
Cuidado con descuidarte
Pablo le recuerda a los corintios algo que también es una advertencia para nosotros: haber experimentado las bendiciones de Dios no nos hace inmunes a la caída.En el desierto, todo el pueblo de Israel fue testigo del actuar de Dios, todos pasaron por el mar, todos comieron el mismo alimento espiritual, todos bebieron de la misma roca, y aun así, la mayoría no agradó a Dios y quedó tendida en el desierto. Su historia queda escrita como advertencia para nosotros: «el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga».En este mensaje veremos:- Por qué la Palabra de Dios no fue escrita para informarnos, sino para transformarnos, y qué revela nuestra relación con ella sobre nuestro verdadero estado espiritual.- Por qué las bendiciones y victorias espirituales del pasado no nos hacen inmunes a desviarnos hoy.- Por qué nuestro problema muchas veces no es sobreestimar nuestra fortaleza, es minimizar cuán engañoso y seductor puede ser el pecado.- Pasos concretos para cuidarnos de caer: desconfiar de nuestra propia fortaleza, examinar el corazón, alimentar diariamente nuestra dependencia de Cristo, no aislarnos y huir de aquello que nos puede alejar de Dios. ——————————Una producción de Ministerios Integridad & SabiduríaQueda prohibida la reproducción total o parcial de este recurso, por cualquier medio o procedimiento, sin para ello contar con nuestra autorización previa, expresa y por escrito. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en las leyes internacionales de Derecho de Autor. Derechos Reservados.


















