puede dejar a un criptoactivo fuera de la definición de valor. Su presidente, Paul Atkins, lo enmarca como abrir vías claras para captar capital mientras el Congreso legisla. El período de comentarios corre sesenta días. Lo que importa: cuando el regulador deja de perseguir y empieza a normar, el capital institucional se queda sin excusas. Xiaomi aguanta el golpe Xiaomi ganó 9,460 millones de yuanes, unos US$1,400 millones, en el trimestre de junio. Es una caída de 21% interanual, pero mejor de lo que temían los analistas, con ingresos a la baja 6.1%. El villano es la memoria: Samsung y SK Hynix priorizan chips avanzados para inteligencia artificial y encarecen la memoria común de los teléfonos. Xiaomi, que vende desde plegables hasta equipos de menos de US$100, quedó más expuesta y sufrió la mayor caída de envíos entre las cinco grandes marcas. Lo que importa: la escasez de memoria por IA ya no es problema de fabricantes de chips, es un impuesto para todo el hardware de consumo. El bono largo dicta la ley El Tesoro estadounidense a 30 años tocó 5.33%, su mayor nivel desde 2007, y el de 10 años llegó a 4.75%. La ola alcanzó a Europa y Japón, y también a América Latina, donde el tramo de 30 años ya supera 7% en México, Colombia y Brasil, con este último cerca de 7.65%. Moody’s calcula que la deuda mediana de la región pasó de 45% a 55% del PIB entre 2019 y 2025. Menos margen fiscal, financiamiento más caro. Lo que importa: para el gobierno latinoamericano promedio, cada refinanciamiento de aquí en adelante duele más que el anterior. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido La cara que no reconoces Hay una pregunta de la fotógrafa Teri Hofford: ¿por qué crees que sales mal en las fotos? Casi todos lo creemos, y ella dedica su charla a desmontar esa certeza y devolvernos confianza frente a la cámara. Piénsalo: la imagen que rechazas suele ser la que el resto del mundo ve a diario y quiere. El problema no está en tu cara, está en el juez que llevas dentro, entrenado para hallar defectos donde otros ven a alguien que aman. Esta semana, cuando alguien te tome una foto, no la borres. Quédate un segundo. Tal vez esa persona en la pantalla merece algo más amable que tu veredicto. Ve el video completo aquí → ¿Te perdiste el Monday Markets? Escúchalo ahora en Spotify o entra a Youtube y ponte al día con la información más relevante del mercado. Mañana Alibaba abre sus números y sabremos si el mercado de verdad paga por la nube antes de ver la caja. Y si el bono largo encuentra piso o sigue reescribiendo el precio del dinero. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 18 · 10 min

    Tasas en máximos de dos décadas obligan a repensar qué merece premio

    El dinero dejó de ser gratis El mercado leyó: bonos que se desploman como amenaza y nombres de inteligencia artificial que vuelan como fiesta. El auge de la IA se financia con deuda, y esa deuda es la que empina la curva y lleva el bono largo a territorio que no se veía en casi veinte años. El mercado pone en precio a los ganadores de la IA, pero no el costo de capital más alto que ese mismo auge le impone a todos los demás. Largo: infraestructura de IA que genera efectivo real. Corto: duración larga sin flujo y crecimiento caro que quema capital. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la subasta de bonos más cara desde 2001 es, en realidad, una factura de la inteligencia artificial. * Micron dejó de ser una acción de ciclo, y el mercado todavía la cobra como si lo fuera. * Shein sale a bolsa por una cuarta parte de lo que valía, Nasdaq quiere operar casi sin dormir y Anthropic multiplica sus ingresos por siete. * Qué pasaría si supieras exactamente lo que los demás piensan de ti. La factura oculta del boom El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 30 años subió tres puntos básicos el lunes hasta 5.29%, su nivel más alto desde 2007, acercándose al máximo de 5.44% que marcó aquel año al inicio de la crisis financiera. No es un dato aislado: la semana pasada el Tesoro colocó $25,000 millones de dólares en bonos nuevos a 30 años con un rendimiento de 5.216%, el más caro en una subasta primaria desde 2001, y un día antes la de 10 años registró el mayor costo de financiamiento desde 2007. Aquí viene lo que casi nadie está conectando. Detrás del movimiento hay deuda pública creciente, más emisión a largo plazo, una inflación que lleva cinco años por encima de la meta de la Reserva Federal, con el índice de precios al consumidor en 3.4% frente a un objetivo de 2%, y menos apetito de los compradores tradicionales del tramo largo. Pero hay un motor que aprendí a vigilar antes que el titular: el fuerte aumento del endeudamiento corporativo para financiar el auge de la IA. Esa oferta de papel también empuja las tasas. La curva se está empinando con carácter. El bono a 30 años sube más de 13 puntos básicos en el mes mientras el de dos años cae 12, y eso ocurre aun cuando el empleo se debilitó, las ventas minoristas tuvieron su mayor caída en más de un año y la inflación subyacente cedió. El mercado no exige más prima porque tema al corto plazo, la exige por el largo. Anshul Pradhan, de Barclays, es claro: la venta masiva del tramo largo no ha terminado. El costo del dinero lo está reajustando el mismo boom que todos celebran. Y el tramo largo es donde la cuenta llega primero. Micron ya no es lo que el mercado cobra El consenso sigue tratando a Micron como una acción de memoria de ciclo: múltiplo de 10 veces utilidades y ganancias que tocan techo y bajan. Ahí está el error de encuadre. Bank of America, con Vivek Arya, la reencuadra como beneficiaria estructural de la infraestructura de IA, con precio objetivo de $1,550 dólares frente a un nivel actual de $1,014, más de 50% de recorrido, y la sumó a su lista de mayor convicción. La aritmética del reencuadre es lo interesante. Aplicando supuestos de crecimiento sostenido y márgenes altos, Arya proyecta una utilidad por acción de $200 a $250 dólares para el año fiscal 2030, contra un consenso de $160 a $170, con un crecimiento anual compuesto superior a 30%. Si la volatilidad de sus ganancias resulta estructuralmente menor, la acción merece revaluarse de 10 veces hacia 12 o 15, como se valora a los ganadores de la IA. BofA calcula más de $640,000 millones de dólares de flujo de caja libre acumulado hasta 2030, suficiente para recomprar cerca de 10% de su capitalización cada año. El catalizador de hoy es geopolítico: el secretario de Comercio Howard Lutnick dijo que la administración no ve con buenos ojos que Apple compre memoria a los fabricantes chinos CXMT y YMTC. Micron es la única empresa con base en Estados Unidos que compite a escala en DRAM y NAND. El riesgo real, y en esto coincido con Arya, no es la demanda de memoria. Es qué hace la dirección con el efectivo. El descuento vive en la etiqueta, no en el negocio. Reprecia a Micron como generadora estructural de caja y la brecha hacia el objetivo es el premio. Es el alza acumulada de las acciones de Micron en 2026. No es euforia tardía. Un papel que se triplicó con creces y todavía cotiza bajo su propio techo dice que el mercado subió el precio sin subir del todo la convicción. Lo que falta por corregir es la duda, no la codicia. Una cuarta parte de lo que valía Shein aspira a una valoración de entre $26,000 y $27,000 millones de dólares en su oferta pública inicial en Hong Kong, después de apuntar a $30,000 millones y toparse con oposición. Busca recaudar unos $2,000 millones y saldría a bolsa a fin de mes, tras fracasar en Nueva York y Londres. De casi $100,000 millones en 2022, su valor se desplomó por los aranceles y la competencia de Temu. Reportó pérdidas de $99 millones en el primer trimestre frente a un beneficio de $395 millones un año antes, y un nuevo impuesto europeo a paquetes por debajo de €150 aprieta más. Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan llevan la operación. Lo que importa: el recorte no castiga el negocio de moda rápida, marca el fin de la era en que crecer sin fricción arancelaria valía cien mil millones. El mercado que no quiere dormir Nasdaq operaría 23 horas al día, cinco días por semana, con una sesión nocturna de 21:00 a 04:00 tiempo del Este, y arrancaría el 6 de diciembre de 2026. El horario regular de 9:30 a 16:00 no cambia y seguirá siendo la referencia de precios; de noche no estarán disponibles las órdenes de mercado. La demanda internacional por acciones de Estados Unidos empuja el movimiento. Wells Fargo lo calificó a fines de 2025 como lo peor del mundo, advirtiendo que acerca al mercado a la lógica del casino. Lo que importa: más horas no es más liquidez, es más tiempo para reaccionar en caliente. La disciplina, no el acceso, será la ventaja escasa. Siete veces en siete meses La tasa de ingresos anualizados de Anthropic superó los $65,000 millones de dólares a fin de julio, más de siete veces su ritmo de cierre de 2025. Había rebasado $9,000 millones al terminar ese año y cruzado $47,000 millones en mayo. Reportó ingresos preliminares por más de $11,500 millones en su último trimestre completo, frente a $787 millones un año antes, con ingreso operativo ajustado positivo. Presentó documentación confidencial y podría debutar en bolsa este otoño, por delante de OpenAI, cuya tasa anualizada rebasó $40,000 millones. Lo que importa: el ingreso dejó de ser promesa. Cuando una de estas empresas muestra flujo real, el mercado empieza a separar la infraestructura que cobra de la narrativa que solo gasta. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El espejo que evitas ¿Qué pasaría si supieras exactamente lo que las personas a tu alrededor piensan de ti? Ray Dalio construyó un lugar donde decir lo que de verdad piensas, incluso contradecir al jefe, es juego limpio: transparencia radical y un espacio donde gana la mejor idea, no la voz más fuerte. Lo incómodo no es escuchar que estás equivocado. Es descubrir cuánta energía gastaste defendiendo una opinión solo porque era tuya. Quien te mira a los ojos y disiente de frente es más raro, y vale más, que quien asiente. El ego es el equipaje más pesado que cargas. Ve el video completo aquí → Los reportes trimestrales impulsan En este Monday Markets, analizamos cómo el S&P 500 roza máximos históricos en los 7,800 puntos impulsado por utilidades que han crecido cerca de un 80% en tres años. Con márgenes del 17%, la tecnología demuestra su superioridad financiera gracias a efectos de red y monopolios naturales en la nube y redes sociales. Sin embargo, esta bonanza convive con una economía real fracturada. Mientras las Big Tech revalúan inversiones multimillonarias en la industria, el consumidor flaquea: el comercio minorista cae, la morosidad en tarjetas aumenta y el servicio de la deuda pública supera el trillón de dólares. Desglosamos la devaluación del dólar y las señales de momentum para mantener cautela en el corto plazo sin perder el optimismo a largo plazo. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana Si el bono largo ya rompió su techo de casi dos décadas, la pregunta no es cuánto más sube, sino qué activo se rompe primero cuando el dinero cuesta esto. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 17 · 9 min

