
transcript
show notes
Nuestra vida no es una posesión permanente, sino un regalo que Dios sostiene en cada instante. A partir del Salmo 104, Génesis 2, Ezequiel 37 y otros pasajes de las Escrituras, este devocional revela que toda criatura depende del aliento de su Creador: cuando Él lo retira, volvemos al polvo; cuando envía su Espíritu, surge la vida y la creación es renovada. Descubra por qué cada respiración es una evidencia de la gracia de Dios y cómo el mismo Espíritu que sostiene la existencia también puede vivificar un corazón espiritualmente seco. Permita que esta enseñanza le lleve a vivir con humildad, gratitud y plena confianza en el Dios que sostiene su vida y un día hará nuevas todas las cosas.






