
Epigenética: cómo tus hábitos pueden influir en tus genes #3
¿Nuestros hábitos pueden cambiar nuestros genes? ¿Dormir peor, hacer más ejercicio, modificar nuestra alimentación o pasar una época de mayor estrés puede tener algún efecto sobre nuestra genética? La respuesta necesita un matiz importante: nuestro ADN no cambia cada vez que modificamos nuestro estilo de vida. Sin embargo, la forma en la que el organismo utiliza parte de la información contenida en nuestros genes sí puede variar. En este episodio de Archivo de Ciencia hablamos de epigenética y expresión génica para entender cómo nuestros hábitos y nuestro entorno pueden influir en la actividad de determinados genes. Nuestro ADN funciona como un gigantesco libro de instrucciones. Prácticamente todas nuestras células contienen la misma información genética, pero cada una utiliza únicamente las instrucciones que necesita en cada momento. Y ahí empiezan a entrar en juego factores que forman parte de nuestra vida cotidiana. Dormir a distintas horas puede modificar nuestros ritmos biológicos y afectar a la actividad de numerosos genes relacionados con el metabolismo, las hormonas o el sistema inmunitario. El ejercicio también envía señales a nuestras células y activa mecanismos que ayudan al organismo a adaptarse al esfuerzo y a producir energía de manera más eficiente. La alimentación mantiene igualmente una relación constante con nuestra biología. Los nutrientes que consumimos y los microorganismos que forman nuestra microbiota intestinal producen sustancias capaces de interactuar con diferentes procesos celulares. También analizamos el papel de la vitamina D producida gracias a la exposición solar y cómo el estrés y los cambios en los niveles de cortisol pueden influir en procesos relacionados con la inflamación, el metabolismo y nuestras defensas. Todo esto forma parte de una idea fundamental de la biología moderna: los genes no funcionan aislados del mundo que nos rodea. Eso tampoco significa que podamos reprogramar nuestro ADN a voluntad ni transformar nuestra genética simplemente cambiando unos cuantos hábitos. La realidad es bastante más compleja. Pero sí sabemos que existe una conversación constante entre nuestros genes, nuestro organismo y el entorno en el que vivimos. Y quizá ahí se encuentre una de las partes más fascinantes de la epigenética. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices

