
transcript
show notes
En un asediado fortín de la frontera, el Dr. Drurey es encontrado muerto en su habitación bajo circunstancias tan macabras como inexplicables. Su cuerpo yace junto a un agujero recién abierto en la pared, el único testigo silencioso de un horror que desafía la lógica militar. Hiram, un oficial a cargo de la investigación, intenta descifrar el enigma mientras un insoportable hedor a putrefacción inunda el establo. La ansiedad crece y la cordura se tambalea ante la posibilidad de que una amenaza sobrenatural se haya colado a través de los ladrillos.