    El riesgo del rally dejó de ser valuación y se volvió político

    La euforia con fecha de vencimiento El mercado leyó el día como una fiesta: acciones de inteligencia artificial en máximos, la memoria como estrella del índice, una empresa de IA rumbo a bolsa y hasta el inversionista más paciente del mundo volviendo a comprar. Todos leen continuidad. Yo leo otra cosa. La euforia ya no depende de las ganancias, que siguen sorprendiendo, sino de dos variables que Wall Street no cotiza: quién controla el Senado y si la red eléctrica aguanta la expansión de los centros de datos. El rally de la IA dejó de ser un problema de valuación. Es, desde hoy, un problema político y de infraestructura. Ahí está el riesgo que nadie tiene en precio. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la próxima etapa del rally de la IA se juega en una boleta electoral de Texas y no en una hoja de cálculo. * La acción más rentable del índice y el error de seguir llamándola cíclica. * SpaceX comprando su entrada a la guerra del software, Anthropic corriendo hacia la bolsa antes que nadie, y Berkshire rompiendo catorce trimestres de silencio. * Por qué fijar la meta correcta pesa más que perseguir cualquier meta con disciplina. La boleta que cotiza el S&P 500 Bank of America le puso número y fecha a una idea incómoda: el próximo tramo del rally de la inteligencia artificial no lo decide un reporte de resultados, lo decide una urna. Su equipo sostiene que si los republicanos conservan el Senado el 3 de noviembre y Greg Abbott gana la gobernatura de Texas, las acciones ligadas a la IA se disparan en 2027. En el escenario contrario proyectan una caída de más del 10%, con el dólar y los rendimientos de los bonos cediendo. Lo relevante no es el pronóstico, es dónde ubican el punto de quiebre. La contienda de Texas la describen como un referéndum sobre la asequibilidad frente a los centros de datos de IA. En un estado con 335 centros operando y 247 en propuesta, el propio Abbott, un político probusiness, anunció una pausa temporal en esa expansión. Cuando el gobernador más favorable al capital frena la infraestructura que alimenta el rally, no cede a una ideología: lee el malestar de votantes que pagan la cuenta de luz. Ahí está lo que el mercado no ha puesto en precio. Durante dos años la tesis de la IA se sostuvo en demanda de cómputo y ganancias corporativas. Aprendí que las tesis más caras rara vez mueren por sus fundamentos; mueren por una restricción externa que nadie miraba. La energía es esa restricción. El consenso sigue debatiendo múltiplos y capex, mientras el verdadero techo del ciclo se fija en subestaciones y boletas locales. El riesgo del rally ya no vive en la valuación. Vive en la red eléctrica y en quién gane Texas. La cíclica que dejó de serlo Sandisk es la acción más rentable del S&P 500 este año, con un avance de 578% en 2026 y un rebote de casi 35% en apenas cinco días. El mercado la sigue tratando como lo que fue durante décadas: una fábrica de memoria, un negocio de altibajos brutales donde los precios suben y colapsan con el ciclo. Por eso la castigó tras un reporte que en realidad superó lo esperado. Ese marco es el error. Lo que cambió no es el trimestre, es la estructura del negocio. Sandisk está migrando de vender memoria al contado a venderla bajo contratos plurianuales. Tiene diez acuerdos, ocho de ellos con clientes de centros de datos, y una cartera de obligaciones pendientes de $91,100 millones de dólares a precios mínimos, con cerca de dos tercios de sus bits comprometidos hasta 2028. La visibilidad promedio de sus ingresos pasó de unos tres meses a alrededor de cuatro años. Un negocio con cuatro años de ingresos contratados no se valúa igual que uno que depende del humor trimestral de los precios. Bloomberg Intelligence lo dice sin rodeos: estos acuerdos están redefiniendo una industria históricamente cíclica. Mientras el consenso todavía descuenta caídas de doble dígito en los precios de NAND para 2028, la compañía apuesta a estabilidad. Si tiene razón, el múltiplo con el que hoy se la mide se quedó anclado a una película que ya terminó. El rebote no es el dato. El dato es que el mercado sigue poniéndole precio de cíclica a un negocio que se volvió contractual. De los analistas que cubren a Sandisk recomienda compra y ninguno recomienda venta. Cuando desaparece por completo la voz que dice vender una acción que ya se multiplicó, no queda comprador marginal por convencer: queda un consenso sin contrapeso. La unanimidad no confirma la tesis, mide cuánto optimismo ya está dentro del precio. SpaceX compra su lugar en la guerra del software SpaceX cerró la compra de Cursor por $60,000 millones de dólares, una de las mayores adquisiciones tecnológicas de la historia. Musk no compra una startup de programación, compra tiempo: su iniciativa de IA venía con adopción limitada y recortes, y el atajo es absorber a uno de los productos de más rápido crecimiento del sector. El detalle que pesa es su declaración de que los ingresos por IA superarán al resto de SpaceX en septiembre. Cuando el cohete se vuelve el negocio secundario, la narrativa de la compañía cambia por completo. Lo que importa: Musk está reordenando a SpaceX alrededor del software, y el mercado todavía la valúa por los cohetes. Anthropic corre hacia la bolsa antes que nadie Anthropic comunicó a posibles inversionistas ingresos de más de $11,500 millones de dólares en el segundo trimestre, catorce veces lo del mismo periodo del año pasado, con un resultado operativo ajustado positivo. La fabricante de Claude prepara una posible salida a bolsa con Morgan Stanley, Goldman Sachs y JPMorgan, y podría debutar antes que OpenAI y que la china DeepSeek. En una carrera donde la ventaja se compra con capital, llegar primero al mercado público no es vanidad: es asegurar la munición antes que el rival. Lo que importa: el que sale primero a bolsa fija las reglas de financiamiento de toda la industria. Berkshire rompe catorce trimestres de silencio Berkshire Hathaway volvió a ser comprador neto de acciones por primera vez desde 2022, tras catorce trimestres consecutivos como vendedor. En su primer semestre sin Warren Buffett como director ejecutivo, la firma que dirige Greg Abel reforzó con fuerza su posición en Alphabet y cerró por completo su apuesta en Constellation Brands. El capital más paciente del planeta, que llevaba años acumulando efectivo, decidió que este mercado ya justifica desplegarlo, y lo hizo cargando tecnología y saliendo del consumo tradicional. Lo que importa: cuando el inversionista que más espera deja de esperar, la señal es sobre el costo de quedarse en efectivo. La meta correcta John Doerr cuenta que las instituciones y los líderes suelen fallarnos, y casi nunca por maldad o por falta de ética. Fallan porque persiguen el objetivo equivocado. La idea es más personal de lo que parece. La mayoría de nosotros vivimos ocupadísimos ejecutando metas que jamás nos detuvimos a cuestionar: las heredamos, las copiamos, las asumimos. Esfuerzo no es lo mismo que dirección. Se puede correr con disciplina durante años hacia un lugar al que en el fondo no querías llegar. Antes de preguntarte cómo lograr algo, conviene preguntarte por qué lo quieres, y si de verdad lo quieres. Esa pregunta, incómoda y silenciosa, cambia vidas enteras. Ve el video completo aquí → Con 200,000 dólares, FTX pudo haber tenido 3,000 millones en Cursor ¿Qué hubiera pasado si el mayor fraude en la historia de las criptomonedas jamás hubiera ocurrido y las posiciones de FTX hubieran permanecido intactas? Detrás del colapso y el bank run de 2022 se escondía una de las carteras de capital de riesgo más extraordinarias de la década, repleta de activos que hoy dominan los mercados globales. En este episodio de Revolución de la Riqueza, desarmo y revaluo a precios de hoy el portafolio completo de FTX y Alameda Research —incluyendo participaciones clave en Anthropic, Cursor, Solana, Robinhood y SpaceX— para calcular lo que valdría hoy si la liquidación forzada de la bancarrota no hubiera regalado esas joyas a compradores de oportunidad. También analizo las lecciones de supervivencia de este colapso, los grandes ganadores que compraron estos activos con descuento y la regla de oro para separar tu convicción del riesgo de contraparte Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana Los rendimientos de los bonos son la única barrera que Wall Street prefiere no mirar. Los miramos de frente. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 14 · 9 min

    El mercado paga la promesa de la IA y olvida la deuda

    El mercado celebra el diagnóstico equivocado El mercado leyó la jornada como el boleto directo a un recorte de la Fed en septiembre y a la validación absoluta del ciclo de inteligencia artificial. Es una lectura cómoda y a medias. La inflación al productor cede, sí, pero el empleo empieza a ceder con ella y la ola de deuda corporativa atada a la IA crece más rápido que las utilidades que debería financiar. Lo que nadie tiene en precio: el trimestre que viene no lo define la Fed, lo define qué compañías convierten gasto de capital en flujo de caja real. Largo fintech latinoamericano rentable. Cauto con la tecnología de múltiplo alto que aún vive de la promesa. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el dato que todos celebran esconde la grieta que nadie quiere mirar. * Nu cruzó una línea que cambia la pregunta que hay que hacerle a la acción. * La OPI que reescribiría el récord de la historia, la deuda que financia la IA y el club que Reddit está por estrenar. * El obstáculo más difícil de tu vida tiene tu nombre. La desinflación que el empleo empieza a cobrar Estados Unidos entregó dos piezas del mismo rompecabezas. La inflación al productor se desaceleró a 4.7% anual desde 5.5% en junio, plana frente al mes previo, con la energía cayendo 3.1% por segundo mes consecutivo y los alimentos registrando su mayor descenso del año. Al mismo tiempo, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo subieron 9,000 hasta 209,000, por encima de las 202,000 que esperaba el consenso, aunque el promedio móvil de cuatro semanas se mantuvo estable en 199,000. La lectura fácil es que la desinflación le abre la puerta a la Reserva Federal para recortar en septiembre. Y es cierto que el terreno se ablanda: los funcionarios ya no pelean contra una sola variable, ahora sopesan una inflación que persiste contra una contratación que se enfría. Antes de decidir tendrán el dato de precios PCE del 26 de agosto y otro reporte del mercado laboral. Aquí está lo que el mercado no quiere ver. Buena parte de la desaceleración vino de energía y alimentos, los componentes más volátiles; la inflación subyacente sigue en 4.2% y las comisiones por gestión de carteras treparon a su nivel más alto en más de un año. La inflación de servicios no se fue, solo se escondió detrás de la gasolina barata. Y el empleo que hoy luce tranquilo en el promedio ya cruje en el dato semanal. Aprendí en más de un ciclo que cuando el banco central recorta hacia un mercado laboral que se debilita, no está encendiendo el riesgo, está administrando el final de una expansión. No es una Fed que llega a la fiesta. Es una Fed que llega tarde. Nu dejó de ser una historia de crecimiento El mercado sigue etiquetando a Nu como una apuesta de crecimiento en mercados emergentes, una de esas historias que se compran por los millones de clientes que suma cada trimestre. Esa etiqueta ya se quedó corta. Lo que reportó no es velocidad, es rentabilidad que se apalanca sobre sí misma. La utilidad neta llegó a $1,061 millones de dólares, la primera vez que la compañía cruza los mil millones en un solo trimestre, con un alza de 67% anual y superando los $949.6 millones que esperaban los analistas. Los ingresos avanzaron cerca de 50% hasta $5,513 millones. Pero el número que reencuadra todo es el retorno sobre patrimonio: 33%, frente a 28% un año antes. Una fintech no debería tener la rentabilidad de un banco consolidado mientras todavía crece a este ritmo. El verdadero motor ya no es Brasil, es México. Ahí Nu se convirtió en el mayor banco digital del país con 16 millones de clientes y alcanza al 16.5% de la población adulta, y sus usuarios generan ingresos más rápido que los brasileños en una etapa comparable. La cartera creció 37% hasta $39,400 millones y los depósitos sumaron $45,300 millones. La morosidad dio señales mixtas, con los atrasos largos subiendo a 6.9%, el punto que hay que vigilar. Vi de cerca cómo se construye un negocio financiero: el crecimiento impresiona, pero lo que compone en el tiempo es el margen. Nu ya cruzó esa línea. Quien todavía valúa a Nu como promesa está pagando el precio de ayer por las utilidades de mañana. Es el rango de ingresos anualizados que media docena de inversionistas de Anthropic proyecta para el cierre de 2026 Un múltiplo así no descuenta un negocio, descuenta una religión: el mercado ya no paga por lo que la IA gana, paga por lo que necesita creer que ganará. Anthropic y la OPI que reescribe el récord Anthropic, la creadora de Claude, podría salir a bolsa en octubre de 2026 con una valuación superior a los 2 billones de dólares, según el Financial Times, lo que la convertiría en la mayor oferta pública inicial de la historia. Superaría el récord que SpaceX fijó en junio, cuando levantó $75,000 millones con una valoración de 1.77 billones. Amazon y Alphabet, inversionistas tempranos, serían los beneficiarios directos del evento de liquidez. La propia dirección ni siquiera ha fijado un objetivo de precio. Lo que importa: cuando la mayor OPI de la historia la protagoniza una empresa de cinco años sin objetivo de valuación, el récord no mide a la compañía, mide el apetito del mercado. AMD se endeuda para alimentar la IA AMD saldrá a colocar hasta $5,000 millones de dólares en bonos, la mayor emisión con grado de inversión en la historia del fabricante de chips. Serán cuatro tramos con vencimientos de tres a diez años, y el tramo más largo pagaría una prima de 1.15 puntos porcentuales sobre los bonos del Tesoro. El dinero financia su expansión para atender la demanda de cómputo de IA, incluido su propio compromiso de invertir hasta $5,000 millones en Anthropic. Lo que importa: la IA ya no se financia solo con capital de riesgo, ahora se financia con deuda, y la deuda cobra intereses aunque la promesa tarde en llegar. Reddit entra al S&P 500 Las acciones de Reddit saltaron más de 8.8% en operaciones fuera de horario tras conocerse que la compañía entrará al S&P 500 antes de la apertura del 18 de agosto. Ocupará el lugar de AvalonBay Communities, que Equity Residential está adquiriendo. No es un cambio en los fundamentales de Reddit el que mueve el precio, es la mecánica del índice. S&P Dow Jones Indices también anunció que Sun Communities se sumará al S&P MidCap 400 antes del 20 de agosto. Lo que importa: entrar al índice obliga a cada fondo indexado a comprar la acción, un salto que premia la pertenencia y no necesariamente el negocio. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El único obstáculo eres tú Hace años, el imam Feisal Abdul Rauf subió a un escenario a decir algo incómodo: entre cada uno de nosotros y la compasión absoluta hay un solo obstáculo, y ese obstáculo somos nosotros mismos. Tejió el Corán con las historias de Rumi y los ejemplos de Muhammad y de Jesús para llegar a una idea sencilla. El ego, esa voz que insiste en tener la razón, en quedar por encima, en protegerse, es lo único que se interpone entre tu vida y la de los demás. Hoy, antes de dormir, pregúntate cuántas veces defendiste tu ego cuando lo que hacía falta era simplemente escuchar. Quien deja de defenderse, empieza a encontrarse. Ve el video completo aquí → El cómputo colapsa, Nvidia arma su banco de IA, SpaceX dispara con Starlink Nvidia acaba de sellar una alianza sin precedentes con los verdaderos gigantes del capital privado —Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR— para levantar un vehículo de 500,000 millones de dólares con un objetivo implacable: transformar el poder de cómputo en una nueva clase de activo financiero. En este episodio de Skin in the Game, gestores con capital propio sobre la mesa confrontan una pregunta incómoda: ¿estamos presenciando la infraestructura del futuro o la incubación de una burbuja financiera con la misma lógica del colapso subprime de 2008? Además, desarmamos la trampa del CPI y la distorsión que explica por qué la inflación no se siente como dicen las cifras oficiales, analizamos los números de SpaceX impulsados por la aceleración de Starlink, y cerramos con la tesis semanal donde cada host revela en qué está poniendo su dinero. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana La cuenta regresiva hacia septiembre ya empezó. Les cuento qué voces dentro de la Fed se están moviendo, y cuáles se resisten a soltar la tasa. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 13 · 9 min

