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show notes
UN HOMBRE ALBINO que no creía en nada pescó una sirena en el embalse de Valbona.
Le curó la herida del anzuelo con yodo, alcohol y trementina y le pidió perdón.
Tenía los muslos suaves, firmes, como recién planchados, y una cola coqueta y expresiva como la cara de un mimo.
La llamó Ulitea, porque cuando la miraba ése era el nombre que le venía a la cabeza.
Guión de Oscar Sipán
Diseño Sonoro y montaje de Chuse Fernandez
Ilustración de Óscar Sanmartín Vargas
Le curó la herida del anzuelo con yodo, alcohol y trementina y le pidió perdón.
Tenía los muslos suaves, firmes, como recién planchados, y una cola coqueta y expresiva como la cara de un mimo.
La llamó Ulitea, porque cuando la miraba ése era el nombre que le venía a la cabeza.
Guión de Oscar Sipán
Diseño Sonoro y montaje de Chuse Fernandez
Ilustración de Óscar Sanmartín Vargas





