
Lope de Vega. El asombroso Fénix de los ingenios
Pocas veces en la historia de la literatura un solo hombre ha condensado tanto talento, tanta vitalidad y tantas contradicciones como Lope de Vega. Si su vida fuera una novela, no nos la creeríamos. Seguramente nos quejaríamos de la excesiva imaginación de su autor. Demasiados amores y escándalos para una vida, diríamos. Lope nació en Madrid en 1562, en una familia humilde, pero pronto se ganó un lugar entre sus contemporáneos que le apodaron con admiración el “Fénix de los Ingenios” por su capacidad inagotable de crear. Miguel de Cervantes, con un punto de ironía y de respeto, lo bautizó como “Monstruo de la Naturaleza”. Mientras Cervantes moría pobre y casi olvidado, el entierro de Lope en 1635 fue un acontecimiento extraordinario. Todo Madrid se volcó para despedirlo. Se escribieron decenas de epitafios, y su fama, tras su muerte, se extendió como la de un héroe popular. Y era un simple poeta. Su discípulo Juan Pérez de Montalbán lo definió con una cascada de títulos grandilocuentes: «portento del orbe, gloria de la nación, oráculo de la lengua, príncipe de los versos, Orfeo de las ciencias, Apolo de las Musas…». Y lo cierto es que Lope fue todo eso y más. Durante su apasionante vida fue desterrado, encarcelado, ridiculizado, perseguido y envidiado. Amó con furia, escribió con urgencia y pasión y vivió siempre al límite. Reformó el teatro español con su famosa “comedia nueva”, rompiendo las rígidas normas clásicas mezclando lo trágico con lo cómico y lo culto con lo popular. Creó un teatro vivo, cercano a la gente, donde cabían tanto los humildes pero dignos labradores de Fuenteovejuna como los enredos cortesanos de El perro del hortelano. Se calcula que escribió unas mil ochocientas comedias, tres mil sonetos, y varias epopeyas, novelas y poemas pastoriles. Su pluma parecía no conocer descanso. Era una fuente inagotable de versos en los que plasmar su desbordante imaginación. Pero detrás del genio se escondía el hombre. Y ese hombre vivió con la misma intensidad con la que escribía: fue un enamorado incansable, capaz de llenar páginas enteras de versos apasionados para cada una de sus musas. Pero también fue un polemista feroz, desterrado por sus escritos contra antiguos amores y rivales. Supo ganarse amigos leales como Quevedo, y también enemigos implacables como Góngora. Buscó siempre el reconocimiento de la corte, pero nunca llegó a alcanzar el favor y el reconocimiento real que tanto deseaba. Su vida fue un torbellino de amores tempestuosos, de éxitos teatrales apabullantes y de frustraciones personales dramáticas. Y, sin embargo, en todo ese tumulto, Lope mantuvo siempre la cercanía con el pueblo: fue, como dirían después, “el poeta más popular de toda la literatura española”. Hoy La Escafandra 2020 viaja hasta el siglo de oro español para conocer al poeta más fértil y brillante de la literatura española, al escritor teatral que cambió las reglas de los escenarios, al hombre encerrado en un torbellino amoroso que vivió como nadie sus pasiones. Vamos a conocer la vida y la obra de Lope de Vega, un auténtico folletín lleno de amores, engaños, alegrías, persecuciones… todo ello encarnado en el escritor que mejor representa la España del Siglo de Oro, con todas sus grandezas… y con todas sus contradicciones. Es la historia de un hombre impulsivo, contradictorio, excesivo, que tomó decisiones que hoy nos parecerían absurdas… y que, aun así, —o quizá por eso— dejó algunas de las páginas más vivas, más humanas y más memorables de nuestra literatura.


