    La Fed respira y los bonos largos sudan

    El alivio equivocado El mercado leyó como una sola cosa: la inflación cede, la Fed respira, todo sube. El problema nunca estuvo en el tramo corto de la curva, donde se juega la próxima reunión. Está en el tramo largo, que sigue caro por déficits, guerra y un Estado que gasta más de lo que ingresa, con Fed o sin ella. Lo que nadie tiene todavía en precio: la deuda soberana de larga duración seguirá siendo una trampa mientras el capital migra hacia los flujos que financian la infraestructura de inteligencia artificial. Corto en bonos largos, largo en calidad que produce caja. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el dato de inflación no es una victoria sino una tregua, y qué pelea real esconde adentro de la Fed. * La subasta que el mercado celebró como demanda y que yo leo como advertencia. * El petróleo que desmiente al optimismo, Cisco convertida en vendedora de picos y palas, y Tencent pagando el peaje de la IA. * La palanca que ninguna hoja de cálculo mide. Teflón, no cura Julio dejó el número que Wall Street quería ver. La inflación subyacente subió 0.2% mensual y 2.5% anual, su ritmo más lento desde marzo de 2021, mientras el índice general avanzó apenas 0.1% en el mes. El golpe energético que la guerra con Irán metió en los precios siguió disolviéndose, y los inversionistas recortaron sus apuestas a un alza de tasas en septiembre. Hasta aquí, la lectura fácil: la Reserva Federal tiene aire. El aire, sin embargo, no cierra el debate, lo desplaza. David Kelly, de JPMorgan Asset Management, sostiene que la Fed debe quedarse quieta porque no existe una espiral de salarios y precios que combatir. Su imagen es precisa: una inflación de teflón, que no se pega. Tres fuerzas la empujan hacia abajo, aranceles que pesarán menos contra el año anterior, un petróleo que cede ante el optimismo sobre el fin de la guerra, y salarios que llevan tiempo corriendo por detrás de los precios. Sin salarios que reaccionen, no hay combustible. La pieza que el mercado no está poniendo en precio es la otra cara de esa calma. El verdadero riesgo ya no es una inflación descontrolada, sino una Fed que suba tasas para recomprar credibilidad. Aprendí observando ciclos que en mercados apalancados no hace falta un martillo, basta un empujón, y un alza modesta puede revaluar todo lo que hoy cotiza tranquilo. El endurecimiento cuantitativo sería aún más peligroso para el tramo largo. La tregua de julio compró tiempo, no certeza. Quien la confunda con el final de la historia va a pagar el desenlace. El precio de la desconfianza El titular decía que la subasta salió bien. Estados Unidos colocó $42,000 millones de dólares en bonos a diez años y atrajo demanda sólida. Final feliz, aparentemente. Reencuadremos. Esa demanda apareció sólo cuando el rendimiento tocó 4.683%, el más alto desde 2007, es decir, desde la antesala de la crisis financiera. Los inversionistas no acudieron por confianza, acudieron porque el gobierno tuvo que pagar tasas de crisis en pleno mercado alcista. Eso no es una buena subasta, es el precio de la desconfianza cobrado en tiempo real. Y el jueves llega la emisión a treinta años, que se perfila como el financiamiento más caro en un cuarto de siglo. Lo que sostiene esos rendimientos no es coyuntural. Son déficits desproporcionados, una guerra que no termina y una inflación todavía por encima de la meta de la Fed. Ninguna de esas tres cosas se arregla con un dato mensual amable. Por eso el tramo corto celebró, con el rendimiento a dos años cediendo a 4.18% y las probabilidades de un alza bajando cerca de 40%, mientras el tramo largo apenas se movió. El mercado quiere creer que el problema es la Fed. El problema es la aritmética fiscal. Ya hay quien juega el otro lado con cabeza. En Hirtle & Co. están comprando bonos a veinte años con interés arriba de 5%, apostando a que los salarios reales estancados terminarán domando la inflación. Si necesitas rendimiento, el tramo largo te lo paga hoy a precio de miedo. La pregunta no es si el cupón es alto, es qué te está diciendo que lo sea. De barriles diarios. Es el consumo de petróleo que China dejó de necesitar en un sólo trimestre. No fueron la diplomacia ni las reservas estratégicas lo que amortiguó el golpe petrolero de la guerra. Fue un parque de autos eléctricos. La mayor cobertura geopolítica del planeta hoy se enchufa, y esa destrucción de demanda es estructural: sobrevive a cualquier alto al fuego. Petróleo: el desmentido silencioso La Agencia Internacional de Energía advierte que el mundo enfrenta un déficit de 1.8 millones de barriles diarios este trimestre, más del doble de lo previsto, por la reanudación de las hostilidades con Irán. Para 2026 sería el mayor faltante en cinco años, aunque la propia agencia recortó su estimación de caída de demanda a 1.6 millones de barriles, el mayor desplome anual desde 2020. Estados Unidos exportó cerca de 9 millones de barriles diarios la semana pasada, casi la mitad de los volúmenes previos a la guerra. Lo que importa: el petróleo caro convive con una demanda que se hunde. Es un shock de oferta, no de apetito, y esos se resuelven distinto. Cisco: picos y palas de la IA Cisco proyectó un año fiscal 2027 por encima de todo lo que esperaba Wall Street, con ingresos de entre $72,200 y $73,400 millones de dólares. El motor no es su negocio de siempre, son los pedidos de infraestructura de inteligencia artificial de los hiperescaladores, que sumaron $9,300 millones de dólares en el año fiscal 2026 y que la empresa espera lleguen a $7,500 millones de dólares en ingresos el próximo año. Los pedidos totales de productos crecieron 35%. Lo que importa: mientras el mercado discute qué modelo de IA gana, Cisco cobra por la tubería. En una fiebre del oro, vender palas siempre fue mejor negocio. Tencent: el peaje de la IA Los ingresos de Tencent crecieron 11% hasta 204,800 millones de yuanes, unos $30,400 millones de dólares, pero la utilidad neta apenas se movió. La razón está en el gasto de capital, que se disparó más de 65% en el trimestre hasta 52,800 millones de yuanes para comprar aceleradores y chips de memoria. La empresa ha perdido cerca de $170,000 millones de dólares de valor de mercado este año y, a diferencia de Alibaba y su compromiso de $50,000 millones de dólares, evita fijar una meta plurianual. Lo que importa: crecer los ingresos ya no basta. El mercado exige que la IA devuelva algo, no sólo que consuma caja. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Los grados de libertad Cate Hall fue abogada ante la Corte Suprema y, alguna vez, la mejor jugadora de póker del mundo. También salió de la adicción. Su tesis, después de todo eso, es incómoda por lo simple: lo que decide una vida con sentido no es la inteligencia ni el esfuerzo bruto, es la agencia personal. La capacidad de ver los grados de libertad ocultos en tu propia vida y de actuar sobre ellos. Casi todos vivimos rodeados de puertas que insistimos en tratar como paredes. Las damos por cerradas sin siquiera girar la manija. Hoy, antes de dormir, elige una. Empuja. Ve el video completo aquí→ Reportes trimestrales: las acciones que estamos comprando El mercado coquetea de nuevo con máximos históricos, pero asumir que cotiza en territorio caro es una lectura simplista e incompleta. La recién concluida temporada de reportes trimestrales dejó una radiografía financiera mucho más sólida de lo anticipado por los analistas: el 88% de las empresas del S&P 500 superó las expectativas de utilidad por acción y 10 de los 11 sectores registraron crecimiento positivo en sus beneficios netos. Cuando las utilidades aceleran a este ritmo, las valuaciones se comprimen por el denominador, abriendo ventajas tácticas que el inversionista promedio está pasando por alto. En este episodio de El Arte de Invertir, desarmamos la anatomía de estos resultados corporativos y explicamos por qué un mercado en máximos puede seguir siendo fundamentalmente atractivo. Analizamos las nuevas oportunidades que emergen tras esta reconciliación de múltiplos y cómo posicionar tu portafolio para capturar el crecimiento real sin pagar prima de euforia. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana La calma tiene fecha de caducidad. El tramo largo aún no dijo su última palabra, y cuando la diga, no será con un susurro. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 12 · 8 min

