
Cognyte y vigilancia policial, Anthropic ante las discográficas, Nvidia reinventa los agentes IA, AWS integra DuckDB y Xiaomi sube precios
La vigilancia digital gana terreno en Estados Unidos de la mano de Cognyte Solutions, una compañía israelí vinculada al ecosistema de inteligencia militar de la Unidad 8200. Sus simuladores de antenas celulares permiten localizar e interceptar dispositivos cercanos y ya están presentes en distintas agencias policiales, mientras organizaciones de derechos civiles cuestionan su impacto sobre la privacidad, la recopilación indiscriminada de datos y las garantías de la Cuarta Enmienda. En inteligencia artificial, Sony Music Publishing, Warner Chappell y otras editoriales han demandado a Anthropic y a sus cofundadores por la supuesta obtención mediante torrents, scraping y otras vías no autorizadas de obras protegidas utilizadas para entrenar Claude. El caso vuelve a colocar en primer plano una cuestión cada vez más relevante para la IA generativa: no solo qué contenidos pueden utilizarse para entrenar modelos, sino también cómo fueron adquiridos. Nvidia, por su parte, sostiene que el rendimiento de los agentes de IA depende mucho más de su harness de lo que suele asumirse. Con una arquitectura capaz de gestionar memoria, herramientas y supervisión, sus investigadores llevaron a Claude Opus 5 hasta un 100% en ARC-AGI-3, frente al 30% conseguido sin ese sistema, reforzando la idea de que el modelo es solo una pieza dentro de un agente realmente autónomo. Amazon Web Services integrará DuckLabs, la empresa creadora de DuckDB, en una operación que abre una nueva etapa para una de las bases de datos analíticas más populares del ecosistema open source. DuckDB, DuckLake y Quack seguirán bajo licencia MIT, mientras la DuckDB Foundation conservará la propiedad intelectual y ampliará la gobernanza del proyecto, incluida una mayor participación de la comunidad y nuevas posibilidades para extensiones de terceros. Cerramos con Xiaomi y la crisis de la memoria RAM, que ya empieza a trasladarse directamente al precio de los dispositivos. La compañía ha anunciado incrementos de hasta ¥20.000 en modelos como el Xiaomi 17T Pro y los POCO X8 Pro, alegando que el encarecimiento de la memoria y otros componentes ya no puede absorberse internamente. El movimiento anticipa una posible subida generalizada de precios en smartphones Android en un momento en el que la demanda también muestra signos de debilidad.