    Cuando un tema sostiene el mercado, la oportunidad vive en lo demás

    El descuento se llama todo lo demás El mercado celebra un rally que en el fondo es una sola apuesta repetida mil veces, y lee la fuerza de Wall Street como salud del sistema. Es concentración disfrazada de convicción: el capital, los insumos y el poder de fijar precios se drenan hacia un puñado de nombres ligados a la inteligencia artificial, mientras el resto del planeta paga la cuenta. Aprendí que cuando una sola historia explica todo, deja de proteger algo. Lo que nadie tiene en precio es el otro lado de ese descuento. Largo emergentes fuera del ruido de la IA, con América Latina como ancla; corto la premisa de que un tema sostiene un índice entero. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el silencio corporativo sobre los aranceles no es alivio, sino asimilación permanente. * El mayor descuento en veinte años entre emergentes y Estados Unidos, y lo que en realidad esconde. * Quiénes acapararon memoria antes de la tormenta, la guía que dejó sin aire al consenso, y una cartera de pedidos que quema efectivo. * Por qué llegar nunca es el final, sino el punto donde muchos dejan de intentar. El ruido que se volvió rutina En el segundo trimestre de 2025, después del llamado Día de la Liberación, 85% de las conferencias de resultados en Estados Unidos mencionaba los aranceles, con seis pasajes por llamada en promedio. Un año después, según el Peterson Institute for International Economics, que revisó 920 conferencias de 150 empresas, la proporción cayó a 34% y a un solo pasaje. Una caída de 51 puntos porcentuales que muchos leen como alivio. No lo es. Que se hable menos de un costo no significa que haya dejado de pagarse. Walmart reconoció haber entregado miles de millones de dólares al gobierno estadounidense, absorbiendo una parte y trasladando la otra al consumidor. Nike vio su margen bruto caer 300 puntos base, hasta 40.6%, y su utilidad neta retroceder 32%, hasta 800 millones de dólares. Frank Sullivan, de RPM International, ya anticipa otro año volátil. Ebehi Iyoha, de Harvard Business School, documenta lo más silencioso: la incertidumbre acortó los horizontes de planeación y empujó a las empresas a recortar inversión y contrataciones para guardar efectivo. Aquí está lo que el mercado todavía no descuenta. El silencio no es asimilación pasajera, es incorporación definitiva: el arancel dejó de ser noticia y se volvió piso de costos. Eso comprime de forma estructural los márgenes de industriales, materiales y consumo discrecional, y desangra en voz baja a las pequeñas compañías, obligadas a pagar el gravamen antes de mover su mercancía. El 55% de los líderes lo rechaza, pero se adapta igual. Cuando una alarma deja de sonar no siempre es porque el peligro pasó. A veces es porque ya vive dentro de la estructura de costos, y nadie vuelve a mirarlo. Barato no es lo mismo que roto Por primera vez en al menos dos décadas, las acciones de mercados emergentes cotizan a menos de la mitad de las estadounidenses. El índice MSCI Emerging Markets se paga a 9.9 veces las utilidades estimadas del próximo año; el S&P 500 supera las 20 veces. El consenso lee ese descuento como una condena a las economías en desarrollo. Lo está leyendo al revés. Ese descuento no es un veredicto sobre los emergentes, es el reflejo de la concentración estadounidense. Y ni siquiera los emergentes escapan del mismo imán: el MSCI EM sube 19% en el año, pero casi todo viene de SK Hynix, Samsung y Taiwan Semiconductor, la misma apuesta de inteligencia artificial. Desde finales de febrero, ese índice avanzó apenas 3% frente al 13% del S&P 500. Debajo del promedio hay una dispersión enorme que el titular esconde. Mientras la tecnología de Taiwán y la India cotiza entre 17 y 18 veces, Brasil se paga a 8.2, Egipto a 8 y Turquía a 4. Ahí, lejos del ruido, es donde James Athey, de Marlborough, ve valor: prefiere Latinoamérica por su combinación de política monetaria, reformas y viento macroeconómico a favor. La India, con su Sensex 13% abajo en dólares, vuelve al radar como historia de crecimiento y cobertura frente al riesgo de la IA. El descuento no mide la debilidad de los emergentes. Mide cuánto ha pagado el mercado por creer que un solo tema merecía todo el capital del mundo. Es lo que subió el costo de los componentes electrónicos para los productores en mayo. La ley de hierro de la tecnología es que sus piezas se abaratan con el tiempo. Cuando encarecen 27% en un mes, no es un tropiezo de inventario: es la señal de que la inteligencia artificial se volvió una fuerza extractiva que reasigna insumos físicos, y de que el piso de precios de toda la electrónica ya se movió hacia arriba. Los que vieron venir la tormenta Apple duplicó su inventario de componentes hasta 11,100 millones de dólares, desde los 5,700 millones de septiembre pasado, y con ello Tim Cook abandonó su vieja doctrina de operar con los almacenes casi vacíos. La lectura no es logística, es de poder: quien tiene tamaño acapara y se protege; quien no, absorbe. Por eso 82% de los fabricantes ya reporta aumentos de precios, y Jitesh Ubrani, de IDC, advierte que no volverán a los niveles de 2025. Lo que importa: la escasez no reparte el dolor por igual, lo concentra donde ya había ventaja. La guía que dejó sin aire al consenso Super Micro Computer subió 9% después de proyectar para el año fiscal 2027 ingresos de entre 65,000 y 72,000 millones de dólares, muy por encima de los 54,430 millones que esperaban los analistas. Su utilidad por acción del trimestre, de 1.70 dólares, superó la estimación de 1.59, y su margen bruto se expandió a 17.5% desde 9.9%. El mercado no premió el pasado, premió una promesa que casi duplica su propio consenso. Lo que importa: en este ciclo la expectativa pesa más que el resultado, y ahí también se esconde el riesgo. La demanda que quema efectivo Las ganancias de CoreWeave se más que duplicaron, hasta 2,580 millones de dólares, y su cartera de pedidos llegó a 104,000 millones, con 25,000 millones adicionales comprometidos en julio. Pero el reverso incomoda: registró una pérdida operativa de 49 millones y una pérdida neta ajustada de 567 millones, mientras levantaba más de 10,000 millones en deuda para seguir el ritmo. La infraestructura de IA vende como nunca y consume capital como nunca. Lo que importa: una demanda récord no garantiza rentabilidad; a veces solo garantiza una factura mayor. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Nadie llega de verdad Richard St. John cuenta en su charla algo que casi nadie quiere escuchar: no existe la cima. Relata cómo su empresa creció y cómo se derrumbó el día en que dio por sentado que ya había llegado. Su idea incomoda por lo simple: el éxito no es una calle de un solo sentido, es un viaje que no termina, y en el instante en que dejamos de intentar, caemos. Piénsalo con tu propia vida, no con tus logros de escaparate. ¿Cuántas cosas que amabas dejaste de cuidar apenas las diste por conquistadas? La relación que descuidaste, el oficio que dejaste de practicar, la curiosidad que apagaste. Llegar no es el peligro. El peligro es creer que ya llegaste. Ve el video completo aquí → ¿Te perdiste el Monday Markets? Escúchalo ahora en Spotify o entra a Youtube y ponte al día con la información más relevante del mercado. Mañana Seguimos el hilo de la concentración. Qué pasa con tu cartera el día en que el único tema del mercado deje de funcionar. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 11 · 9 min

    Wall Street financia la inteligencia artificial mientras la región defiende sus monedas

    La viga maestra El consenso celebra que la inteligencia artificial dejó de dar miedo y lee cada acuerdo nuevo como demanda validada. Yo lo leo distinto: la bolsa entera quedó recargada sobre un solo pilar, y cuando un índice depende de que un puñado de nombres siga gastando, su fortaleza y su fragilidad son la misma cosa. En Latinoamérica ocurre el reflejo inverso, con bancos centrales que no bajan la guardia y monedas caras sostenidas por tasas altas. Lo que nadie tiene en precio: el día que ese premio de tasa ceda, se moverán juntos la moneda regional cara y el múltiplo tecnológico. Largo los nombres con flujo real, cauto con el peso fuerte de la región. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la moneda cara de la región es un premio prestado, no un trofeo de disciplina. * Microsoft y el error de leer la prudencia como debilidad competitiva. * El préstamo circular de Nvidia, la dilución defensiva de Intel y un optimismo que Wall Street repite en coro. * La herida que no atiendes a tiempo. La calma que cuesta cara Oxford Economics fue clara: aunque el petróleo cedió y los avances sobre Ormuz relajaron el humor financiero, los bancos centrales de la región no piensan bajar la guardia. Banxico mantuvo su tasa en 6.5% pese a una inflación que sorprendió a la baja, y Brasil recortó apenas 25 puntos base para dejar la Selic en 14%. Cautela pura, con espacio limitado. El mismo día, el Índice Big Mac dibujó el otro lado de la moneda. Ajustado por ingreso, el peso colombiano aparece sobrevalorado en 63.6% y el mexicano en 25.4%, mientras el real brasileño luce subvalorado en 6%. La lectura fácil es que Colombia y México tienen monedas caras y punto. La lectura que importa es que esas dos cosas son la misma. La fortaleza del peso colombiano no viene de sus fundamentos sino de flujos de capital y tasas altas; la del peso mexicano se sostiene en nearshoring y remesas. Buena parte de la carestía cambiaria es un premio de tasa disfrazado de solidez. Mientras el banco central no suelte la mano, la moneda se mantiene firme y el turista paga una hamburguesa carísima en Bogotá. Aquí está lo que casi nadie conecta. Oxford ya anticipa que Brasil siga cortando hacia 13.5% y que México llegue a 6.25%. El día que ese diferencial se comprima, el mismo mecanismo que hoy encarece la moneda opera en reversa. El mercado trata la fortaleza del peso como estructural cuando es, en gran medida, coyuntural y prestada. La moneda cara de la región no es un trofeo de disciplina: es una posición de carry con fecha de caducidad escrita en la próxima decisión de tasa. La prudencia mal leída Bernstein reiteró Outperform sobre Microsoft y subió su precio objetivo a $660 dólares desde $647, pero lo relevante no es el número, es a quién le está contestando. La tesis bajista de moda sostiene que Microsoft gasta cifras enormes construyendo capacidad de inteligencia artificial que superará por mucho a la demanda. El mercado, nervioso con el ciclo de gasto, quiere ver ese exceso como una bomba de tiempo. El analista Mark Moerdler desarma el argumento con datos, no con fe. Microsoft ha crecido los metros cuadrados de sus centros de datos más lento que sus ingresos en la nube. Sus obligaciones de compra de energía, refrigeración y hardware se concentran en los próximos doce meses y prácticamente no hay compromisos más allá. Y si la demanda de inteligencia artificial se enfriara, esa capacidad se redirige al negocio en la nube basado en CPU que ya opera. Ahí está el reencuadre. El mercado está leyendo la mesura de Microsoft como si fuera lentitud, como si llegar tarde a la fiesta del gasto fuera una debilidad. Es exactamente al revés. La capacidad de mover instalaciones entre cargas de CPU y GPU, y de comprar hardware solo cuando se necesita, no es timidez: es opcionalidad. En un ciclo donde todos se amarran a compromisos plurianuales, el que puede desamarrarse manda. Cuando el consenso confunde disciplina con debilidad, paga de más por los que corren y castiga al que sabe frenar. Del lado del que frena suele estar el mejor punto de entrada. Es el gasto de capital que las empresas del S&P 500 destinarán este año, y más de la mitad irá a inteligencia artificial. No es una ola de inversión, es una transferencia de riesgo: medio índice apuesta su balance a que una sola tecnología pague. Si tarda, no falla una acción, falla el promedio. El préstamo circular El Financial Times reportó que un bloque de gigantes de inversión estadounidenses, entre ellos Apollo, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR, negocia con Nvidia un esquema de financiamiento por $500,000 millones de dólares para infraestructura de inteligencia artificial. La acción llegó a caer 3.2% en la sesión. Curioso: el mercado castigó la noticia en lugar de festejarla, porque empieza a incomodar la naturaleza circular de estos acuerdos, donde Nvidia financia a quienes luego le compran sus propios chips. Lo que importa: cuando el proveedor también es el banquero de sus clientes, la demanda deja de ser una señal limpia y se vuelve un espejo. Diluir para sobrevivir Intel sorprendió con una oferta de acciones por $15,000 millones de dólares y el mercado respondió con una caída de 4.6%. La emisión diluye a los accionistas actuales, algo que normalmente se recibe con enojo. Pero Chris Caso, de Wolfe, la llamó una decisión sensata dado el precio de la acción, y ahí está la clave: Intel prefiere diluir hoy que quedarse sin capital para pelear en cómputo de inteligencia artificial mañana. Emitir barato duele; quedarse fuera de la carrera es fatal. Lo que importa: la dilución es cara cuando sobra tiempo y barata cuando lo que falta es futuro. El optimismo que se repite JPMorgan subió su objetivo para el S&P 500 a 8,000 puntos, su segunda revisión al alza en menos de dos meses, frente al cierre récord del viernes en 7,757.64 puntos. Implica apenas 3% adicional. El banco de Jamie Dimon ya no es el único: el consenso ronda los 7,845 puntos y el índice acumula 13.35% en el año. Lo interesante no es el número, es que el argumento sea idéntico en todos: la inteligencia artificial. Cuando el alza tiene un solo motor, el motor es también el único riesgo. Lo que importa: un objetivo que sube mientras la tesis se estrecha no es más convicción, es más concentración. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Higiene invisible Nos curamos una cortada en segundos y vamos al médico ante la primera fiebre, pero cargamos durante años una soledad, un rechazo o una pérdida como si el tiempo, solo, las fuera a sanar. Guy Winch lo llama higiene emocional: atender la mente con la misma diligencia con la que cuidamos el cuerpo. No es debilidad revisar una herida invisible; es la forma más básica de responsabilidad con uno mismo. La próxima vez que algo te lastime por dentro, no lo minimices ni lo dejes supurar en silencio. Trátalo el mismo día. Tu cuerpo tiene un botiquín; tu vida emocional también merece uno, y usarlo a tiempo lo cambia todo. Ve el video completo aquí → Regresa el optimismo y esto es lo que están comprando En este episodio de Monday Markets analizaremos cómo el S&P 500 cotiza en máximos históricos, pero las métricas dicen algo insólito: el mercado se está volviendo más barato. Con las utilidades acelerando, el P/E proyectado cayó un 22% a su nivel más bajo desde 2020. Wall Street no esperó más: los fondos de cobertura inyectaron 4,800 millones de dólares en acciones estadounidenses la semana pasada —su segunda compra más agresiva desde 2008— mientras el ISM manufacturero rebotó a 55.6 puntos y el 90% de las empresas del S&P 500 entrega resultados sólidos. Sin embargo, las fisuras macro persisten. El empleo en Estados Unidos perdió 23,000 plazas, catapultando al oro por encima de los 4,400 dólares. En el mercado de divisas, los fondos desarman a toda velocidad sus posiciones bajistas sobre el yen tras la intervención conjunta de Washington y Tokio, mientras Berkshire Hathaway reduce su pila de efectivo por primera vez en cuatro años para volver a comprar acciones. En crypto, la aparente calma de Bitcoin esconde algo grave: la volatilidad implícita al alza colapsó al 23%; el mercado no está comprando protección bajista, simplemente ha desaparecido la demanda de compra. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana El dato de inflación en Estados Unidos que puede decidir si el único motor del mercado acelera o se queda sin combustible. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 10 · 9 min

    El andamiaje institucional de Estados Unidos se agrieta

    La grieta invisible El mercado lee un índice en máximos como prueba de que el excepcionalismo estadounidense sigue intacto. Lo que se agrieta no es la ganancia corporativa, es el andamiaje que la sostiene: la credibilidad de la Reserva Federal, un dólar autónomo y el reflejo de que el bono del Tesoro es el ancla sin riesgo global. Washington interviene divisas, presiona el diseño del banco central y se financia con deuda cada vez más corta. Lo que nadie tiene en precio es la divergencia entre una bolsa eufórica y un mercado de bonos y dólar que ya cobra prima política. Largo tecnología con ganancias, corto duración y dólar. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * La Reserva Federal quiere volverse invisible, y por qué esa modestia termina encareciendo el dinero para todos. * La acción que medio mundo cree cara y el múltiplo que cuenta exactamente la historia contraria. * Bolsas que nunca cierran, Apple tocando la puerta de un proveedor que su propio gobierno vigila, y Berkshire mudándose a los ladrillos. * El truco de un periodista para hablar con la persona que menos soportas. El árbitro que quiere apagar las luces Kevin Warsh, al frente de la Reserva Federal, prefiere hablar poco y estudia recortar las reuniones del FOMC de ocho a quizás seis, la primera revisión seria a un calendario que Paul Volcker fijó en 1980. Al mismo tiempo, el Tesoro avaló el apoyo estadounidense para apuntalar el yen, el primer esfuerzo coordinado en casi treinta años, ejecutado con euros para no golpear al bono. El rendimiento del Tesoro a treinta años rebasó el 5%, su nivel más alto desde 2007, y el dólar se debilitó frente a casi todo el G10 pese a esas tasas más altas. Que el banco central quiera proyectar una sombra menor sobre los mercados suena virtuoso, pero tiene un costo que pocos nombran. Menos reuniones no reducen la incertidumbre, la concentran: cada decisión pesa más y cada silencio se interpreta peor. Aprendí operando que cuando el árbitro deja de explicar sus llamadas, el juego no se calma, se vuelve más nervioso. La prima de plazo a treinta años ya subió a 1.56%, su máximo desde 2013. Eso no es ruido, es el mercado cobrando por la ambigüedad. El Tesoro elevó su necesidad de financiamiento del trimestre a $739,000 millones y Japón, el mayor tenedor extranjero de deuda estadounidense, podría verse forzado a vender parte de su cartera para financiar la intervención en su propia moneda. Un vendedor de ese tamaño no se absorbe en silencio. Cuando el ancla sin riesgo empieza a cobrar prima por confianza, el refugio deja de ser gratis. La paradoja del múltiplo El mercado mira a Nvidia y ve una acción cara, inflada por el entusiasmo de la inteligencia artificial y amenazada por dos fantasmas: el encarecimiento de la memoria, que hoy pesa entre 40% y 50% del costo de fabricar un chip frente al 15% a 20% histórico, y los esquemas circulares donde el diseñador financia a sus propios clientes. Vista así, es una posición para reducir. Le propongo dar vuelta al marco. La acción cotiza a 16 veces las ganancias proyectadas para 2027, su múltiplo adelantado más bajo en diez años, justo cuando la demanda es récord. El golpe de la memoria en la próxima generación Vera Rubin se estima en apenas 60 puntos base, con márgenes brutos estabilizándose entre 73% y 74%, un descenso modesto desde el 75% actual. Y el capital que Nvidia comprometió con socios, unos $70,000 millones que incluyen $30,000 millones en OpenAI y hasta $10,000 millones en Anthropic, representa cerca del 15% de un flujo de caja libre proyectado de $470,000 millones en dos años. Los fantasmas son reales, pero son medibles, y son pequeños. La verdadera pregunta no es de valuación. Es si uno cree que el ciclo de inversión en cómputo continúa. Si la respuesta es sí, pagar el múltiplo más barato de la década por el líder que conservaría entre 65% y 70% del mercado de aceleradores no es caro. Es disciplina. El mercado le está poniendo precio de duda a la única empresa que hoy vende certezas. Dólares por hora. Es el precio spot de renta de un chip B200 de Nvidia, Wall Street discute si la acción está cara. El precio de la renta dice otra cosa: el activo escaso no es el chip, es el cómputo y la energía detrás de él. El cuello de botella está migrando aguas abajo, y ahí se cocina el próximo margen. Las placas que se mueven Bolsas de veinticuatro horas. La SEC convocó para el 17 de septiembre una mesa redonda sobre operar los mercados estadounidenses las veinticuatro horas, mientras Londres alista su plataforma LSE24, con piloto este año y arranque formal en el primer semestre de 2027. El New York Stock Exchange y el Nasdaq juntos valen más de $66 billones de dólares; la bolsa londinense, con más de 3,000 compañías de más de 70 países, ronda los $4 billones. El objetivo londinense es claro: capturar al inversionista asiático que ya vive en cripto y divisas. Lo que importa: el horario dejará de ser una frontera, y la liquidez nocturna será un campo de batalla nuevo. Apple y el chip chino Apple está probando memoria de CXMT para iPhones y MacBooks y busca el visto bueno de la Casa Blanca antes de avanzar. El detalle incómodo: CXMT ya es la empresa cotizada más valiosa de China continental, el Pentágono la señala por presuntos vínculos militares y sus ingresos trimestrales se multiplicaron por más de ocho en un año. Las reglas estadounidenses prohíben compartir tecnología con ella, así que Apple solo podría comprarle componentes estándar. Lo que importa: la escasez de memoria por la IA está empujando a la joya de Estados Unidos hacia el proveedor que su propio gobierno vigila. Berkshire se muda a la vivienda Greg Abel cerró el 24 de julio la compra de Taylor Morrison por $6,800 millones y colocó a Berkshire Hathaway como una de las mayores constructoras de casas de Estados Unidos, solo detrás de Dr Horton, Lennar y PulteGroup. Fusionada con Clayton, la operación cubre 21 estados y entregó 23,000 viviendas en 2025, con paneles prefabricados que recortan cerca del 30% el tiempo de obra y unos $6,200 por casa. Abel compra donde casi todos huyen por las tasas hipotecarias. Lo que importa: apostar contra el consenso, en el sector más golpeado y con visión de largo plazo, es exactamente el manual que construyó a Berkshire. Escuchar sin rendirse Joshua Johnson, ex-conductor de NPR y hoy voz de The Onion, propone algo incómodo: la neutralidad no sirve para las conversaciones difíciles. Quedarte a medias, sin tomar postura, te ayuda a sobrevivir la charla, pero rara vez te lleva a entender al otro. Lo que él defiende es la objetividad: estacionar tu propia opinión un momento, no para renunciar a ella, sino para poder escuchar de verdad la historia ajena. Con esa distinción ofrece tres formas rápidas de convertir a la persona que menos toleras en alguien a quien, por un rato, logras comprender. No se trata de ganar la discusión. Se trata de salir de ella habiendo visto a alguien completo. Ve el video completo aquí → Bitcoin cayó 50% y Oracle es la señal de alerta que nadie está viendo Bitcoin ha caído un 50% desde sus máximos históricos y el consenso en Wall Street ya le firmó el acta de defunción: la narrativa dominante asegura que la Inteligencia Artificial ganó la batalla por la liquidez y que el activo digital quedó obsoleto. Sin embargo, los mejores puntos de entrada siempre se construyen en el momento de mayor desinterés y pesimismo. En este episodio de Revolución de la Riqueza, inspirado en un análisis de Pierre Rochard, diseccionamos las dos fuerzas estructurales que hoy tienen a Bitcoin contra las cuerdas y por qué el mercado está leyendo la señal equivocada. Analizamos el impacto de los rendimientos reales en el costo de oportunidad del capital, la liquidez global y el verdadero papel que jugará Bitcoin cuando la montaña de deuda sovereign y el gasto masivo en cómputo pasen la factura. Si buscas entender el panorama completo más allá del ruido mediático, este desglose es para ti. Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana Los grandes reportes tecnológicos se acercan y con ellos el veredicto sobre si la euforia de la IA tiene con qué sostenerse. Mañana, los números que lo deciden. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 7 · 9 min

    Los bancos centrales dejaron de mandar y hoy solo reaccionan al miedo

    El banco que perdió el mapa El consenso lee una jornada de calma: Banxico firme, tecnológicas rebotando, riesgo contenido. Lo leo distinto. El hilo que conecta todo lo de hoy no es la inflación, es una Reserva Federal que dejó de explicar su reacción, y ese silencio está reajustando el precio del dinero en Estados Unidos. Lo que casi nadie tiene en precio: el eje ya no es cuánto suben los precios, sino cuánto rendimiento real exige el mercado por prestar a largo plazo. Me posiciono corto en deuda nominal larga y en tecnología que depende de capital barato, largo en activos reales y protección contra inflación. En emergentes, quien manda es Washington. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la pausa de Banxico no es prudencia, es obediencia. * SpaceX y la trampa de confundir el fin de un miedo con el fin del riesgo. * Alphabet se endeuda para la IA, la acción más rentable del año tropieza, y dos bancos globales apuestan contra la Fed. * Por qué tus reuniones importan más de lo que crees. Obediencia disfrazada de prudencia Banxico dejó la tasa en 6.50% por unanimidad de su Junta de Gobierno, la segunda vez consecutiva que no la mueve, y lo hizo con una inflación general que en la primera quincena de julio se ubicó en 3.1% anual, el dato más bajo desde 2020 y ya rozando el objetivo de 3% más menos un punto. La lectura fácil es que México ganó la batalla contra los precios y que el banco central puede darse el lujo de esperar tranquilo. No la comparto. La razón de fondo de esta pausa no está en Ciudad de México sino en Washington. Priscila Robledo, de Fintual, lo dijo sin adornos: la postura más restrictiva de la Reserva Federal impide recortar la tasa local sin poner en riesgo la estabilidad del peso. Traducido: Banxico ya no fija su tasa, la hereda. Y el propio comunicado lo confirma cuando retrasa la convergencia de la inflación al cuarto trimestre de 2027 y ajusta al alza su pronóstico de inflación subyacente a 3.4% para el cierre de 2026. Aquí está lo que el mercado todavía no incorpora. La calma del peso en 17.20 pesos por dólar no es una fortaleza estructural, es un préstamo que la Fed puede cancelar cuando quiera. Aprendí en carne propia que las tasas que parecen ancladas son las más peligrosas, porque nadie cubre el riesgo que cree extinto. Si la inflación rebota hacia 4% en la segunda mitad del año, como esperan los analistas, Banxico quedará atrapado: sin margen para bajar justo cuando la economía interna pida oxígeno. La tasa dice 6.50%. El que la decide se llama Reserva Federal, y todavía no dice qué piensa hacer. El miedo equivocado Las acciones de SpaceX subieron alrededor de 2% el jueves y el titular fácil es que se disipó el miedo al vencimiento del primer bloqueo, ese que liberó 911.5 millones de acciones para que los primeros en entrar pudieran vender. El encuadre está mal puesto. El bloqueo nunca fue el riesgo real, era el pretexto. Miren los números que de verdad importan. El vencimiento llevó las acciones negociables de 639 millones, las de la OPI récord de junio, a 1,550 millones. La oferta disponible se multiplicó por más de dos de un día para otro. Y enfrente hay un interés en corto equivalente a 36% del flotante, con vendedores que acumulan más de $9,000 millones de dólares en ganancias en papel apostando a la caída. Eso no es una acción que se calma. Es un campo de batalla. Cuando una posición corta tan cargada choca con una avalancha de papel recién liberado, el precio deja de reflejar el negocio y empieza a reflejar quién aguanta más presión. Para el inversionista de largo plazo la lección no es adivinar el rebote de mañana, sino entender que una acción por debajo de su precio de salida a bolsa, con un tercio del flotante vendido en corto, no es ganga ni trampa: es ruido de posicionamiento que aún no encuentra su precio de equilibrio. Aprendí operando que en esos momentos el fundamental pasa a segundo plano y manda la mecánica de la oferta: quién está obligado a comprar y quién a vender. Es el máximo que alcanzó el rendimiento real de los bonos del Tesoro de Estados Unidos El mercado te paga casi 3% real, ya descontada la inflación, por prestarle tres décadas al gobierno más poderoso del mundo. Eso no es miedo a la inflación, es algo más incómodo: desconfianza en quien debería controlarla. El precio del dinero subió porque bajó la credibilidad, no los precios. La factura de la IA Alphabet salió a buscar hasta $25,000 millones de dólares en el mercado de bonos de Estados Unidos, en hasta diez tramos que llegan a 40 años. No es una emisión más, es un termómetro. La compañía elevó su previsión de gasto para 2026 a $205,000 millones de dólares, más del doble que en 2025, y ya registró su primer trimestre con flujo de caja negativo desde que salió a bolsa en 2004. Las grandes tecnológicas llevan captados más de $350,000 millones de dólares en deuda desde 2025 para alimentar la infraestructura de inteligencia artificial. Lo que importa: cuando la empresa más rica del planeta pide prestado para financiar su apuesta, deja de ser una historia de innovación y pasa a ser una de apalancamiento. El precio de la perfección Sandisk era la acción más rentable del S&P 500, con una revalorización de 390.66% en lo que va del año y de 3,107.84% en doce meses. Batió ingresos, beneficio y márgenes. Y aun así cayó con fuerza tras sus resultados, porque su guía de ventas para el próximo trimestre quedó apenas por debajo de lo esperado. Un tropiezo mínimo bastó para tumbarla. Lo que importa: cuando una acción sube 3,000% el mercado deja de premiar que cumplas y empieza a castigar que no superes lo imposible. La perfección deja de ser meta y se vuelve piso. Apostar contra el árbitro Barclays y HSBC recomiendan comprar bonos protegidos contra la inflación, no porque esperen más inflación, sino porque dudan de la Fed. El presidente Kevin Warsh se negó a explicar cómo controlará los precios, y ese silencio disparó los rendimientos de largo plazo en Estados Unidos a máximos de casi dos décadas. Mientras tanto, las expectativas de inflación del mercado están cerca de su nivel más bajo en un año. True Potential ya subió su exposición a este tipo de deuda a cerca de 20%. Lo que importa: el mercado no le teme a la inflación, le teme a quien debe combatirla. Es un voto de desconfianza institucional disfrazado de estrategia de bonos. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El arte de reunir Priya Parker se hizo una pregunta simple y demoledora: ¿por qué algunas reuniones nos transforman y otras se olvidan al día siguiente? Su respuesta es que casi nunca falla la comida ni el lugar. Falla el propósito. Juntamos gente sin preguntarnos para qué, y llenamos ese vacío con logística. Piensa en la última cena, en la última fiesta a la que fuiste. ¿Recuerdas de qué se trató, o solo que sucedió? Parker propone tratar cada encuentro, por cotidiano que sea, con intención real. No para impresionar a nadie, sino porque el tiempo que pasamos juntos es de las pocas cosas que no vuelve. Reunir bien es decidir para qué, antes de decidir dónde. Ve el video completo aquí → Infantino quiere vender la FIFA, Big Tech infla utilidades, fondo de IA cae 70% Un fondo de inteligencia artificial operado por un ex-OpenAI de 25 años escaló de 1,000 a 45,000 millones de dólares solo para desplomarse un 70% tras un desastroso apalancamiento de 4 a 1, demostrando la brutal fragilidad de la especulación privada. Mientras tanto, Alphabet y Amazon recurren al papel para inflar sus utilidades contables gracias a sus masivas apuestas en Anthropic, y la FIFA corteja a Thrive Capital en un intento desesperado por vender la propiedad del fútbol global a las garras de Wall Street. En este episodio de Skin in the Game, desmenuzamos el colapso del capital de riesgo, la ilusión de las ganancias no realizadas en Big Tech y la privatización financiera del deporte más grande del planeta. Análisis crudo, datos duros y las señales que Wall Street prefiere ignorar. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana Ya salió el dato de inflación de julio para todo el mes en México, y confirmó la tendencia que veníamos siguiendo. La pregunta dejó de ser si Banxico puede bajar la tasa. Ahora es otra, más incómoda: por qué no se atreve. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 6 · 9 min

    El dinero caro llegó para quedarse y el mercado no lo acepta

    El dinero caro no se va a ir El mercado leyó la jornada con el guion de siempre: si el empleo se enfría, los recortes de tasa vienen en camino y todo lo demás sube con ellos. Yo lo leo al revés. El trabajo pierde fuerza mientras el costo del dinero sigue subiendo y el miedo a la inflación no cede, y esa combinación no describe a una Reserva Federal a punto de rescatar a nadie. Lo que casi nadie tiene en precio es que el capital seguirá caro más tiempo del que la bolsa asume. En ese mundo gano con negocios que ya generan caja propia y me alejo de las narrativas que queman dinero apostando a un recorte que no llega. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué un empleo “sólido” y una hipoteca en máximos cuentan la misma historia incómoda, y el mercado escucha solo la mitad. * La máquina latinoamericana que sigue creciendo como si fuera una startup, trimestre tras trimestre, mientras el consenso solo mira a sus competidores. * Uber tropieza con su propia ambición, Google pierde al cerebro que construyó su IA, y Musk le firma a Nvidia un cheque que ata su futuro. * Por qué no necesitas ser perfecto para empezar a cambiar tu vida. El rescate que no viene Las empresas estadounidenses sumaron 44,000 empleos privados en julio, la cifra más baja en lo que va del año y por debajo de todas las estimaciones de los economistas, tras una revisión al alza de 95,000 en el mes previo. Al mismo tiempo, la tasa de una hipoteca a 30 años trepó 5 puntos básicos hasta 6.81%, su nivel más alto en un año, y las solicitudes de compra cayeron 3.6% hasta su piso en cinco meses. El consenso quiere leer la contratación débil como el disparo de salida hacia los recortes. Pero el mismo informe muestra que quienes cambian de empleo obtuvieron aumentos salariales de 7%, el ritmo más rápido en casi un año, contra 4.4% de quienes se quedaron. Eso no es una economía que se derrumba, es una con cuellos de botella en la oferta laboral. Y la Fed de Kevin Warsh mantuvo las tasas sin cambios con tres miembros votando por subirlas. Cuando las tasas suben mientras el empleo se enfría, el mercado de bonos no está descontando un rescate, está descontando inflación. El canal que casi nadie está viendo ya se está rompiendo por otro lado. Las hipotecas siguen al bono a 10 años, cuyo rendimiento alcanzó su nivel más alto desde principios de 2025, y la demanda de vivienda se congela. La bolsa sigue operando como si un mal reporte de nóminas bastara para forzar un recorte. No basta. La economía se enfría en los bordes mientras el dinero se encarece en el centro, la peor mezcla posible para todo activo que dependa de tasas baratas. El dolor de este ciclo no aparecerá en las nóminas. Aparecerá en todo lo que necesita dinero barato para funcionar. El banco que se disfraza de tienda Wall Street sigue tratando a MercadoLibre como una acción de comercio electrónico acorralada por Amazon y las plataformas asiáticas. Ese marco es el error. Lo que reportó esta compañía no es la defensa de un minorista, es la aceleración de una máquina financiera y logística que usa cada negocio para alimentar al otro. La facturación subió 50% interanual hasta $10,200 millones de dólares, contra los $9,780 millones que esperaban los analistas, el trigésimo trimestre consecutivo de crecimiento por encima de 30% y el ritmo más veloz en cuatro años. La ganancia neta fue de $466 millones de dólares, sobre el consenso de $447 millones. Pero el corazón está en el otro lado del balance: Mercado Pago procesó por primera vez más de $100,000 millones de dólares en volumen de pagos, su cartera de crédito creció 75% hasta superar los $16,000 millones y los activos bajo gestión subieron 68% hasta $23,000 millones, con 88 millones de usuarios activos mensuales. El dato que reencuadra todo: los usuarios que comparten el marketplace y la billetera crecieron 37%. Eso es una empresa que ya no vende productos, vende un ecosistema donde comprar y guardar dinero son el mismo acto. Con $4,600 millones de dólares comprometidos solo en México este año, no está defendiendo participación, está construyendo la infraestructura que sus rivales todavía no tienen. El error del mercado es cronometrar a MercadoLibre por la competencia. Yo lo mido por la caja que ya genera hoy, no por la que teme perder mañana. Fue el crecimiento la inversión de SpaceX en infraestructura de inteligencia artificial en un año. El mercado celebra este número como prueba de convicción en la IA. Léelo al revés. Una empresa que reporta pérdidas netas millonarias está apostando el equivalente a meses de ingresos a un hardware cuyo valor depende de que el auge de cómputo no se enfríe. La convicción y la desesperación se ven idénticas en una línea de capex. La ambición que el mercado castigó La acción cayó 6.1% pese a cumplir con las ganancias del trimestre. El castigo no fue por el pasado, fue por el futuro: una guía trimestral por debajo del consenso y el anuncio de comprometer más de $10,000 millones de dólares a la comercialización de vehículos autónomos, sumado a la incertidumbre sobre su alianza con Waymo y una adquisición pendiente de $14,800 millones. La acción quedó en $67.58, cerca de su mínimo de 52 semanas y unos 34% debajo de su máximo, mientras el resto del mercado subía sin darle cobertura. Lo que importa: cuando una empresa que ya maduró vuelve a gastar como startup, el mercado deja de premiar el crecimiento y empieza a exigir disciplina de capital. La fuga que vale más que el balance Las acciones cerraron con una baja de 4.04% tras conocerse que Jeff Dean, empleado número 30 de Google y arquitecto de su estrategia de IA durante quince años, deja la compañía para fundar Discovery Loop junto a otros veteranos. La salida se suma a una fuga de talento de alto perfil, con Noam Shazeer rumbo a OpenAI y el Nobel John Jumper hacia Anthropic, mientras Sundar Pichai reorganiza el liderazgo de IA por completo. Lo que importa: el activo más volátil de una tecnológica ya no es su balance, es su gente. En la carrera de IA, el talento se volvió el verdadero foso, y también la verdadera fuga. El cliente cautivo de Nvidia Elon Musk anunció que la empresa usará exclusivamente chips de Nvidia para su infraestructura de IA, con una meta de superar los 2 gigavatios de capacidad a fin de 2026 y acercarse a 10 en 2027. Calificó la plataforma Vera Rubin como el mejor ordenador de IA y habló de instalar hardware de cómputo en satélites. La facturación subió 92% hasta $7,814 millones de dólares, por encima de lo esperado, aunque la empresa sigue en pérdidas y sus acciones cayeron más de 20% desde su histórico debut bursátil de junio. Lo que importa: Musk convirtió a SpaceX en el mayor cliente cautivo de Nvidia y ató el destino de una empresa espacial al ciclo de vida de un chip. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El tirano del todo o nada Graham Hill pasó años queriendo ser vegetariano. Estaba convencido por los argumentos, pero se quedó paralizado porque “vegetariano” le sonaba a una identidad total, permanente, imposible de sostener en un mundo carnívoro. Su salida fue casi vergonzosamente simple: ser vegetariano únicamente entre semana. No perfecto. No puro. Solo mejor que antes, cinco días de siete. Me quedo pensando en cuántos cambios buenos he pospuesto porque exigí la versión completa de mí mismo antes de empezar. El dejar de fumar total, la disciplina absoluta, el hombre nuevo desde el lunes. Y casi siempre, esperar a serlo entero fue la excusa perfecta para no ser nada. No tienes que convertirte en otra persona mañana. Solo tienes que parecerte un poco más a ella hoy. Ve el video completo aquí→ Hyperliquid: ¿el nuevo Nasdaq? ¿Puede una empresa con apenas 11 empleados competir de tú a tú contra los gigantes que han dominado las finanzas globales durante décadas? Hyperliquid acaba de demostrar que sí, convirtiéndose en el fenómeno más disruptivo del ecosistema financiero al procesar volúmenes masivos de capital y generar cientos de millones de dólares con un equipo microscópico y una arquitectura propia. En este episodio de El Arte de Invertir, analizamos la amenaza real que representa este modelo para las bolsas tradicionales. Desarmamos la ingeniería detrás de Hyperliquid, su modelo de negocio y las lecciones operativas que demuestran cómo la tecnología está pulverizando los costos de entrada en los mercados globales. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana Si el dinero caro es la nueva normalidad, ¿quién en tu cartera vive de tasas bajas sin que lo sepas? Empezamos por ahí. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 5 · 9 min

    La fiesta premia al que acelera y castiga a quien sólo cumple

    El aplauso equivocado El mercado lee como luz verde: récords en Wall Street, euforia en IA y un banco central que decide ser paciente. Compra todo. Yo lo leo distinto. El mismo día castigó a quien apenas cumplió y premió solo a quien aceleró, mientras la Reserva Federal subcontrata el ajuste al mercado de bonos, algo que aguanta poco. Lo que nadie tiene en precio: el riesgo no es un susto de crecimiento, es un apretón en el costo de financiamiento sobre las mismas empresas apalancadas y hambrientas de capital que encabezan la fiesta. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué los bancos centrales prefieren que el mercado de bonos haga el trabajo sucio, y qué se rompe si Irán mete la inflación por la ventana. * SpaceX debuta en resultados y el mercado mira la pérdida. Yo miro lo que ya está vendiendo. * AMD gana y cae, Zeta falla y sube, y Musk se lleva a Nvidia a la órbita. * Lo que crees sobre tu estrés puede pesar más que el estrés mismo. El árbitro que decidió no pitar Warsh mantuvo las tasas de la Reserva Federal sin cambios y lo dijo sin adornos: el repunte reciente de los rendimientos ya endureció las condiciones financieras, así que los mercados ahora juegan la pelota y no hacen de árbitro. El Banco de Inglaterra siguió el mismo libreto, con Bailey argumentando que la guerra en Medio Oriente y una curva ascendente lastran cualquier presión inflacionaria incipiente. El Banco Central Europeo, que ya subió y espera repetir en septiembre, admite que los mercados le están ayudando. Y el Banco de Japón dejó su tasa en 1% mientras el Ministerio de Finanzas intervenía para frenar la caída del yen. Delegar el ajuste al mercado de bonos tiene una lógica elegante: el premio por plazo y una curva más empinada hacen gratis el trabajo del banco central. La curva del Tesoro se empinó lo más que hemos visto en casi un año, y el diferencial británico entre dos y treinta años registró su mayor movimiento desde marzo. Pero como advierte Lyngen en BMO, el mercado solo endurece en nombre de la Reserva Federal por un tiempo limitado, y cobra si no hay seguimiento. Aquí está lo que casi nadie tiene en precio. Viví el episodio posterior a la pandemia, cuando el choque energético de la guerra en Ucrania se coló en las expectativas: un banco central que llega tarde sale mucho más caro que uno que llega temprano. Si las oscilaciones del petróleo por Irán se generalizan, ese paso de las palabras a los hechos que anticipa Smith en ING obliga a subidas más agresivas después. La desinflación que se celebra hoy es delgada, y el índice subyacente sigue 2.6% arriba del año pasado. Un mercado de bonos que hace el trabajo de la Fed no regala nada: presta. Cuando pase la cuenta de cobro, el tramo largo se reprecia y los apalancados pagan primero. Comprar el cohete, no la pérdida Todos miraron la pérdida y el vencimiento del candado accionario. Yo miro otra cosa. SpaceX entregó su primer reporte como empresa pública con ingresos de $7,800 millones de dólares contra los $6,810 millones que esperaba Wall Street, y una pérdida operativa en su negocio de IA de $1,260 millones, bastante mejor que los $2,390 millones proyectados. La pérdida por acción fue de 9 centavos frente a los 24 que anticipaba el consenso. La acción apenas cedió cerca de 2% tras el cierre. El mercado sigue valuando a SpaceX como una acción de relato, con esa valoración de $1.6 billones de dólares que ya supera a Tesla y que nació de la mayor salida a bolsa de la historia, con $86,000 millones recaudados. El reporte cuenta una historia menos romántica y más sólida: un núcleo que genera caja subsidiando la opcionalidad. Los gastos de capital llegaron a $18,370 millones, por debajo de los $18,580 millones esperados, señal de disciplina en plena carrera. Y Starlink sumó 12 millones de suscriptores, apenas debajo de los 12.19 millones previstos. El verdadero riesgo de corto plazo no es la pérdida, es la oferta. Esta semana se liberan por primera vez acciones por más de $100,000 millones. Ese candado que se abre, no el resultado operativo, es lo que puede presionar el precio. Cuando el mercado castiga el relato y ofrece disciplina de caja a descuento por un tema técnico de oferta, el inversionista de largo plazo aprovecha la mecánica, no el miedo. Espera la liberación de papel, no el titular de la pérdida. Es la inflación general de Estados Unidos. Aún por encima de su nivel de hace un año. El mercado festeja el enfriamiento del último mes como si la guerra de precios estuviera ganada. No lo está. Con el petróleo todavía subiendo por Irán, un ritmo anual así de caliente significa que la Reserva Federal le entrega el ajuste al mercado de bonos justo cuando la base de comparación empezará a empujar el dato al alza, no a la baja. AMD gana y aun así la castigan La diseñadora de chips reportó ganancias ajustadas de $1.66 por acción sobre ingresos de $11,540 millones de dólares, arriba de los $1.60 y los $11,250 millones esperados, y hasta subió la guía del tercer trimestre a unos $13,000 millones contra los $12,510 millones del consenso. La acción cayó 7.5% fuera de horario. Ganar en ingresos, en utilidad y en guía ya no alcanza cuando el rally viene descontando aceleración por adelantado. Lo que importa: en este ciclo, la vara no es superar expectativas, es superar la expectativa de superarlas. Zeta falla en utilidad y el mercado la perdona Zeta Global reportó un beneficio por acción de $0.030, unos $0.17 debajo de los $0.200 esperados, pero superó en ingresos con $443 millones de dólares frente a los $420.66 millones previstos, y elevó su guía trimestral a un rango de $469 a $472 millones contra los $461 millones del consenso. La acción venía de subir 41.54% en tres meses. La trayectoria de ingresos pesó más que el tropiezo en el renglón final. Lo que importa: cuando la historia de crecimiento convence, el mercado tolera un mal trimestre de utilidad; cuando no, ni un buen reporte lo salva. Musk se lleva la carrera de cómputo a la órbita SpaceX anunció una alianza con Nvidia para diseñar la carga de cómputo del satélite Starmind AI1, alimentado por energía solar y con chips Vera Rubin de forma exclusiva. En Tierra planea la planta Terafab en Texas, con una inversión de hasta $119,000 millones de dólares y con Intel y Tesla entre los socios, apuntando a más de 2 gigavatios instalados este año y cerca de 10 gigavatios para fines de 2027. Los ingresos totales crecieron 92% frente a los $4,100 millones del año previo. Lo que importa: la guerra por capacidad de cómputo dejó de ser terrestre; quien controle energía y silicio, en cualquier plano, controla la próxima década de IA. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Tu cuerpo no te está traicionando Durante años nos vendieron que el estrés es el enemigo, y yo me lo creí más de una vez. La psicóloga Kelly McGonigal propone algo incómodo y liberador: buena parte del daño del estrés no viene del estrés, sino de creer que nos hace daño. El corazón que se acelera, la respiración que se agita, no son señales de que algo se rompe, son el cuerpo preparándote para responder. Y cuando reencuadras esa sensación, cambias lo que esa sensación te provoca. Su hallazgo más humano es el antídoto menos tecnológico que existe: buscar a los demás, acercarte, dejar que te ayuden. Cómo eliges ver lo que te acelera el corazón puede cambiar lo que ese corazón aguanta. Ve el video completo aquí → ¿Te perdiste el Monday Markets? Escúchalo ahora en Spotify o entra a Youtube y ponte al día con la información más relevante del mercado. Mañana Se libera el papel de SpaceX y llega el dato de empleo. Sabremos si la fiesta era convicción o solo inercia. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 4 · 10 min

    Del crudo al dato: dónde vive el poder cuando los relatos mienten

    El alivio equivocado El mercado leyó como un día de alivio limpio: el crudo se desploma porque Irán y Estados Unidos se desescalan, las tecnológicas de inteligencia artificial vuelan tras sus reportes y todos brindan por el mismo vaso. Lo que baja, el petróleo, cae por una paz que nadie firmó y que Teherán niega. Lo que sube, el gasto en cómputo, ya no es una apuesta frágil sino una obra estructural en marcha. El mercado los tiene invertidos. La implicación que casi nadie trae en precio: el largo duradero no es la energía barata, es la infraestructura física de la inteligencia artificial. Vende el rally de alivio, compra cómputo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la caída del petróleo huele más a guion político que a paz verdadera, y qué sigue escondido en el estrecho de Ormuz. * La corrección de los semiconductores no es una salida, es una puerta. Citi te dice por cuál entrar. * Palantir desafía a los laboratorios de inteligencia artificial, Amazon cruza una frontera histórica y el Tesoro estadounidense mueve divisas por la puerta trasera. * Una práctica diaria tan simple que suena a truco, y que sin embargo reconfigura cómo ves tu peor día. El mercado está poniendo precio a la conferencia de prensa, no al estrecho Trump dijo que le daba a Irán una “última oportunidad” antes de lo que llamó una “decapitación”, aseguró haber cancelado un ataque inminente y el crudo lo festejó de inmediato: el West Texas Intermediate cayó 5.53% hasta $79.98 dólares por barril y el Brent de octubre retrocedió 4.87% hasta $83.64. Sobre ese movimiento se montó la OPEP+, que sumó alrededor de 188,000 barriles diarios a partir de septiembre y con ello borró el recorte conjunto de 1.65 millones de barriles diarios vigente desde 2023, con una nueva reunión agendada para el 6 de septiembre. El mercado tomó la retórica como si fuera un tratado. Los propios analistas de Ritterbusch describieron la reacción como “exagerada”, y con razón: Irán negó estar negociando con Estados Unidos y aclaró que solo dialoga con Omán una ruta temporal para el paso de buques. El estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado y el llamado Paso Medio está minado. En repetidas ocasiones Trump ha invocado la diplomacia para retirar una amenaza y luego ha visto fracasar la conversación. Ahí está lo que nadie quiere ver mientras vende volatilidad sobre el petróleo. La paz es verbal; las minas son físicas. La OPEP+ está vertiendo barriles sobre un mercado que descuenta una reapertura que no ha ocurrido, respaldada por un acuerdo que una de las partes desmiente en público. Si la retórica se revierte, y ya lo hizo dos veces en esta guerra, la prima de oferta que hoy se está drenando regresa de golpe contra un posicionamiento que apostó a la calma. Comprar el miedo con brújula La lectura fácil es que el desplome de los semiconductores es la grieta de la tesis de inteligencia artificial. Citi la voltea: no es que los fundamentales se rompan, es que las expectativas se recalibran. El índice de Filadelfia acumula casi 60% de avance en el año contra 9% del S&P 500, pero cayó 21% en el trimestre mientras el índice amplio quedó plano. Eso no es una fuga, es una purga. Debajo del precio, la demanda de centros de datos, que representa 34% del mercado direccionable, sigue firme. Por eso Citi prefiere a los fabricantes de equipo por encima de los fabricantes de chips: la revisión de estimaciones es mayor donde manda el gasto de capital, y ese gasto va en una sola dirección. Alphabet elevó su guía de inversión a entre $195,000 y $205,000 millones de dólares, más del doble que el año previo. Sobre esa marea, el banco se declara comprador de AMD, Texas Instruments y Applied Materials. El reencuadre es este: quien compra el chip de moda compra beta y euforia; quien compra al que vende las palas compra la certeza del presupuesto ajeno. En un ciclo donde el cuello de botella es la capacidad, el proveedor de la maquinaria cobra primero y cobra siempre. No persigas la acción que todos citan. Posiciónate en quien fabrica la herramienta: ahí la revisión al alza es tuya antes de que el consenso la note. Fue el salto trimestral en los precios de venta promedio de la memoria DRAM en el segundo trimestre. No es un repunte de ciclo. Citi ve la escasez intensificándose hacia 2027 y persistiendo más allá de 2028, con Samsung reservando entre 60 y 70% de su capacidad para contratos de largo plazo. El cuello de botella de la inteligencia artificial se está mudando del procesador al byte que lo alimenta. Palantir eleva la vara Palantir elevó su guía anual de ingresos hasta $8,160 millones de dólares, por encima de los $7,700 millones del consenso, y sus ventas comerciales en Estados Unidos se dispararon 149% hasta $764 millones. La acción llegó a subir 9% hasta $136.90. Pero el dato que ordena la película no es el número, es la carta de Alex Karp: presentó su software como el muro para que las empresas no se vuelvan “vasallos de los laboratorios de idiomas” que entrenan sus modelos con los datos del cliente. Lo que importa: la próxima guerra no es por el mejor modelo, sino por quién se queda con el dato. Amazon cruza los 3 billones Amazon cruzó por primera vez la barrera de los 3 billones de dólares en capitalización, hasta $3.06 billones, y se volvió la quinta empresa más valiosa del mundo. El detonante: ingresos trimestrales que crecieron 20% hasta $200,610 millones y una ganancia neta de $62,600 millones, 243% arriba del año previo. La nube, su motor, aportó $42,200 millones con un alza de 37%. Y anunció que invertirá cerca de $220,000 millones en inteligencia artificial este año. Lo que importa: el mercado dejó de castigar el gasto en inteligencia artificial y empezó a premiarlo, siempre que venga con ingresos que lo respalden. El dólar por la puerta trasera La Reserva Federal de Nueva York habría vendido euros para comprar yenes por cuenta del Tesoro de Estados Unidos, según analistas. ¿El motivo? No exhibirse vendiendo dólares y sostener el discurso del dólar fuerte frente al G20. El euro, segunda divisa más negociada con cerca de 29% de un mercado de $9.6 billones diarios, se ha depreciado alrededor de 4% frente al yen desde el 30 de julio. JPMorgan lo lee como cooperación para frenar la caída del yen, no como un ataque al dólar. Lo que importa: cuando una potencia interviene por la puerta trasera, la señal no es el yen, es cuánto le incomoda que la vean tocando su propia moneda. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El músculo del asombro Timm Chiusano vivía uno de los peores días de su carrera cuando, de regreso a casa, se quedó absorto mirando algo del todo ordinario en la calle. En esa pausa entendió algo sobre sí mismo: era adicto a apreciar, y esa costumbre que parecía trivial era en realidad su mayor fortaleza. Su propuesta es casi vergonzosa de tan simple. Detenerse, todos los días, a reparar en una cosa pequeña y dejarse impresionar por ella. No para huir del mal día, sino para atravesarlo mejor, más presente y más entero. La atención, cuando se entrena, cambia de qué está hecho el día que recuerdas. Ve el video completo aquí → Warsh, tasas al aislamiento y la nueva era sin apalancamiento Las grandes tecnológicas acaban de entregar resultados y el mercado está cobrando una factura desigual. Mientras Microsoft, Amazon y Google se disparan en Wall Street —con AWS reacelerándose al 37% y Amazon superando por primera vez los 200 mil millones de dólares en un solo trimestre—, Meta cae un 8% castigada por un gasto de Capex en IA que roza la indisciplina financiera. Al mismo tiempo, la marea alta no alcanza para todos: los fondos de cobertura ejecutan su mayor venta neta en casi una década, desarmando posiciones en semiconductores y desapalancándose a marchas forzadas para mitigar el riesgo. Mientras tanto, el sector de software tradicional se desploma hasta un 34% presionado por la amenaza disruptiva de modelos como Claude de Anthropic, salvándose únicamente las firmas de ciberseguridad y defensa. En este episodio de Monday Markets, desglosamos la rotación táctica de Wall Street, la compresión de márgenes de las hyperscalers y el verdadero riesgo que enfrentas al operar en un mercado híperconcentrado. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana El Tesoro estadounidense todavía no dijo su última palabra sobre el yen, y el mercado de la memoria empieza a mandar señales que casi nadie está escuchando. Seguimos el hilo. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • August 3 · 9 min

    Gobiernos que mueven el mercado y la euforia apalancada retrocede

    La mano que vuelve El mercado lee la intervención conjunta en el yen, los frenos coreanos al apalancamiento y la nueva cuota de la OPEC+ como capítulos sueltos. Son la misma película: los gobiernos volvieron a administrar las dislocaciones y el apalancamiento amontonado sobre las mismas historias dejó de tener rescate gratis. Cuando Tokio y Washington compran yenes al mismo tiempo, y Seúl apaga los productos que inflaron su bolsa, el mensaje es uno solo: el trade de moda se paga caro y el valor castigado con balance sano vuelve a cotizar. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué Estados Unidos comprando yenes junto a Japón es un cambio de régimen, no un rescate puntual. * Cinco emisoras mexicanas que el consenso castigó y que ahora cargan la mayor brecha contra su precio objetivo. * La megafusión farmacéutica que reordenaría el sector, la OPEC+ cerrando un capítulo de su gestión de oferta y el minorista coreano huyendo de su propio invento. * La pregunta que un inversionista de riesgo hace antes que cualquier otra, y que no tiene nada que ver con la inteligencia. El piso del yen dejó de ser un debate de mercado Katayama anunciará que Tokio y Washington intervinieron juntos para frenar la caída del yen, que tocó su nivel más débil frente al dólar desde 1986. Es la primera operación cambiaria coordinada entre ambos países desde 2011. El hecho impresiona por sí solo, pero lo importante está debajo. Cuando a Bessent lo fotografían con un bloc que lista comprar entre $5,000 millones y $10,000 millones en yenes, y luego declara que “no dudaremos en participar en nuevas intervenciones conjuntas”, deja de ser un episodio. Se convierte en política. El respaldo del Tesoro a expandir la facilidad de repos FIMA de la Reserva Federal confirma que Estados Unidos ya no observa desde la banca: se sentó a jugar. Trump lo enmarcó como amistad, “querían un poco de ayuda y siempre estamos ahí para Japón”, mientras Bessent bautizaba al gobierno de Takaichi como una nueva fase del Abenomics. Aquí está lo que casi nadie tiene en precio. Un pacto cambiario permanente entre las dos economías, sumado a un Banco de Japón que mantuvo su tasa en 1% pero telegrafió alza, no solo pone techo al dólar-yen. Reescribe la aritmética del carry global. Quien esté corto en yen apostando a que la divisa siga hundiéndose ahora enfrenta a dos tesorerías dispuestas a comprar en cualquier ventana. El yen ya se fortaleció con fuerza y cotiza por debajo de 158. Esa asimetría, respaldo estatal explícito de un lado, apalancamiento especulativo del otro, rara vez termina bien para el especulador. El costo lo pagarán los exportadores japoneses, que verán encoger sus ganancias en el exterior. Pero para quien opera divisas, la lección es más limpia. Lo que el consenso tira, alguien recoge El mercado leyó a Genomma Lab, Alsea, Asur, La Comer y Gentera como historias rotas, y las trató en consecuencia. Yo leo otra cosa: una lista donde la brecha contra el precio objetivo se abrió tanto que el propio Banorte subió Alsea a compra en pleno castigo. Los números desnudan el pesimismo. Genomma Lab carga el mayor potencial, 60.2% contra un objetivo de $23.20 pesos, luego de acumular una caída de 19% en el año y cuatro trimestres seguidos de ventas a la baja. Alsea, golpeada por la debilidad de Starbucks, cotiza en $42.27 pesos contra un objetivo de $60.20, un potencial de 42.4% pese a hundirse 21.5%. Asur, con menor tráfico internacional desde Estados Unidos, cede 17.1% y ofrece 38.9% mientras integra el paquete Motiva. La Comer suma 37.8% y Gentera 36.4%, ambas con minusvalías cercanas al doble dígito. El reencuadre es este. Un potencial de rendimiento no es una promesa de que la acción suba; es la distancia entre lo que el mercado paga hoy y lo que los analistas creen que vale. Cuando esa distancia se abre por resultados débiles pero balances sanos, deja de ser una trampa de valor y empieza a ser una opción. La diferencia la marca quién tiene catalizador y quién solo tiene descuento. No mires la lista completa. Sepáralas entre las castigadas con negocio intacto, donde Banorte ya ve punto de entrada, y las castigadas con tesis en duda. Ahí está la jugada, no en el titular. Se multiplicó el precio de las acciones de SK Hynix desde 2025. Que un fabricante de chips suba ese múltiplo y aun así arrastre a toda una bolsa a la baja dice lo que el mercado no quiere admitir: la caída de julio no rompió la tesis de inteligencia artificial. Rompió el apalancamiento que se montó encima de ella. AstraZeneca y Bristol-Myers Squibb El Financial Times reveló que ambas farmacéuticas sostuvieron conversaciones en los últimos meses para fusionarse en una sola compañía valuada en casi $400,000 millones. AstraZeneca vale unos $264,000 millones y Bristol Myers Squibb cerca de $133,000 millones. La combinación crearía uno de los mayores grupos del sector, pero atraería el escrutinio simultáneo de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, la autoridad británica y la Comisión Europea. Ninguna de las dos empresas comentó. Lo que importa: la escala del acuerdo garantiza que el obstáculo no será financiero, sino regulatorio en tres jurisdicciones a la vez. La OPEC+ y septiembre Los siete miembros principales acordaron subir la producción en 188,000 barriles diarios en septiembre. El movimiento completa la eliminación gradual de un recorte voluntario de 1.65 millones de barriles pactado en 2023. La negociación llega con complejidad estructural añadida: los Emiratos Árabes Unidos abandonaron la OPEC en mayo de 2026, justo cuando la alianza cierra un capítulo de su gestión de oferta. Lo que importa: la alianza está normalizando su producción justo mientras pierde a uno de sus miembros con mayor capacidad. La cohesión futura es la verdadera incógnita. El minorista coreano se retira Los inversionistas minoristas vendieron una cantidad récord de acciones del Kospi, que cerró julio con una pérdida de 22%, su peor mes desde la crisis financiera global, pese a rebotar 18% el viernes. El mes registró cuatro suspensiones por disyuntores de circuito. Los minoristas habían inyectado unos 78 billones de wones, $54,200 millones, entre mayo y junio, atraídos por ETF apalancados sobre acciones individuales que las autoridades ya suspendieron. Lo que importa: el regulador está desmontando el mismo producto que fabricó la burbuja. Recuperar la confianza del minorista tomará mucho más que un rebote. La pregunta antes de la pregunta Natalie Fratto invierte en fundadores para vivir. Cuando decide a quién apoyar, confiesa que no busca primero inteligencia ni carisma. Busca adaptabilidad. Su tesis es que existe algo medible que ella llama cociente de adaptabilidad, la capacidad de responder al cambio, y que importa más que casi cualquier otro talento visible. Me quedo pensando en cuántas veces confundimos ser brillante con estar preparado. El más listo del salón no siempre es el que sobrevive a que le muevan el piso. La vida rara vez te avisa antes de cambiar las reglas, y ahí no gana quien más sabe, sino quien más rápido se rehace. Hazte la pregunta incómoda esta semana: cuando algo se rompe a tu alrededor, ¿te aferras a lo que sabías, o te reinventas? Esa respuesta define más tu futuro que tu currículum. Ve el video completo aquí → Tu creencia sobre el dinero te está costando riqueza, dice el fundador de Rappi ¿Por qué el cofundador de Rappi asegura que construir verdadera riqueza a través de la inversión pasiva es prácticamente una fantasía estadística? Andrés Bilbao no solo ayudó a escalar uno de los unicornios más emblemáticos de América Latina, hoy es ángel inversionista y fundador de 30X, la red de educación ejecutiva más grande en español. Y su diagnóstico es brutalmente honesto. En este episodio de Revolución de la Riqueza, Bilbao se sienta a la mesa sin filtro para derribar los mitos de Wall Street y del Capital de Riesgo. Desarmamos la tesis detrás de la inversión activa, los criterios reales con los que un inversionista de primer nivel evalúa a un fundador antes de firmar un cheque, y por qué operar en los mercados sin una ventaja operativa real es simplemente condenarse a la mediocridad financiera. Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana Wall Street abre con la primera lectura real sobre cuánto valora el mercado la megafusión farmacéutica. Te cuento quién ganó y quién quedó atrapado. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

Showing 1–20 of 31 episodes